TIENE LA PALABRA
Flores Silva y las uvas verdes
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens:
A los uruguayos nos gusta opinar pero a algunos parece que les gusta más opinar que participar. El domingo 12 de julio Manuel Flores Silva publicó en LA REPUBLICA un artículo en el que opina sobre los resultados de las elecciones internas. El extenso artículo se puede resumir a dos conceptos. Primero que las encuestadoras se equivocaron fiero. Segundo que el Partido Colorado votó mal.
Su primera conclusión es una generalización válida, pero en honor a la verdad hay que reconocer que al menos una de las consultoras, MPC, fue bastante precisa. Si las encuestas erraron habrá que analizar las causas. ¿Será que no preguntaron a muestras representativas? ¿Será que la cosmética in-house las habrá distorsionado? ¿Será que es demasiado difícil ser objetivo cuando uno tiene el corazón y los intereses puestos en un partido? Quién sabe. En todo caso me preocupa menos que el segundo concepto manejado por un ex senador colorado.
Según el ex senador es falso que el Partido Colorado haya mejorado su posición y al intentar demostrarlo, prueba justamente lo opuesto. Veamos. Dice Flores Silva: «Así obtiene, en la elección de junio del 2009, el 12% de los votos, mientras había obtenido el 15% de los votos en la elección interna de junio de 2004, cuando también había un claro favorito, Guillermo Stirling. El 15% de las elecciones internas cayó luego al 10,36% en las elecciones nacionales de octubre de 2004″. Si ordenamos cronológicamente estos datos vemos que el Partido Colorado pasó de 15% (junio 2004) a 10,36% (octubre 2004 con voto obligatorio) y que ahora subió al 12% (junio 2009 con voto no obligatorio). O sea, que no decreció sino que contrariamente a lo expresado por el ex senador, la posición del Partido Colorado acaba de mejorar.
Continúa comparando los resultados de la interna de 2004 en la que Stirling tuvo el 91% con la actual en que Bordaberry obtuvo el 72%, y concluye que esto indica una desventaja para el Partido Colorado. Que en 2004 no haya habido lucha interna y ahora sí, no debe ser visto como otro fantasma del pesimismo. Por el contrario, significa que han surgido varias corrientes compitiendo (cosa que el ex senador no hizo), y que el Partido Colorado ha recuperado su vitalidad. Que existan diferentes corrientes, sólo implica diversidad, característica que históricamente siempre ha nutrido a nuestro partido. Me parece que nadie en su sano juicio podría extrapolar que esto implica debilidad alguna.
Creo que si uno está convencido de tener la luz esclarecedora, debe dar un paso adelante y exponerla a los votantes. Me parece que para mejorar el Partido hay que pelear en la cancha y con los votos. Este tipo de declaraciones bastante derrotistas, no contribuyen para nada al objetivo que supuestamente lo inspira. No me parece que esta sea forma de contribuir al crecimiento y concordia de nuestro glorioso Partido Colorado.
Si como nos anuncia el ex senador: «Le hemos pedido un par de páginas al director de este medio para plantear, la semana que viene, el camino que tiene el Partido Colorado, republicano radical y socialdemócrata en nuestra opinión»; me permito recordarle algunas cosas antes de que nos ilustre:
Habría sido bueno que sus ideas iluminadoras las hubiera desplegado antes, y que además las hubiera confrontado con el voto. Parece demasiado fácil, casi mesiánico, criticar desde el discurso en vez de hacerlo desde la arena electoral.
Dice el ex senador: «Lo declaré hace dos años en este diario: en la medida que Bordaberry crezca, el Partido Colorado no crecerá.» Señor, ese mito suyo acaba de ser destruido. El partido creció y gracias a Bordaberry que construyó desde la nada un movimiento que hoy es la mayoría y que renueva la esperanza de los colorados. A los sectores tradicionales los derrotó Pedro Bordaberry, no Manuel Flores Silva, quien ni siquiera participó de esa instancia decisiva y crucial por la renovación del Partido Colorado.
Con ánimo derrotista el ex senador dice: «El soberano no eligió meramente que el Dr. Bordaberry fuera el candidato del Partido Colorado. Antes, el soberano resolvió, el pasado 28 de junio, que el Partido Colorado no tuviera candidato real a la Presidencia en las elecciones nacionales, candidato con posibilidades de ser presidente. Resolvió que el Partido tuviera un candidato meramente formal, virtual, de ficción, que no compitiera por el premio mayor». No comparto esta visión. No creo que los votantes colorados hayamos sido tan pusilánimes como para votar un candidato sin posibilidades. La contienda es en octubre, y tenga la seguridad el señor ex senador que los colorados de ley estaremos allí con nuestros votos dispuestos a dar pelea.
Me complacería que el ex senador hubiera actuado como algunos de sus distinguidos ex integrantes de la CBI, como Daniel Lamas, quienes con humildad y sacrificio salieron a trabajar por sus ideas, y las expusieron a la decisión popular a través del voto.
Estos augurios negativos realizados desde afuera, así como los comentarios despectivos hacia quienes participaron en la interna, me recuerdan a La Fontaine y la fábula de la zorra y las uvas. ¿Será un grito desesperado de protagonismo mal refrenado, o estará golpeando la puerta para ver si lo llaman? Esperemos que en las elecciones nacionales, el Partido Colorado cuente no sólo con las críticas del Sr. Flores Silva, sino con su concurso activo y constructivo de otrora.
JUAN CARLOS NOGUEIRA DE LEON, PHD – UN COLORADO INDIGNADO – CI: 1.152.073-2
Mujica pintado por Eduardo Sanguinetti
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Los escritos periodísticos deberán volverse revolucionarios en la medida de que ningún revolucionario que conozco ha tenido la osadía de postular como Eduardo Sanguinetti, hablando de Pepe Mujica, lo hizo con cojones y buenos modos. El triste coto de caza de las campañas políticas de ambos márgenes del Plata tendrá que darse vuelta como un guante y en ese guante dado vuelta, con su nueva piel por fuera, entrara un día la mano del hombre realmente nuevo y será otra mano, la de nuestro tiempo, porque el guante de la derecha se vuelve el guante de la izquierda apenas se lo da vuelta, tengo entendido.
Ahora, porque yo autor de canciones populares en el continente escribo, todo esto es algo que no entiendo demasiado, pero que seguramente tiene que ver con que me preocupa que el Frente Amplio sea calumniado por candidatos que ya mostraron sus uñas en alguna gestión presidencial y al Uruguay, país donde he vivido y he tenido un amor y un hijo, país que quiero tanto, no le vendan el discursito de siempre. El artículo de Eduardo Sanguinetti es inteligente y a tiempo, y no se gana precisamente amigos escribiéndolo, pues nada de lo que dice falta a la verdad y a Mujica en definitiva lo pinta de primera, como yo y otros que conozco del palo lo piensan.
Aguante Mujica y gracias a LA REPUBLICA.
Un saludo con ganas.
FELIPE NARVAJA – [email protected]
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