"Como un hijo". Para la autora es una experiencia de gran significado

Presentaron anoche el libro de Susana Andrade

Con palabras de agradecimiento a LA REPUBLICA, muy emocionada y en medio de los permanentes requerimientos que le ocasionaba la presentación de la obra, Susana Andrade destacó la importancia que en lo personal adjudica a su primer libro. «Para mí es como un hijo», aseguró.

El libro «Entre la religión y la política» se distribuirá el jueves próximo con la edición de LA REPUBLICA y quienes deseen adquirirlo podrán comprarlo junto al diario, al precio de $ 100.

La autora es uno de los principales referentes del grupo Atabaque, que reivindica los valores de la cultura negra, que integra Umbanda y que ­en el plano político­ es parte del Espacio 609.

Así las cosas, la presentación de la obra se hizo en la «Casa de la Cultura ­ Pepe Presidente». Como presentadora se desempeñó la senadora Lucía Topolansky y entre los presentes se encontraban varios representantes de su sector político.

Entre otros estaba la diputada Ivonne Passada, además de Julio Kronberg, también candidato a diputado en el puesto 12 de la lista 609, integrante del grupo Atabaque y esposo de Andrade, quien también aparece en la lista.

Estaban además presentes las abogadas Hebe Martínez Burlé y Pilar Elhordoy, también el pastor metodista Adhemar Olivera y el antropólogo grado 5 Renzo Pi Hugarte, entre otras personalidades.

Fue precisamente Pi Hugarte quien señaló que sería un acto de justicia el hecho de que un representante de Umbanda, definido como tal, ingresara al Parlamento en las próximas elecciones.

Es que la proximidad del acto electoral y la composición de buena parte de la concurrencia ­perteneciente al ámbito político­ determinó que los comentarios se concentraran en la perspectiva política del libro, aunque es mucho más amplio el abordaje que hace la autora: religión, sociedad, cultura de valores e integración, entre otros asuntos.

De todos modos fue la propia Susana Andrade quien adelantó días pasados a LA REPUBLICA: «No oculto que el libro tiene una lectura política».

«Desde las vivencias reflejadas en sus páginas quisiera, aunque sea modestamente, contribuir a hacer la existencia de mis semejantes más feliz, o al menos más liviana la carga de la complejidad de la vida, compartiendo con quienes deseen padecer mi escritura, las peripecias y alegrías de un camino elegido y que me eligió para ser quien soy para bien o mal, en el cual, en medio del fragor de pacíficas y no tanto batallas por las ideas, encontré sin buscarlo o tal vez haciéndolo instintivamente, un sentido de alegría y vigor al día a día», decía Andrade en referencia al libro.

El libro, de acuerdo a las características explicadas por la propia Susana, tiene un capítulo inicial dedicado a Umbanda y al papel que ese sistema de creencias tiene en la afirmación de una cultura, de una etnia. En ese sentido la autora destaca la necesidad de «recuperar los orígenes» y que eso pasa por la construcción de una espiritualidad de base afro­indoamericana. También comenta resignada: «Hemos tenido que enseñarle a los negros la religión de sus ancestros».

El capítulo segundo está vinculado a la política y desde ese punto de vista Andrade señala el porqué del nombre «atabaque», que significa «tambor», y que ése es un factor de identidad muy fuerte. Ese grupo, destaca, «es apoyado por una colectividad en crecimiento y en franco proceso de recuperar sus veneradas raíces ancestrales».

«Derechos humanos y ley de Caducidad», «Mujeres y discriminación de diversa índole» y «Valores», llevan por título los otros capítulos de la obra, a la que se integran cuentos cortos, también de inspiración de Susana, quien publica además una oración de su autoría.

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