Evaluación arrojó buenos resultados sobre la Facultad de Enfermería
La Facultad de Enfermería de la Universidad de la República (Udelar) presentó la evaluación institucional realizada este año. El trabajo institucional en un marco de cogobierno, los logros académicos, los planes de estudio y los recursos edilicios estuvieron entre los éxitos, deficiencias y recomendaciones. La entidad que forma a los enfermeros que trabajan en hospitales, sanatorios y mutualistas fue observada como institución. La evaluación presentada este año constó de dos etapas, una de autoevaluación y otra externa, con expertos de otras instituciones nacionales y extranjeras.
La autoevaluación se realizó «con participación de todo el colectivo», explicó la decana de la Facultad de Enfermería, Alicia Cabrera. Según el informe de evaluación general de la institución educativa pública, «la misión, objetivos y planes de desarrollo de la carrera y niveles superiores muestran coherencia institucional, desarrollando actividades académicas, investigación y extensión, expresando un clima de libertad intelectual y compromiso social».
La Facultad de Enfermería «cuenta con presupuestos propios con aparente desequilibrio en la relación necesidades recursos disponibles, a partir fundamentalmente de un incremento sostenido en la matrícula».
El informe destaca que la institución tiene «coherencia entre las formas de cogobierno, la estructura organizacional, de gestión y administrativa, los mecanismos de participación de la comunidad universitaria y los objetivos y logros del proyecto académico; se considera que el reciente cambio de estatus hace que necesite de un fuerte apoyo que reafirme su institucionalidad como facultad y su relación con la Udelar».
Planes de estudio
El trabajo revela que los planes de estudio «tienen muchos años sin modificaciones estructurales». En tal sentido explica que los planes de estudio de la facultad evaluada «corresponden a una etapa de cambios y crecimiento profesional en América Latina, que produjo importantes aportes en los currículos, especialmente en conceptualizaciones, desarrollo de teorías de enfermería…»
Afirma que en el caso de la enseñanza «se percibe coherencia entre las necesidades del país y su comunidad, la propuesta educativa de grado y posgrado, objetivos, contenidos, estrategias de enseñanza, sistema de evaluación del aprendizaje». En otro orden «el perfil del alumno parece como muy integrado, con clara orientación al primer nivel de atención y con conocimiento de la gestión y de la metodología de trabajo en enfermería como una actividad cotidiana del quehacer profesional». Sobre los docentes explica que «el grupo Académico tiene niveles de grado de formación y competencia profesional relativos al objetivo de la carrera y experiencia». Sostiene la importancia de la participación de los docentes y estudiantes así como los graduados en el gobierno institucional.
En cuanto a los funcionarios «se observa que el grupo de funcionarios se integra al funcionamiento de la Facultad y conocen las fortalezas y debilidades de la misma. Participan en la institución a través de reuniones periódicas con la decana y equipos de trabajo».
Fortalezas
En cuanto a las fortalezas institucionales, el informe de evaluación destaca el trabajo en la Regional Norte, la «fluida comunicación entre los órganos de gobierno, Decanato y Consejo con el resto de la comunidad universitaria» y «la capacidad, condiciones de liderazgo y responsabilidad con el trabajo de los profesores a cargo de cada actividad y/o sectores».
Dice también que en la institución se hace «una utilización adecuada de los escasos espacios físicos disponibles».
El informe sugiere como «plan de mejoras» la concreción de un «cambio curricular que se viene aplicando desde 1993 a la fecha a modo de currículo oculto». Esto es la aplicación de nuevos conocimientos por fuera de los dispuestos oficialmente. Sugiere que se continúe con el incremento de docentes y tecnologías. Solicita que se mejore la relación «ingreso egreso de estudiantes». También destaca la necesidad de que en el caso de los egresados sean estudiados los puestos que «ocupan, tipo y lugares de trabajo, grado de satisfacción, síndrome de ‘burn out’, con el propósito de verificar el cumplimiento de los objetivos de la formación y utilizar sus conclusiones como retroalimentación de los programas respectivos».
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