Blanquita se estabiliza y espera ahora las prótesis
En unos 15 días estarán prontas las prótesis de fibra de carbono para que Blanquita Filippini las utilice y recupere la posibilidad de caminar. Así lo dijeron ayer a LA REPUBLICA el padre de la niña, Omar Filippini, y Enrique Ostrovsky, el artesano que construye las prótesis de fibra de cemento que utilizará la niña.
Como se sabe, Blanquita sufrió la amputación de parte de sus dos piernas y del brazo izquierdo, después que padeciera una infección generalizada tras una peritonitis que padeció al no serle diagnosticado un cuadro de apendicitis. Como consecuencia de ello la niña, de apenas tres años de edad, debió ser sometida a la amputación de sus dos piernas, de parte del brazo izquierdo y de algunas falanges de la mano derecha.
Después de haber sido dada de alta, la niña estuvo unos días en la Teletón en Montevideo haciendo su recuperación y se volvió a su Salto natal.
Allí LA REPUBLICA ubicó ayer a su padre, Omar, quien aseguró que la niña «está bien de bien», en recuperación en su domicilio, aunque comentó que «en los últimos días tuvo un poquito de fiebre, hizo un cuadro febril liviano», aunque en realidad la que parecía estar más engripada era «Jessica, la más chiquita».
Indicó el padre que «lo que no quiere son las prótesis que nos dieron en Salud Pública, no hay forma», aspecto en el que luego coincidiría el artesano riverense Ostrovsky, quien comentó a LA REPUBLICA que «hay una diferencia muy importante, las prótesis que le dieron a la niña pesan dos kilos cada una, y las que yo hago pesan apenas medio kilo».
Precisamente, Omar comentó que confiaba en que con la llegada de las prótesis de fibra de carbono su hija pueda consolidar su proceso de recuperación.
Agregó que las piernas sólo esas extremidades hace el artesano de Rivera cuestan entre 3.500 y 4.000 dólares cada una y que Blanquita podrá disponer de ellas gracias a la donación hecha por el ex futbolista Darío Silva y por Ostrovsky.
El propio Silva emplea una pierna ortopédica que le hizo Ostrovsky para reponer la extremidad que le fuera amputada tiempo atrás, después de sufrir un accidente automovilístico. La utilización de ese mecanismo resultó satisfactoria para Darío, así como para muchos aficionados al fútbol, que pudieron ver al goleador entreverarse en algún partido de beneficencia.
«Esta sábado Ostrovsky le sacó las medidas a la nena y es seguro que en un par de semanas tenga las prótesis prontas», confirmó Omar, quien adelantó que los días 26 y 27 de julio Blanquita volverá a Montevideo, a ser observada por los traumatólogos del Pereira Rossell y también a hacer tratamiento en la Teletón.
Fibra de carbono
Ostrovsky, desde Rivera, confirmó por su parte que el sábado había estado en Salto tomándole las medidas a Blanquita y que ahora está trabajando en las piernas que utilizará la niña, de fibra de carbono.
Indicó que lo suyo «es una cosa artesanal» y subrayó que «la intención mía es que esa chiquita pueda caminar, yo creo que no va a tener problema».
Explicó que hasta por una cuestión de edad un niño como Blanquita a veces carece del equilibrio para caminar, y que eso es mucho más comprensible en el caso de una niña que viene de experimentar las mutilaciones que hubo que realizarle.
«Es natural que la niña no quiera usar las prótesis que le dieron en Salud Pública, son pesadas y le quedan flojas, por eso llora», agregó el entrevistado.
Por eso, Ostrovsky dijo que además de las piernas ortopédicas está construyendo dos barras paralelas. Que ya le tomó la altura a Blanquita y que la idea es que la niña pase por el medio, dejando apoyar sus axilas a cada lado.
«Va a tener salida para adelante y estoy seguro de que se va a adaptar muy rápidamente», confirmó. Consultado acerca de la forma de financiar estos aparatos, Ostrovsky indicó que Darío Silva y él mismo se habían puesto de acuerdo para hacerse cargo y destacó asimismo que las prótesis tendrán que ir renovándose, más o menos en forma anual, hasta que el organismo de Blanquita se estabilice, más o menos cuando cumpla 18 años.
Consideró que por lo menos alguna adaptación será necesario hacer cada año y destacó que después de haber asistido a Darío Silva es fruto de constante requerimiento de distintas partes del mundo.
«Me llaman desde Colombia, desde Alemania, interesados en lo que yo hago», dijo, y explicó que «yo hace como 30 años que trabajo con esto, pero antes hacía «boogies» y otras cosas; hará como unos diez años me interesé en esto, patenté un sistema de rodilla hidráulica y la articulación del tobillo, y desde entonces estoy en esto».
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