EL PROBLEMA DEL CONSUMO
Es una realidad: los niños y jóvenes que viven en las calles consumen drogas. Sin embargo, las adicciones bajan notablemente una vez que pasan a vivir en los hogares, coinciden los técnicos. En Posada de Belén estiman que ha bajado «un 80 o 90%» desde que el refugio nocturno se transformó en hogar, en enero. Mientras tanto, en Pirí no se aceptan casos de consumo problemático de droga. «Requieren otro lugar, con atención especializada, sobre todo cuando les pega fuerte la abstinencia», dijo su director, Luis Enrique Bernier. No obstante, al vivir en los hogares las posibilidades de adquirir sustancias y de consumirlas descienden notablemente. Aun así en Posada de Belén «hay problemas», admitieron los educadores. Algunos de los jóvenes están siendo atendidos en Portal Amarillo o la División Salud del INAU. En tanto, buscan un psiquiatra para que se sume al equipo, aunque todavía no lo han encontrado.
El INAU canceló la apertura de un «hogar sanitario» de emergencia en la zona del Prado, donde se atendería a los niños y jóvenes con problemas puntuales y graves de consumo. Jorge Ferrando, director del instituto, explicó que la decisión se debió a que, desde 2007, se ha fortalecido la atención a las adicciones, tanto desde el Sistema Nacional Integrado de Salud como debido a la apertura de dos hogares específicos para este problema en San José y Maldonado. «Decidimos fortalecer la atención con los recursos que se destinarían a este hogar», dijo Ferrando.
Hoy por hoy, los niños con problema de consumo también son asistidos en el Portal Amarillo, en el Hospital Pereira Rossell y en 200 plazas que contrató el INAU en clínicas psiquiátricas de Montevideo, a través de una licitación que se extenderá por 5 años. Pronto, además, se contará con un área especial en el Hospital Español.
En la casa adquirida en el Prado para abrir este centro de emergencia se abrirá el cuarto hogar para niños en situación de calle extrema, anunció Ferrando.
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