La epidemia se echó a andar
El comandante Patrick J. Blair, responsable de la investigación de la gripe A dijo a un grupo de periodistas de diez países latinoamericanos, las diferentes actividades del laboratorio, así como hizo una reseña de los primeros casos de la nueva gripe que prendió la alarma sobre un nuevo tipo de mal que asomaba en el horizonte: la antesala de la primera pandemia del siglo XXI.
Los dos primeros casos confirmados en el mundo pertenecieron a niños norteamericanos. El primeroTambien, hijo de un militar, que tenía una enfermedad leve y en este marco fue anotado en un estudio.
«Encontramos que no podíamos clasificar el virus, inmediatamente lo pasamos al CDC (Centers for Disease Control and Prevention, Centro para el Control y Prevención de Enfermedades) y ellos pudieron certificar el primer caso de gripe A documentado» relató el militar. Luego del segundo caso «estaba claro que podíamos estar ante una epidemia».
Las instalaciones de la base datan de la Segunda Guerra Mundial. Bajo la deslucida fachada de los galpones se esconde la alta tecnología en detección de los más variados virus que afectan a la humanidad.
El doctor Blair indica que entre las principales causas de mortandad en la juventud en el mundo se cuentan las enfermedades infecciosas. En este marco se han involucrado en investigaciones en varias regiones del mundo. Por ejemplo en el Canal de Panamá han realizado estudios sobre malaria y dengue.
«Nos hemos involucrado en el control de los vectores desde el año 1900 hasta la fecha» precisó Blair. También han realizado diversas investigaciones en Perú, Indonesia, Tailandia, Kenia y Egipto, entre otros.
El militar enfatizó en la importancia del monitoreo constante del virus de la gripe A, para detectar a tiempo posibles mutaciones.
«Tenemos plataformas avanzadas que nos van a otorgar su conocimiento más a fondo», aseguró. Hacia la interna de la armada norteamericana, el laboratorio trabaja con ocho instalaciones de reclutas, así como con tres flotas completas.
El laboratorio comenzó a trabajar hace años con el tema de la influenza, pero en un principio se concentraron en la influenza aviar (H5N1). Al igual que el resto de la comunidad científica, no se esperaban una pandemia de gripe H1N1 como finalmente se produjo.
Gripe letal
La gripe H5N1 es mucho más peligrosa y mortal que la porcina. Por ejemplo en Indonesia como consecuencia de un brote de la misma murió el 82% de los infectados, según informó Blair.
El militar mostró un mapa de distribución de la influenza A en el mundo en el que se observa que el más afectado es el continente americano, así como Europa, parte de Asia y Oceanía.
Aunque el continente africano aparece limpio, Blair aclaró que el monitoreo de Africa no proyecta demasiadas seguridades.
«Esta gripe es poco común y permanece fuertemente durante el verano», indicó el experto. «Y por supuesto que se va a mantener en el Hemisferio Sur», agregó.
Por otra parte también en su laboratorio se detectó mayor infección en los jóvenes entre 20 y 40 años.
«Es maravilloso caracterizar un virus, pero lo que nos involucra a todos es cómo ayudar a diseñar fármacos y vacunas contra estos», indicó Blair.
El militar insistió en el papel del centro naval, en su contribución a la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como su aporte a la literatura científica.
Desde el año 2008 se comenzó a estudiar la resistencia de los antivirales. Su importancia radica en que a raíz de la mutación de la influenza (característica del virus), los fármacos pueden verse afectados y disminuidos en su eficacia.
Compartí tu opinión con toda la comunidad