TIENE LA PALABRA
Que la actual realidad del BPS pueda percibirse
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Hay situaciones injustas (sobre todo para quienes transitan el tramo final por la ley natural que conlleva la vejez del ser humano) que pueden solucionarse con la sola voluntad política del gobierno.
En su momento fue aprobada la prima por antigüedad a todos los pasivos del BPS mayores de 70 años; la dictadura la suprimió. El gobierno democrático la reinstauró pero sólo en forma parcial y a un minoritario núcleo de los mismos pasivos. De la publicación de LA REPUBLICA del 4 de los corrientes, de una excelente nota del sociólogo Egon Herbert Einoder, extractamos (en forma textual) algunos párrafos que en forma elocuente e incontrastable, describen la actual floreciente situación económica del organismo: «… aumento del 21% de la recaudación. En 2008 el BPS tuvo una ganancia de U$S 45 millones (LA REPUBLICA 19/08/2009), el argumento de la falta de recursos está definitivamente agotado. Es hora de que el llamado interés colectivo y el individual sean efectivamente balanceados». Estas elocuentes afirmaciones son de una claridad meridiana y si además, a su incontrovertible contenido, le agregáramos el hecho cierto de nuevas e importantes ganancias producidas en el actual ejercicio, de mayor recaudación en base a cantidad de nuevos cotizantes (declaraciones del Sr. Murro), no hay razón contable ninguna que impida la ampliación del beneficio de la prima a los miles de pasivos mayores de 70 años que aún no la perciben, «los ancianos discriminados no gozan de este derecho». Esta última frase textual del eminente sociólogo arriba mencionado es perfectamente aplicable también a esta situación de otro derecho conculcado a un significativo sector actual de pasivos.
PASIVOS ESPERANZADOS C.I. 671.815-2
Respuesta a Darío: ¿debemos borrar de un plumazo todo lo conquistado?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Esta carta hace referencia a la que, con el título de «Alguien tiene que decirlo» y con la firma de Darío (que por más que se identifique con su Cédula de Identidad, nos resulta anónima), fue publicada el viernes 4 de setiembre.
Soy una docente jubilada, muy alejada del conocimiento de los grandes temas económicos y fiscales. Digamos que tal vez sólo me asista un modesto sentido común. Y ese sentido común se rebela ante la posición de Darío, que invita a no votar (a pesar de declararse frenteamplista y votante) por nuestros candidatos en octubre.
Sustenta esa postura en un interesante estudio sobre el IRPF y su aplicación, intentando demostrar lo injusto que resulta al favorecer a los más ricos en detrimento de los más pobres.
No tengo argumentos, dentro de mi escaso conocimiento de tan intrincados asuntos, para rebatirlo, condenarlo o, porqué no, coincidir con él.
Pero me surge una primera aproximación: las reglas del juego capitalista no las inventó este gobierno. Peor aún, le han sido dados estos estrechos carriles con altos muros de piedra a cada lado por los que debe transitar inevitablemente. Apenas si puede, de tanto en tanto, abrir pequeñas brechas que nos permiten vislumbrar que sí, que es posible intentar con enorme esfuerzo y el sacrificio de muchos, orientar hacia una mejor distribución el resultado de tanto trabajo.
Atribuir a este gobierno y en particular a su ex ministro de Economía, los dobleces y las «agachadas» que le imputa Darío, me resulta casi simplista. Y tras cartón, invita a votar no se sabe a quién (¿será a Lacalle, tan progresista él?) como medio de castigar al gobierno y al ex ministro. Total, razona Darío, en el cuarto secreto nadie nos ve…
Así se borra alegremente de un plumazo todo lo que el país, todo lo que la clase trabajadora han obtenido gracias al cambio. Se prometió cambio. Se han cambiado muchísimas cosas.
Para no hacer una larguísima lista, creo que si lo único que hubiera hecho este gobierno hubiera sido llevar adelante el Plan Ceibal, ya sería imprescindible volver a votarlo con el mayor entusiasmo.
Me adhiero a quien dijo que en materia de Educación hay dos hitos en nuestro país: la Reforma Vareliana y el Plan Ceibal. Tal vez pasará algún tiempo antes de que se valore en su justo término este paso revolucionario.
Y los planes de inclusión, la disminución de la indigencia y la pobreza, la campaña de alfabetización, el Fonasa, los Consejos de Salarios, la disminución dramática del desempleo…
Entonces, ¿por no compartir algunas políticas económicas y fiscales, que por cierto, podrán mejorarse en el próximo período, vamos a tirar por la borda todo lo que hemos avanzado, mientras tenemos el espectro de la motosierra tan presente? Sería lamentable, además de tan poco inteligente que no soy capaz de creer que sean más de un puñado de frenteamplistas los que pudieran seguir el camino que sugiere Darío.
Y esos no serán los frenteamplistas de corazón, los que pagamos con honda satisfacción los impuestos cuando vemos cómo nuestro pequeño aporte sirve para que muchos compatriotas vivan un poquito mejor.
Serán los que como dijo alguien, «tienen el corazón a la izquierda pero el bolsillo a la derecha». O sea los que en el fondo al único cambio que aspiraban era a aquel que les permitiera mejorar su situación personal y no los calienta, bien adentro, la llamita de la solidaridad.
Saludo al Sr. Director
MARTHA RUIZ C.I. 812.873-5.
A favor de Perera
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
En cuanto a los sucesos de Antel, evidentemente se trata de una grave
maniobra de muy poderosos intereses. ¿No debería también investigarse si la verdad del asunto Perera, es que las amenazas de las cuales se declaró simulador, fueron totalmente reales y su asunción de
culpabilidad por ello se debió por haber recibido una última amenaza
aún más grave, quizás contra seres queridos?
Ello sería mucho más coherente con una personalidad con la trayectoria del
DR. PERERA FRITZ [email protected]
No hay que subestimar al vendedor de flores
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Deseo contestar a quien firma C.I. 944.476.0. Estimado señor/a: si bien estoy en un todo de acuerdo en lo referente a la atención desastrosa de mucha gente en los comercios y/u oficinas, permítame hacerle una corrección cuando Ud. le sugiere a esa funcionaria que se dedique a vender flores o a algo más light (sic).
Quien le escribe hace 40 años se dedica a vender flores (florería) y puedo asegurarle que a dicho mostrador se acerca un público muy variado, y llevado por diferentes circunstancias que lleva al vendedor a utilizar la mayor sensibilidad. Vender flores es un oficio que implica mucha sutileza, no sólo en la atención al cliente sino en la interpretación de lo que se quiere expresar con dicha compra. En pocas palabras: no subestime al vendedor de flores. Atte.
C.I. 945.617.5
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