TIENE LA PALABRA

La tragedia de Honduras; el futuro del Uruguay

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Los militares hondureños, sus compinches de la oligarquía y de la Iglesia están batiendo todos los récords de crueldad y de estupidez. Seguramente creen que a un Presidente (que fue elegido por el pueblo) pueden sacarlo del puesto que legítimamente conquistó) con prepotencia, con violencia, y creen además, que su canallesca acción quedará impune.

El regreso de Celaya, que sería acompañado del secretario de la OEA, Miguel Insulsa, presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel D’Escoto, los presidentes latinoamericanos, Cristina Fernández de Kirchner (Argentina), Rafael Correa (Ecuador) y Fernando Lugo (Paraguay; los cancilleres, Jorge Taiana (Argentina) y Nicolás Maduro (Venezuela). Increíblemente, los golpistas cerraron los aeropuertos para impedir un diálogo civilizado con tan distinguidas personalidades. La gente honesta de Honduras fue al aeropuerto para recibir a su presidente y su comitiva. Pero el avión debió desviarse hacia el Salvador (donde fueron recibidos, con honores, por el Presidente salvadoreño Funes), y la barbarie se desató: el ejército de ocupación, cargó contra la multitud y hubo muertos y heridos… Esperemos que pronto vuelva la calma y florezca la democracia en el país centroamericano.

En Uruguay se reanuda la campaña para las elecciones de octubre. Las internas del 28 de junio mostraron una preocupante realidad. La falta de militancia del partido de gobierno hizo que el volumen de votos del Partido Nacional fuera superior al progresismo. Claro que no existía voto obligatorio; y además, estaba cantado, el triunfo de José Mujica; pero este Gobierno fue lejos el mejor de los últimos 50 años; y los adversarios son demasiado conocidos, y de muy escaso vuelo moral e intelectual como para no esperar mayor concurrencia a las urnas del frentismo.

Me consta que va a ser muy diferente en octubre. Porque votar presidente no es lo mismo que elegir presidenciable. También sé que en estos 4 meses debería quedar en evidencia que el Dr. Tabaré Vázquez hizo muchísimas cosas que estaban pendientes (algunas desde hace varias décadas), que la mejora de salarios y jubilaciones fue lo más trascendente desde los años 50; que la inflación no los devora como sucedía después de esa época remota; hay muchísima más estabilidad de los precios al consumo; el desempleo bajó y el empleo subió y nadie puede decir que no hay muchísimas condiciones, para la economía familiar; que por primera vez, el petróleo llegó a 150 dólares el barril, y no se produjo desbarajuste financiero. Antes el petróleo estaba por los 20-30 dólares el barril, y algunas veces que llegó a 40, subían los combustibles, y no volvían al precio anterior. En estos tiempos, hubo varias rebajas de precios de esos insumos y nadie vertía elogios; cuando volvía a subir (por coyuntura internacional) las críticas de los adversarios eran implacables… Este gobierno ha mejorado las condiciones de vida de los pobres, que son muchos menos. Es cierto que hay mucho por hacer, por eso los señores Mujica y Astori merecen una nueva oportunidad. Las encuestas muestran que habrá dificultades para ganar en primera vuelta, no obstante las conquistas de este Gobierno progresista. No debería ser así, pero desgraciadamente, gran parte del electorado uruguayo es tocado por la emoción y no por la razón. Parece que la gente se olvidó que con los gobiernos «rosaditos» se perdieron fuentes de trabajo en cantidades industriales. Bancos que cerraron, fuga de capitales, bancarios en seguro de paro (tres mil, desde 2001 y 2002) que ya recuperaron puestos de trabajo, (casi el 100%); la Caja Bancaria que el inefable Jorge Batlle se negó a solucionar su crisis, y este Gobierno lo salvó, igual que a los trabajadores, a quienes restituyó sus puestos.

Pero también fueron muchas las industrias, que se recuperaron en este gobierno, como Funsa, o Cristalerías del Uruguay (vidrio).

Si no es suficiente para la gente común saber que se han batido todos los récords de exportación, en el año 2008, y que el PBI (que había caído a la mitad, y no superaba los 12 mil millones de dólares) ahora está en 31 mil, nada menos, es decir que casi se triplicó, al crecer nada menos que 20 mil millones. Ahora los demagogos de la derecha política, dicen que este Gobierno «dilapidó» todo ese dinero… Los ciudadanos deben saber que ese dinero que se «dilapidó» fue el que gastó en beneficio de los pobres, los indigentes. Pero además, se está invirtiendo en diversas industrias, en la enseñanza, etc.

Invito a mis colegas bancarios (jubilados y en actividad) a que no se lamenten por el IRPF, porque sus fuentes de trabajo y la Caja Bancaria necesitaban el sacrificio de todos nosotros para asegurar el porvenir de nuestras familias y de nosotros mismos.

Hay muchísimo más para decir, en otra ocasión…

LUIS CARLOS PIEDRA BUENA  FERREIRA CHAVES – C.I. 3.400.065-0

 

Al señor Antonio Pippo

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Leyendo su columna del día 6/7, no puedo si no discrepar con usted.

La oscuridad, es una bendición natural. Claro que sí.

Así lo entendemos los centenares de valiceros residentes y no residentes que nos oponemos a la iniciativa de la Intendencia de Rocha de instalar luminarias en el pueblo.

Me resulta grotesca y fuera de lugar su comparación con la hostería de la Costa de Oro. Creo que nadie en Valizas rechaza el alumbrado público para ocultarse mejor.

Comprendo que usted no entienda las razones ecológicas de nuestro rechazo a los focos en la calle. Con frecuencia personas de cierta edad (salvo honrosas excepciones) no destacan precisamente por su cultura ecológica. Quizás porque en sus años mozos los recursos naturales no se estaban agotando como ahora, y los espacios naturales no se veían amenazados.

Dice usted que es una cuestión de sentido común: de eso se trata precisamente. La Intendencia quiere instalar un alumbrado que nadie pidió, que muchos rechazan y que unos pocos han de pagar.

Lo invito a recorrer las calles del pueblo cualquier día entre abril y noviembre, entre las 20:00 y las 05:00 horas. No se ve un alma. Alumbrado, ¿para quién?

Menciona, asimismo, razones de seguridad. Si las calles iluminadas evitaran los delitos contra la propiedad o las personas, Montevideo sería una de las ciudades más seguras del país. Es un argumento tan flojo que cae por su propio peso. Alumbrado, ¿para qué?

Uruguay vive una eterna crisis energética.

¿Es de sentido común instalar unos centenares de focos con el consiguiente e innecesario consumo de electricidad? Para beneficio, ¿de quién?

Si la comuna rochense se preocupa tanto por el bienestar de los valiceros, ¿por qué mejor no pavimenta el camino de acceso? Es de balasto. En años lluviosos se vuelve intransitable. Y en verano, vecinos y comerciantes de la calle principal sufren una eterna nube de polvo.

Eso sí es de sentido común, y aporta bienestar y seguridad pública.

Ojalá las autoridades lo entiendan así.

Le saluda atentamente, – MARCELO PALLAS VEIGA.

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