Fecundación. Del vidrio al microscopio

Nació un bebé concebido con la nueva técnica cromosómica

El bebé, Oliver, es hijo de una mujer de 41 años que fue sometida a 13 tratamientos de IVF sin éxito. El nuevo método desarrollado en Nottingham, Inglaterra, permite un análisis rápido del material genético en los óvulos fertilizados para explorar si existen anormalidades cromosómicas.

Los expertos afirman que, aunque es necesario llevar a cabo más investigaciones, la técnica es muy prometedora. El profesor Simon Fishel, quien dirigió el equipo de investigación, afirma que el nacimiento de Oliver demuestra que la prueba puede ayudar a las parejas cuyos tratamientos de fertilidad han fracasado repetidamente. «Todo el equipo ha estado esperando el nacimiento de este bebé tan especial» dijo el científico a la BBC. «Su nacimiento es un hito importante para mejorar nuestro entendimiento de por qué tantas mujeres no pueden concebir». «Porque uno de los principales problemas de la IVF es que cerca de 75% de los embriones fecundados no logran desarrollarse y la causa principal son las anormalidades del cromosoma», expresa el profesor Fishel. «Y nuestra técnica lo que hace es detectar esas anormalidades en el cromosoma». El método, llamado «arrays de Hibridación Genómica Comparada» (aCGH), se utiliza para explorar los óvulos o embriones en un ciclo de IVF, evaluar todos sus cromosomas y seleccionar a los embriones más normales cromosómicamente. Antes de que el óvulo quede fertilizado, expulsa la mitad de su propio grupo de cromosomas para dejar espacio libre para los cromosomas que provienen del esperma paterno. Estos cromosomas «sobrantes» son mantenidos en una estructura en la orilla de la célula conocida como «cuerpo polar». La aCGH consiste en extraer el cuerpo polar y analizarlo para ver si hay muchos o muy pocos cromosomas. Se cree que dos de cada tres mujeres fracasan en todos los tratamientos de IVF debido a anormalidades cromosómicas en el óvulo implantado.

 

Material genético

El equipo del profesor Fishel en la Clínica de Cuidados de Fertilidad de Nottingham descubrió una forma de acelerar el análisis del material genético que se extrae del cuerpo polar. Hace dos años, científicos en Estados Unidos anunciaron que 18 mujeres habían dado a luz después de someterse a una exploración de óvulos utilizando una técnica similar. Pero en esos casos los embriones resultantes tenían que ser congelados y reimplantados posteriormente.

El equipo de Nottingham puede obtener el resultado en 24 horas, lo que significa que la madre puede someterse a la fertilización in vitro en el mismo ciclo de tratmiento. Los padres de Oliver habían tenido 13 ciclos fracasados y tres abortos. Los investigadores analizaron ocho óvulos y encontraron que sólo dos eran cromosómicamente normales.

 

«Muy raros»

Los errores en los tratamientos de IVF, afirman los expertos, son muy raros, pero ocurren. Para el tratamiento de fecundación in vitro se puede usar tanto el esperma del padre como esperma de un donante. Ningún sistema es totalmente perfecto, pero se estima que la posibilidad de que se cometan errores no es mayor a 1%.

Los errores en estos tratamientos también pueden involucrar implantar a una mujer un embrión «equivocado», producido por los óvulos de otra mujer o con el esperma de un hombre que no es su padre. Se cree que la tasa de error de estos tratamientos es de aproximadamente 1%. Sin embargo, las estadísticas oficiales muestran que estas cifras están aumentando.

En el Reino Unido, entre 2003 y 2004, hubo 15 errores por cada 10.000 ciclos de IVF. En 2006/2007, fueron 40 los errores. En el nuevo informe oficial, que será presentado en los próximos meses, se informa que en 2007/2008 se cometieron 200 errores.

La Autoridad de Fertilización y Embriología Humana (HFEA), que se encarga de monitorear el funcionamiento de las clínicas de fertilidad en ese país, afirma que este aumento en los errores se debe a que ha habido una mayor vigilancia en los procedimientos.

«Embarcarse en un tratamiento de fertilidad es una enorme experiencia emocional para una pareja», dijo a la BBC la doctora Ceridwen Roberts, experta en política familiar de la Universidad de Oxford. «Y para muchas parejas, tener un bebé es mucho más importante que tener un bebé blanco o de su misma raza. Pero creo que en el caso de esta pareja de Irlanda tenemos que tomar en cuenta las circunstancias en que viven, en una pequeña comunidad donde predomina la raza blanca y por lo tanto siente que ha sido excluida socialmente», dijo la investigadora. La HFEA afirma que desde 1990, año en que fue creada el Acta de Fertilidad y Embriología Humana, la vasta mayoría de las clínicas de fertilidad se ha adherido a los procedimientos regulatorios establecidos para erradicar errores. Algunos expertos temen que casos como el de Irlanda conduzcan a la creación de bebés «diseñados». Todos los centros que tienen una licencia para ofrecer tratamientos de IVF, por ejemplo, deben tener procedimientos de doble control para la identificación de las personas que se someten al tratamiento y del esperma y los óvulos que serán utilizados para la inseminación. Tal como dijo a la BBC la doctora Francoise Shenfiled, experta en medicina reproductiva de la Universidad de Londres, cada vez hay menos posibilidades de que se cometan errores durante estos tratamientos. «Ningún sistema es totalmente perfecto. Pero no creo que la posibilidad de que se cometan errores sea mayor que 1%. Los errores son sumamente raros», dice. Hoy en día existen procedimientos tecnológicos y regulaciones cada vez más estrictas en los tratamientos de IVF. Por ejemplo, algunas clínicas ya han introducido códigos de barras para la fecundación in vitro en el cual una computadora lee el código y hace sonar una alarma si los óvulos o el esperma no pertenecen a los pacientes.

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