TIENE LA PALABRA

Dr. Rodolfo C. Usera Bermúdez

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Hoy 27 de julio se cumplen 30 años de su desaparición física. ¿Quién fue este señor que nació en el año 1903? El Dr. Usera, más allá de su profesión de químico farmacéutico inicial (recibiéndose con Medalla de Honor), fue posteriormente profesor de Química-Física en la Facultad de Química.

Pero la faceta más importante es la que fue un educador y pedagogo nato. Fue el director fundador del Liceo Nº 8 (Enseñanza Secundaria) entre los años 1947 y 1960. Sin temor a equivocarme debo expresar que las distintas generaciones de alumnos que pasaron por el Liceo Nº 8 salieron en la plenitud de su formación en los distintos aspectos.

Los alumnos para Usera no eran anónimos ni tenían un número, cada cual tenía un nombre y apellido y con ello sus problemas e inquietudes. En las reuniones de profesores era él quien tenía in mente la ficha personal de cada educando. Vivía permanentemente en medio del alumnado y por ello no tenía un despacho físico.

Decía el Dr. Usera, que si la educación es dirección de crecimiento cada afán debe acumularse al anterior y cada etapa cumplida debía contener virtualmente a la que le sigue hasta el término del propósito, «hasta la autonomía responsable del educando».

Impulsó la creación de Alumni asociación periliceal, que fuese la prolongación del Liceo, destinada a la educación asistémica y recreación paraliceal de los adolescentes y poslineal de los jóvenes, confundiéndose cuatro órdenes: alumnos, ex alumnos, sus familiares y funcionarios docentes y administrativos.

En esta línea de acción se creó en el predio del Liceo el «estar estudiantil», levantándose una construcción amplia y modesta, primer antecedente experimental del aula polifuncional. Allí se dio cabida a las distintas manifestaciones juveniles, clubes sociales, club de periodismo –donde se imprimió el periódico del liceo, «El Quijote»–, club de teatro, club folclórico, club de música, etc. donde se hicieron también reuniones con los distintos grupos de clases y sus docentes como acercamiento y conocimiento más personal. He allí en esencia la orientación vocacional de sus integrantes.

El Dr. Usera también propició la creación de un archivo histórico sobre la figura de Artigas, además de contribuir a crear la bandera del liceo y su símbolo. La bandera celeste con una golondrina en su centro.

La golondrina, ave que va y vuelve al igual que los jóvenes. Lamentablemente, toda la rica experiencia que se podría haber dado quedó trunca pues en el año 1960 fue electo por unanimidad de los tres órdenes decano de la Facultad de Química. Las autoridades de Enseñanza Secundaria de la época se negaron a otorgarle licencia –cosa que era posible– para que pudiera volver.

Habría mucho más para escribir pero lo dejaremos para otra oportunidad. Agradezco al director la publicación de esta nota.

Quien suscribe, hoy arquitecto Domingo Gallo Cetrángolo, fue presidente de la Asociación de Estudiantes del Liceo Nº 8 (1953-1954) y presidente de Alumni (1956-1960).

DOMINGO GALLO CENTRANGOLO – C.I. 708.752-6

 

«Ni sorpresa, ni engaño, en la huella de Wilson»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Directa o indirectamente los uruguayos asistimos al proceso de las elecciones internas.

Destaco la corrección con que el Partido Nacional participó y culminó el mismo desde su votación, la sección solemne del Directorio y la proclamación de la fórmula Presidencial en la noche del domingo 28 de junio pasado.

Conocido el resultado electoral en ambas sedes sectoriales, el Dr. Lacalle, vencedor y candidato a la Presidencia, citó al Dr. Larrañaga para ofrecerle la candidatura a la vicepresidencia, lo que fue aceptado. Luego concurrieron a la sesión solemne del Directorio, la que militantes y simpatizantes desde la Plaza Matriz apoyaban, festejaban ya ese hecho y escuchaban atentamente, amplificación mediante, los discursos y anuncios del presidente del Directorio y los dos candidatos. El presidente del Honorable Directorio del Partido Nacional, Prof. Carlos Julio Pereyra, comenzó el acto con un brillante discurso señalando la tradición histórica del Partido Nacional en defensa de las instituciones, la democracia, el Estado de Derecho y el sufragio libre; a diferencia de quienes no han demostrado tal conducta. Hoy, a la luz de las opciones en cada Partido Político el país deberá elegir entre la democracia y el autoritarismo, entre la tolerancia y la intolerancia; lo que significa seleccionar entre el Partido Nacional, liderado por el Dr. Lacalle y secundado por el Dr. Larrañaga y el Frente Amplio del señor Mujica secundado por el contador Danilo Astori.

Más complicada resulta la puja electoral y sus propuestas, cuando recientemente el candidato único del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, se reunió con el señor Mujica, prometiendo a la finalización de esa reunión, que en su campaña no se referirá al pasado subversivo del candidato frenteamplista.

Luego, en diferentes declaraciones de prensa, ambos arremetieron contra la fórmula presidencial blanca. ¿Otra vez estaremos frente a un pacto implícito para impedir el triunfo del Partido Nacional, tal como ocurrió en el Club Naval?

Siguió el Dr. Lacalle con la alocución propia de un candidato a la Presidencia, señalando grandes objetivos de gobierno ejercido por un partido al servicio de la nación, todo ello basado en su experiencia previa y notoria capacidad conductora.

Finalmente, en el momento más esperado, el Dr. Larrañaga públicamente informó que el Dr. Lacalle le había ofrecido la candidatura a la vicepresidencia, y allí mismo contestó ratificando la aceptación, fundamentando que «la libertad no es hacer lo que se quiere, sino lo que se debe. La revolución comienza hoy y vamos a ganar», lo que terminó por sellar el júbilo de quienes se encontraban en la sesión solemne del Directorio y de la multitud vibrante en la Plaza Matriz. El Dr. Larrañaga, con su decisión generosa y blanca de aceptar integrarse en la fórmula, compartió con su compañero la atención de la población expectante, y la alegría de todo el partido. Algunos periodistas han definido como sorpresiva y generadora de estupor esta actitud.

Los politólogos y encuestadores que proyectaban según sus encuestas el Triunfo del Frente Amplio en primera vuelta, ahora curiosamente no arriesgan proyección alguna, justificando que el escenario político no lo permite y han sumado a sus excusas, aquellas apreciaciones del periodismo.

No deberían manifestar sorpresa, ni asombro ante el suceso, si conocen la historia del Partido Nacional. Menos aún explicar el hecho político ­tal como lo hizo el Dr. Pedro Bordaberry­ como una necesidad irrenunciable para mitigar las discusiones internas. Tampoco fue una decisión «omnívora» u «operación marquetinera», como la calificó el señor José Mujica, pretendiendo defender sus intereses políticos ante la opinión pública.

En el programa «Día a Día» de VTV, del viernes 3 de julio, se proyectó un Video Clip comenzando con las palabras «nos engañaron, anunciaron al público lo que acordaron antes», refiriéndose a los candidatos nacionalistas. Este recogía las discordancias protagonizadas por aquellos, durante el proceso electoral interno, lo que es natural por tratarse de una competencia entre distintas tendencias intrapartidarias.

¿Así que respetar las urnas, acordar entre quienes han resultado primero y segundo en las preferencias de los electores y comunicarlo a viva voz es engañar a la gente?

No se entiende cuál es el engaño, ya que las preferencias por uno u otro candidato, se fundamentaron en los proyectos de gobierno que cada uno de ellos, expresó con claridad a la ciudadanía. ¿Ello no fue suficiente, o el Dr. Larrañaga debió además manifestar
previamente que aceptaría el ofrecimiento en caso de no ganar las internas?

No es así. La designación de un representante significa depositar confianza en la persona que, de acuerdo a sus cualidades, ha merecido nuestro nombramiento para tomar las decisiones políticas pertinentes. Es lógico que quienes no comprendan la adopción responsable de los liderazgos, cuestionen superficialmente estas decisiones.

Tal vez piensen que la actividad política no conoce de renunciamientos y solo consiste en hacer «lo que nos gusta».

Por el contrario, es el cumplimiento del deber, siguiendo el mejor ejemplo de varios líderes históricos del Partido Nacional, que por definición y trayectoria, acuña este tipo de actitudes.

Cuando la periodista María Esther Gilio durante una entrevista, preguntó a Wilson Ferreira Aldunate, referente a su decisión ante la ruptura institucional en junio de 1973, de escoger entre » pelear desde adentro o salir y pelear desde afuera del país contra la dictadura»; Wilson, que había decidido luchar desde el exilio, le respondió:

«Para cumplir un deber, hay que tener claro cuál es ese deber. Lo que yo tenía claro era que iba a cumplir con mi deber».

Entonces, ni sorpresa, ni engaño, simplemente, en la huella de Wilson.

FERNANDO PATRON – C.I. 1.445.998-2

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje