TIENE LA PALABRA

Los atentados terroristas sacuden el mundo

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Cada tanto un atentado terrorista en algún país, sacude la opinión pública y hace que las personas que pensaban visitar ese país, cambien de opinión y cancelen su reserva de pasajes.

El mundo se ha convertido en un lugar insalubre y no sólo a causa de la contaminación ambiental sino a causa del los terroristas.

¡Son tan obcecados!

Hace tanto tiempo que España anexó el país vasco. ¿Por qué los vascos de la ETA no se resignan? Se supone que cuando un país domina a otro y sienta status quo, y consigue el reconocimiento de los demás países y le aceptan los embajadores, lo razonable sería que los usurpados se resignaran a su nueva situación. ¿O no?

Hace tanto tiempo que Israel hace incursiones militares en Palestina, derribando casas, instalando asentamientos, y los palestinos no se resignan a seguir retrocediendo y perder su territorio.

Los afganos desde el 2001 que casi los están derrotando, pero ellos continúan causando bajas en los ejércitos invasores.

En Irak se sigue combatiendo a los norteamericanos y tratando de convencerlos que se vayan de ahí.

Mientras tanto los grupos terroristas siguen cometiendo atentados que les cuestan la vida a miles de personas inocentes.

¿Quienes son los responsables de esas muertes?

Por supuesto no lo son los que impusieron el nuevo status quo , sino quienes se niegan a aceptarlo, esto no se discute y la lucha contra el terrorismo se mantiene firme tratando de atraparlos uno a uno hasta que se pueda decir que se atrapó al último, cosa que, lamentablemente, todavía no ha ocurrido porque los atentados terroristas se siguen sucediendo y es comprensible que España haya visto disminuir el número de turistas que la visitan.

Si yo tuviera superpoderes como la Mujer Maravilla, estas cosas no estarían pasando.

Los vascos tendrían su país independiente. Los palestinos tendrían su Estado Palestino. Irak estaría libre de tropas extranjeras al igual que Afganistán, no quedarían siquiera bases militares.

Desaparecería la razón para el terrorismo y en los países habría paz.

Dice el proverbio bíblico: «De qué vale comer buey cebado si en los hogares no hay paz».

Ah! pero no tengo superpoderes…

¡A veces pienso que con un poco de buena voluntad el mundo podría ser un lugar tan agradable!

Ni mundito que sería este si se respetara la naturaleza y las relaciones mundiales estuvieran basadas en la cooperación y no en la explotación.

Lástima…

Poderoso caballero es don dinero.

Atentos saludos de

HILDA KENNEDY  – [email protected]

 

Sin insultos sobre las ideas de Amondarain

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Me gusta LA REPUBLICA, y la leo a diario en busca de reflexiones sesudas e ideas progresistas por una necesidad intelectual e informativa, que me ayuda a entender la realidad y formar mi propio criterio. Me identifico con su línea editorial, seria y profesional, pero me siento defraudado por algo que no es digno, en mi opinión, ni del diario plural ni de sus lectores. A ver cómo cuento lo que sigue sin herir susceptibilidades melindrosas ni despertar el fantasma de antiguos oscurantismos.

El goteo sistemático de quejas en «Tiene la Palabra» o Llamadas al Director» de lectores que enardecidos se suman al exceso verbal de don Leopoldo, viejo de apellido y antiguo de mentalidad, que es premiado con encendidos insultos ­implícitos y explícitos­ por sus odiosos artículos, acusándole de deformar la realidad para adecuarla a sus principios doctrinales. Una algarabía, vamos. ¿Acaso entendieron que estaban liberados de practicar la buena educación dadas sus ofensivas opiniones? Considero de mal gusto e incluso insultantes algunas expresiones utilizadas en un estilo de la «barra del boliche borracha de pernó» que a mi juicio puede afectar negativamente al prestigio del diario plural.

No voy a descalificar globalmente el trabajo de Amondarain, aunque no exista una comunión ideológica con sus actitudes y opiniones sobre el voto epistolar, la homosexualidad, el conflicto vasco-español, sus sanas costumbres cristianas, su concepto de familia normal, el traslado de los restos de Artigas, su partidismo intransigente, etc. Su exaltación a los derechos sociales siempre es para limitar cuando estos atañen al cuerpo: relaciones sexuales, muerte digna, interrupción del embarazo. No para ampliarlos. Lo grave no es sólo que muestre una opinión negativa, alarmante y homófoba, sino que además use insidiosas descalificaciones e insultos. Para muestra un botón: ¿A dónde quieren llegar? Sección editorial de 29/4/2009. No hay que ponerse virtuoso compañero Amondarain (de sus compañeros) si su código genético de vasco no admite la pluralidad, pero «cada uno es como Dios lo hizo, y aún peor muchas veces», Cervantes dixit.

En fin, el caso es que la libertad de expresión de cada cual debe terminar en el respeto a los demás. Debemos ser respetuosos con las opciones individuales, así fuera casarse de blanco en la Iglesia de Las Carmelitas del Prado, divorciarse tres veces, ser gay o lesbiana o tener amantes varias. De lo que se trata es de plasmar una ética social para el comportamiento de unos con otros: más para permitir que para obligar.

Soy un convencido de que la mejor defensa del lector es la libertad de opinión libremente opinada, valga la redundancia. Principio esencial en democracia. Pero del mismo modo pienso que el uso de un lenguaje periodístico como fuente de prejuicios y estereotipos negativos tienen efectos discriminatorios sobre determinados colectivos y atentan contra valores constitucionales y derechos humanos.

Dicho lo cual, insisto: cuando se pasa de la polémica al insulto es imprescindible establecer filtros adecuados que disuadan a enajenados razonadores de sus habituales mensajes agresivos y excluyentes. Revisión sensata que no impele a silenciar aquella idea u opinión porque no estamos de acuerdo. Entiendo que es responsabilidad del diario plural cualquier tipo de opinión que en él se exprese, lo cual no implica que cualquier opinión sea representativa de LA REPUBLICA.

El que avisa no es traidor: continuaré integrando, a diario, el cuerpo de lectores de LA REPUBLICA porque trasterrado a Barcelona me permite una conexión permanente con mi «paisito» y me hace la vida más vivible. Desde la lealtad,

GUSTAVO CZECH-BERGTHOLT – C.I. 914.426-9

 

Otra respuesta de Amondarain

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

¡Mi ego por las nubes! ¡Un lector reflota un artículo mío del 15.1.2000!

¡Qué importante que me siento! Prácticamente 9 años y pico buscándome contradicciones que debería mantener, según él, con Lacalle. Macanudo.

Supongo que si en un esfuerzo titánico logra pensar un poquito, convendrá conmigo en que no sólo la política y sus hechos en sí, sino también los hombres, sufren las evoluciones y fluctuaciones naturales que el tiempo político produce. No hay tiempos idénticos. Es una regla de oro. Si los hechos fuesen un «calco» de entonces hoy día, opinaría lo mismo. Pero, hasta el propio Lacalle lo ha dicho sobre los cambios que ha sufrido en aptitudes que pudo tener en esos períodos. Era un conservador agudo que evolucionó hacia perfiles centristas. Y yo, en mi análisis actual, creo en esa evolución. Si en términos de semanas, no de meses ni de años ¡(9)!, Mujica y Astori de tener divisiones sustanciales y enfrentadas virulentamente, hoy se abrazan y el Pepe hasta promete dejar la política económica librada al absoluto arbitrio de don Danilo de ganar ellos, no
visualizo, y disculpe mi ironía, qué le llama tanto la atención que pueda estar yo, 9 años después, aceptando al Cuqui. ¡Sea lógico!

Por otra parte, en la interna blanca sigo y mantengo como no puede ser de otra manera, mi identidad con Jorge Larrañaga que es un amigo de centro izquierda notoria. ¡Ta!

En cambio, me llama la atención, su preocupación por la distribución de la gente en la interna blanca, siendo por deducción, supongo que frenteamplista. ¿A Ud. qué le importa? Salvo claro está, que sea alguno de los traidores del partido blanco y esté «resollando» por la herida…

Según Wilson, los enemigos del partido blanco, no están adentro donde nos podemos arreglar, sino afuera de la colectividad, particularmente si son traidores…

 

LEOPOLDO AMONDARAIN

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