Estudio médico indica un aumento de los casos de hantavirus en Uruguay
Los doctores Mariana Más, Martín Vázquez, Alejandra Vomero, del departamento de emergencia pediátrica del Pereira Rossell, encabezan la primera evaluación de este tipo sobre los primeros seis casos de hantavirus en niños.
Aumento de casos
«Entre 1997 y 2007, en Uruguay fueron constatados 97 casos de hantavirosis. No obstante, 49 (50%) corresponden al período 2004-2007. Esto puede interpretarse como un aumento considerable de la incidencia o un incremento en la sospecha de este diagnóstico. De los 49 casos confirmados en el período 2004-2007, entre todos los grupos de edad, ocurrieron 13 muertes (26,5%)», afirma el estudio.
«En los últimos años se registró un aumento en el número de casos confirmados por hantavirus. Igualmente es una enfermedad seguramente subdiagnosticada en la práctica pediátrica», concluye ese trabajo.
El hantavirus es una zoonosis transmitida de los roedores hacia los seres humanos, que afecta el sistema respiratorio y renal. Fue identificado por primera vez en el mundo en el año 1951.
Generalmente, los casos corresponden a la periferia de las ciudades o a la campaña donde el contacto con estos mamíferos es más frecuente.
Los riesgos de contraer esta patología es mayor en las áreas rurales por el contacto con los animales, la limpieza de los lugares donde habitan los roedores o vivir en lugares infectados por estos. La mayoría de los casos ocurren en primavera o verano, pero pueden presentarse el resto del año. «La tasa de letalidad en Uruguay es de 26,5% cuando se incluyen todos los casos (datos de la División de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública). En la presente serie pediátrica, la letalidad fue 16,7%, si bien son pocos los casos» indica el estudio.
Todos los niños estudiados provienen de Rocha y Canelones y estuvieron en contacto con roedores, entre el 2003 y 2008. Cinco de los niños requirieron asistencia ventilatoria mecánica y uno de ellos falleció.
El hantavirus puede incubarse hasta 35 días y se inicia con fiebre superior a los 38ºC, escalofríos, fuertes dolores de cabeza, vómitos, diarrea, dolor de estómago.
La tasa de mortalidad varía entre el 30 y el 50% de los casos. «Su alta letalidad justifica una vigilancia continua, investigación inmediata de los casos e identificación del foco y reservorios para orientar medidas de control y prevención» indica el documento.
Ratones sospechosos
«Los pediatras clínicos deben tener un alto índice de sospecha ante niños previamente sanos que instalen en forma brusca insuficiencia respiratoria con afectación pulmonar bilateral. Debe indagarse el contacto con roedores, antecedentes ambientales de cuadros clínicos similares o confirmados» agrega.
En el caso de uno de los niños estudiados, su padre falleció una semana antes por hantavirus y su hermano también estaba internado. Esto no confirma que el virus sea contagioso, como especulan algunos estudiosos, sino que todos estuvieron en contacto con los mismos roedores infectados.
Cinco de los niños ingresaron a un CTI, dos requirieron asistencia ventilatoria mecánica. «La media de días de internación en la unidad de cuidados intensivos fue 3,5 días» indica el estudio.
El niño fallecido fue un varón sano de 5 años, procedente de Las Piedras; estaba sano y murió luego de 36 horas de haber ingresado al centro hospitalario. El estudio destacó que este caso registró un antecedente ambiental de roedores en la escuela.
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