TIENE LA PALABRA

Sobre lo ocurrido el 31 de octubre de 2004 en Uruguay

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El poeta-estadista (a quien más de una vez he mencionado y aún en años difíciles de la oscurana dictatorial), escribió un breve poema de ocho versos al que llamó «La Gran Marcha». No es necesario reiterar el significado de esa marcha, que, para decirlo con la sencillez del autor, es, ni más ni menos que la recuperación para su pueblo de la libertad, del doble enemigo del poder reaccionario del Kuomintang y el invasor japonés, en una larga marcha jalonada de muerte y destrucción.

En el poema referido, su autor señala que diez mil mares, mil montes, no detendrán la marcha de su ejército liberador, y todo aquello que podría cerrarle el paso, nada significa a la voluntad liberadora: «Pasado todo esto, los tres ejércitos sonríen», dice el último verso. Pienso en este triple Ejército, pero no de bélica presencia, sino de coraje pacífico, de intención inquebrantable de cambiar las cosas, en este pequeño país, demográficamente hablando, y que se denomina «Encuentro Progresista – Frente Amplio, Nueva Mayoría», que, en las Elecciones de ese octubre del 2004, alcanza la presidencia y la mayoría parlamentaria. Desde un lejano 1971, en que surge, en un ambiente pre-dictatorial; acosado y denigrado por todos lados, el original Frente Amplio, siguió bregando, pese a la dictadura de 1973 a 1984, que, ensombrece y destroza libertades, Constitución y leyes, y, desde 1985, primero con un ala quebrada, después, recuperándose, alcanza, en este 2004, con el triple ejército de paz y democracia: «Encuentro Progresista, Frente Amplio – Nueva Mayoría», cambiar la perspectiva de todo un pueblo, sumido en la crisis y la miseria. En la noche del 31 de octubre, con una alegría sin desbordes, con una esperanzada fuerza de encontrarle salida a este presente desdichado, todo un pueblo se volcó a las calles, en un oleaje de banderas rojas, azules y blancas, banderas patrias, banderas partidarias, y rostros iluminados en jóvenes y viejos que lograron, con su voto, hacer realidad, aquellos graffitis y consignas del Mayo francés. «Cambiar la vida» o «La imaginación al poder». Nosotros, uno más entre los viejos partidarios de la paz y el cambio, sonreímos también, y marchamos, hombro con hombro con el joven estudiante y el joven obrero, y el ama de casa y la oficinista y el chacarero sin tierra y el peón sin tambo. Esta ha sido nuestra «Larga Marcha». Lord Byron, quien no sólo fue un gran poeta (recuérdese su lucha a favor de los obreros en la Cámara de los Lores, su intento de liberar a Grecia del imperio turco) reflexionó que tras toda gran victoria están los luchadores que no llegaron a saborearla, por ausencia definitiva. Aquí debemos de pensar lo mismo. Claro, la lista sería demasiado numerosa de hombres reconocidos y de luchadores anónimos. Esta ha sido nuestra «Larga Marcha». El mañana nos pertenece si seguimos con la misma voluntad trabajando por la patria.

WASHINGTON BENAVIDES – [email protected]

 

El patrimonio del pueblo, a veces, no son grandes edificios

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Son pequeños locales donde se tejía la esperanza, con manos de cariño y agujas de temor.

Y el temor era justificado y esto se probó con el terrorismo de un gobierno democrático. Hoy, en el Día del Patrimonio, quiero mostrarles un pobre local, enriquecido sólo por la memoria viva de 8 compañeros.

Compañeros que fueron asesinados vilmente, sólo para sembrar el terror que luego justificara todo un andamiaje preparatorio para el advenimiento de la dictadura más feroz, de militares y civiles (no hay que olvidarse de los civiles porque algunos de ellos están en algunas listas de hoy; en listas coloradas, en listas blancas…).

El 17 de abril de 1972, apenas pasada la medianoche, la Seccional 20 del Partido Comunista, en Agraciada y Valentín Gómez, comienza a sentir la violencia directa. Desde la mañana anterior, las tropas, aunque había muchos uniformados, están preparando lo que se transformó en «la masacre de abril».

Para asegurar que nadie escape llegan a instalar una ametralladora de guerra en el Viaducto de Agraciada.

Al iniciarse el tiroteo, los que están en el interior de la casa deciden salir.

Según se supo por testigos, apenas pasada la puerta, un soldado les dispara por la espalda, y en varios casos los ejecuta de un balazo en la nuca. Mueren 8.

Ellos fueron: José Washington Sena, Luis Alberto Mendiola, Raúl Gancio, Elman Fernández, José Ramón Abreu, Héctor José Cervelli, Ricardo Walter González y Ruben Claudio López.

En el año 2002, un ex granadero declaró como testigo por los asesinados en la Seccional 20 del PCU.

El ex granadero Julio Stella declaró ante el juez en lo Penal de 10º Turno, Rolando Vomero, por el asesinato de 8 militantes comunistas en la Seccional 20 de esa fuerza política en 1972 y de un militar.

El ex granadero conducía uno de los «roperos» de la Metro la noche de los asesinatos. Stella fue testigo de lo sucedido y ya en el año 1996 reveló a LA REPUBLICA que el asesino de siete militantes comunistas y del capitán Busconi fue el mayor Humberto Rivero. Stella declaró ante la Justicia lo que presenció en 1972, en ocasión de los homicidios de estos ciudadanos.

Día Fatídico el 17 de abril, porque un 17 de abril pero de 1996 en Brasil, durante una manifestación del «Movimiento de los Sin Tierra», en Eldorado de Carajás (Pará, norte), diecinueve campesinos fueron asesinados por la policía brasileña. Desde entonces, en esa fecha se conmemora el Día Internacional de la Lucha Campesina, en recuerdo de los caídos y de las luchas de los sectores campesinos en general.

Entonces tenemos dos matanzas para recordar los 17 de abril y las dos son nuestras, sucedan aquí, en Brasil o en cualquier otro lugar, recordaremos siempre a los que luchan.

HERNAN ZUNIN

 

Regalo de cumpleaños

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Vaya desde la distancia mis más sinceras felicitaciones por vuestro trabajo diario y a través de Usted a todo el equipo de LA REPUBLICA On Line.

Reza el dicho que «podrán sacar a un uruguayo de Uruguay pero no al Uruguay de un uruguayo» y es verdad. Empiezo la jornada con la lectura de vuestro diario y no es algo dictado por la costumbre sino por mi conciencia de uruguayo. LA REPUBLICA es entonces ese cordón umbilical que me mantiene unido a mi paisito. Pero no me queda otra más que seguir las noticias día a día palpitando ese domingo de urnas. Por un lado, el nerviosismo de no poder estar participando en esa lucha del voto a voto y por el otro la tranquilidad del espectador desde las tribunas que ve como su equipo va ganando el partido. Claro que en esa instancia no se juegan puntos ni trofeos, se juega el futuro del país. ¡Qué paradoja!

Luché hasta el cansancio contra el rosadismo continuista y ahora soy el más ferviente defensor del continuismo. Ha muerto el continuismo. Que viva el continuismo. Y como creo en la inteligencia de los compatriotas apuesto a mi país que se sacude el lastre de malos gobiernos anti populares y comienza a dar sus primeros pasos.

Primero de la mano de Tabaré ahora le toca a Pepe. Y seguro lo harán bien porque ellos aman al Uruguay. Por eso espero recibir este 25 de octubre el mejor regalo de cumpleaños de mi vida, quiero una 18 de Julio llena de tambores, bocinas, banderas y alegrías.

Quiero a un Pepe asomándose al balcón diciendo: ¡Uruguayos sigan festejando!

No es mucho pedir, ¿verdad?

Vaya un abrazo tucumano.

J. LORENZO – [email protected]

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