Comunitaria. Prevención, educación y trato personalizado

La otra cara de la Policía

En algunos rincones del país el desempeño de la Policía Comunitaria está generando un cambio en la percepción de la gente, que ya no asocia el concepto de «represión» a la presencia de los uniformados.

Sólo en La Paz (Canelones) se desempeñan seis policías comunitarios, de los 172 que lo hacen en todo el departamento canario.

Su labor en la comunidad implica un contacto más directo y personalizado con la población, lo que ha producido notoriamente una mayor aceptación entre los vecinos.

 

No denuncias, sí soluciones

«Ante un hecho anormal nosotros no tomamos denuncias, sino que vamos a hablar directamente con ambas partes del problema e intentamos buscar una solución al conflicto», dijo a LA REPUBLICA el suboficial Oscar Cabrera, quien está a cargo de la actividad de la Policía Comunitaria en el departamento de Canelones.

De esta manera el diálogo con la comunidad se ha transformado en la mejor herramienta de trabajo. «La única forma de solucionar los problemas es tratando bien al ciudadano», añadió.

De todos modos si bien este es un ideal, también es cierto que al día de hoy no todos los funcionarios policiales están aptos para generar un acercamiento con la sociedad, admitió el entrevistado. Antes de integrar el grupo comunitario deben hacerse una prueba psicológica a efectos de considerar su vocación de servicio y, si el resultado es satisfactorio, comienzan a recibir la capacitación necesaria, explicó.

Día a día los ciudadanos manifiestan su conformidad con el trabajo que vienen desarrollando los funcionarios policiales, puesto que «hay más colaboración de su parte», señaló el entrevistado.

En 2007 hubo 39 procesados, mientras que el año pasado fueron 82. «No es que hayan aumentado los delitos, sino que cada vez hay más denuncias anónimas porque hay más confianza en nuestro trabajo», indicó Cabrera.

 

Educar y prevenir

La búsqueda de acuerdos y soluciones entre los vecinos es una de las actividades que desarrolla la Policía Comunitaria, pero su principal función es la de educar y prevenir.

Es así que en el local de la Policía Comunitaria ubicado en La Paz, inaugurado hace exactamente dos años, se imparten cursos para los ciudadanos. Violencia doméstica, drogadicción, derecho penal, asuntos legales e ilegales, son algunos de los temas trabajados en los cursos.

Asimismo se dictan cursos en instituciones educativas y otras organizaciones en el marco de un esquema de constante crecimiento en el que los propios policías también reciben capacitación, al punto que en los próximos días asistirán a cursos dados por funcionarios llegados de Montevideo, San José, Colonia, Rivera y Tacuarembó.

 

Cambios

Informar a los padres de adolescentes para evitar la deserción educativa, el ingreso al mundo de la droga o la participación en las picadas de motos, así como asesorar en problemas de violencia doméstica o mediar en conflictos entre vecinos, son algunas de las muchas situaciones que ha resuelto el grupo de policías comunitarios desde 2000.

Trabajar siempre en la misma zona, en el mismo horario y todos los días ha permitido el afianzamiento de la Policía en la comunidad. De esta forma, según Cabrera, «en tres o cuatro años toda la sociedad va a ver a la Policía con otra actitud, mucho más eficaz y cerca de la gente».

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