Las mujeres también ofrecen seguridad en boliches nocturnos
Antiguamente, en la noche, el personal de seguridad de un boliche no pasaba inadvertido.
En la oscuridad y en medio de la masa de gente, siempre se destacaban una o más figuras robustas y musculosas que recordaban que en ese lugar además de diversión, había orden.
Los dueños de los boliches y los mal llamados «patovicas», han cambiado su modalidad de trabajo con el correr del tiempo, especialmente para evitar conflictos y enfrentamientos con los clientes.
Uno de los cambios más importantes ha sido la incorporación de mujeres a muchos equipos de trabajo. Su rol es más bien de intermediación en los problemas que surgen y en particular aquellos que tienen a mujeres como principales protagonistas.
Paola Zaldúa tiene 33 años y un niño de un año. De chica quería ser policía, pero no pudo formarse como tal. Hace años comenzó a trabajar como seguridad en la noche y de esa manera siente que impone el orden.
«Comencé a trabajar porque me atraía el tema de la seguridad; me gustaba la cuestión de mantener el orden. Mi vocación frustrada es la de ser policía, así que esta es la manera que encontré para acercarme más a la actividad», comentó.
Sacar chicas que se han quedado dormidas en el baño de un boliche por el exceso de alcohol ingerido, separar a las que se pelean por un mismo hombre, así como revisar a cada una de las mujeres a la entrada de la fiesta, para evitar que ingresen objetos punzantes, son algunas de las actividades que Paola ha tenido que desarrollar en los boliches montevideanos.
Reconoció en forma risueña que «cuando hay más problemas la noche se te pasa más rápido».
Pero a veces la fiesta puede complicarse más de lo esperado, lo que conlleva secuelas físicas. «Una vez me tuvieron que vendar un ojo por un cabezazo que me dieron sin querer; además me han arañado, mordido y pellizcado varias veces», recordó.
Las propuestas amorosas tampoco faltaron mientras ejercía su oficio. «Para trabajar en la noche tenés que tener cabeza porque se presta para muchas cosas. He recibido propuestas de hombres y mujeres. Es como que el cartel de ‘seguridad’ atrae a todos», comentó entre risas la entrevistada.
Control femenino
«Los problemas de mujeres se resuelven entre mujeres», explicó a su vez Fabián Cáceres, director de Ronin Seguridad, empresa de personal de seguridad que actualmente se encarga de la seguridad en muchos boliches en la noche montevideana.
La función de las mujeres es bastante amplia puesto que pueden estar en la recepción de un boliche, ofrecer asistencia cuando una chica se siente mal dentro del lugar, cuidar los baños o también hacerse cargo de cortar peleas de mujeres o conflictos entre hombres y mujeres.
«Las mujeres son mucho más amables que los hombres, entonces son capaces de solucionar los problemas con sólo hablar», dijo Adrián Salinas, responsable del boliche Apartado Bar en la Ciudad Vieja.
Por allí han pasado pocas seguridad mujeres pero han dejado una excelente imagen, aunque Salinas reconoció que su rol es apropiado «para cosas que no son de riesgo, para eso sigue siendo mejor apelar a los hombres».
Por otra parte, el director de Ronin Seguridad, manifestó que «la presencia de las mujeres es cada vez más importante por el marco legal». Esto se explica porque cuando un seguridad hombre tenía que sacar a una mujer del boliche, la situación se prestaba para todo tipo de reclamos por parte de la clienta. De esta manera se evitan acusaciones que involucren aspectos de género.
«El papel de las mujeres como seguridad es lógico y necesario, no por un tema de modas sino porque es muy bueno para resolver los problemas de mujeres».
El único requisito para poder trabajar como seguridad en la noche es tener experiencia en artes marciales o una buena experiencia en alguna actividad física deportiva.
Además en Ronin Seguridad reciben capacitación y les realizan estudios psicológicos, pero por el momento no existe ningún lugar formal para capacitarse. En cuanto a las retribuciones, se informó que presentan variaciones que oscilante los 29 y los 70 pesos la hora, lo que arroja jornales de entre 200 y 500 pesos.
Registro de seguridad
En nuestro país existe el Registro Nacional de Empresas de Seguridad (Re.Na.Em.Se). Allí hay registrados 13.000 guardias aproximadamente que se desempeñan en distintas empresas de diversos rubros de seguridad.
Del total, unas 8.000 personas no están habilitados a tener armas mientras que el resto de ellos sí.
De esos 13 mil guardias, sólo el 25% son mujeres.
«La presencia de las mujeres en la seguridad se ha incrementado en los últimos dos o tres años, pero en la noche todavía son muy pocas», explicó Hugo de León, director de esa gremial.
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