Cuando Cat Stevens no pudo entrar a Zum Zum
Zum Zum era una gran atracción en la noche de Montevideo y no tenía nada que envidarle a otras grandes boites de la región. Tenía sus reglas estrictas en un comienzo. Sólo podían entrar parejas, para evitar líos y demás. Una noche vino Cat Stevens, que estaba en Buenos Aires por temas personales, y cruzó a conocer Punta del Este y Montevideo y vino hasta la boite con un grupo de amigos. No pudo entrar.
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