Ciencia. Los nuevos modelos humanos

Ahora buscan astronautas…  pero con buen aliento

China lanzará un módulo espacial el próximo año y espera realizar un acoplamiento hacia 2011. Pero los aspirantes «taikonautas» no irán a ningún lado sin aprobación marital. Las esposas tienen la última palabra en las nuevas reglas.

Si a la esposa de un aspirante no le gusta la idea de que su cónyuge se vaya al espacio, éste deberá quedarse en la Tierra. Lo mejor de lo mejor. Shi Bing Bing, doctor de la fuerza aérea china, dijo que las nuevas reglas ayudarán a China a enviar lo mejor de lo mejor al espacio. «El mal olor corporal afectará a los compañeros en los estrechos espacios de una nave espacial», señaló.

«Estos astronautas podrían ser considerados como superseres humanos». Cualquier candidato con un historial familiar de enfermedades serias en las últimas tres generaciones será excluido.

Y si tiene alergia a drogas, tampoco podrá entrar. Los candidatos deberán poseer una «disposición placentera y adaptable», indican las directrices. China puso a la primera persona en el espacio en 2003. El objetivo de largo plazo del país es construir una estación espacial que orbite la Tierra.

¿Cómo se llega a astronauta? ¿Qué requisitos es preciso tener para ser elegido como protagonista de una misión orbital o, incluso, planetaria? Era difícil responder a estas interrogantes cuando la NASA, en el ahora ya lejano 1959, invitó al ejército americano a proporcionarle los primeros candidatos a astronautas.

Faltaba experiencia, faltaban precedentes: los únicos astronautas eran los descritos en los libros de ciencia ficción o en las tiras de Flash Gordon y Buck Rogers.

 

TESTEANDO

Lo físico es todo

El entrenamiento físico representa el obstáculo más duro. Para habituar ante todo a los astronautas a la ausencia de gravedad que encontrarán en el espacio, se comienza a entrenarlos a bordo de un avión, un C-135 adecuadamente modificado en su interior, donde se recrea artificialmente la ausencia de gravedad por períodos superiores a medio minuto. Durante los momentos de gravedad cero, los astronautas deben practicar diversos tipos de actividad, manipular aparatos, comer y beber. Y no es nada fácil entrenarse comiendo y bebiendo en ausencia de gravedad. En los tiempos de John Glenn, se obviaba con un tubo similar al de la pasta de dientes, en el cual estaban contenidos los alimentos precisamente en pasta. En cambio, a bordo del Shuttle, la tecnología espacial permite el milagro de una verdadera comida liofilizada rehidratada en el momento del consumo. El entrenamiento de los astronautas, obviamente, es mucho más complejo de lo hasta aquí descrito: para ejercicios más largos en condiciones simuladas de ausencia de peso se utiliza una piscina especial, donde los astronautas pueden entrenarse incluso con el modelo de la lanzadera espacial. No faltan después las cotidianas manipulaciones en los simuladores de vuelo y cursos de especialización con ordenadores. Y es que la informática ha tomado un protagonismo importante, como en otros aspectos de nuestra vida.

 

SELECCION

Hombres adecuados

En la difícil búsqueda de los hombres adecuados para ser los primeros en ir al espacio, la NASA tuvo presente algunas características indispensables: un título técnico, una larga experiencia como piloto de aviones militares y una estatura no muy alta que le permitiera entrar en la cabina de la cápsula Mercury. Se calificaron más de 500 hombres, que fueron sometidos a pruebas técnicas y psicológicas por médicos especializados. Muchos fueron eliminados y otros decidieron no continuar. Los que sobrevivieron fueron siete: M. Scott Carpenter, Gordon Cooper, Virgil Grissom, Donald Slayton, John Glenn, Walter Schirra, Alan Shepard. Cada uno voló en una cápsula Mercury, con la excepción de Slayton, que permaneció en tierra a causa de no ser satisfactorias sus condiciones cardíacas. Sin embargo, Slayton se reincorporó en 1975, en la misión Apolo-Soyuz.

 

PIONEROS

Los primeros astronautas

A esta primera camada de astronautas siguieron otras que la NASA ha seleccionado en los años siguientes para los programas Géminis, Apolo y Shuttle. Sustancialmente, los requisitos exigidos a los primeros astronautas no han cambiado, aunque para el Space Shuttle, en particular, se ha bajado la edad a 35 años. No es esencial pertenecer al ejército, la altura no debe ser taxativamente baja y las mujeres han podido formar parte de la selección. Sin embargo, el programa de adiestramiento sigue siendo tan duro y agotador como en los primeros tiempos. Sustancialmente, cuando se es elegido para ser astronauta es como volver a los bancos de la escuela: a pesar del título ya adquirido, los candidatos deben estudiar nuevamente matemáticas, meteorología, astronomía, física, adquirir familiaridad con las computadoras y estudiar navegación espacial.

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