Sorprendente comprobación: el clima está encogiendo a las ovejas
Estudios recientes revelan que los cambios medioambientales están invalidando la selección natural de la evolución, dice el estudio publicado en la revista Science 89. Y agrega que éste es un ejemplo de los cambios que podríamos ver en el futuro debido al calentamiento global.
En los últimos años los científicos se han dado cuenta de que los cambios ecológicos pueden influir en las características físicas de una especie de forma tan rápida como con la evolución.
Por eso, la investigación llevada a cabo por científicos del Colegio Imperial de Londres y las universidades de Stanford en California y de Leeds, Edimburgo y Cambridge en el Reino Unido, intentó estudiar uno de los «santos griales» de la biología: la forma en que los cambios ecológicos afectan físicamente a una especie.
Soay es una raza autóctona de la isla de Soay y otras islas vecinas del archipiélago de Saint Kilda, en Escocia. Los científicos eligieron una población de ovejas en la isla de Hirta en el mencionado archipiélago.
«Según la teoría clásica de la evolución, estos animales deberían estar haciéndose más grandes, porque las ovejas grandes tienen más probabilidades de sobrevivir y reproducirse que las pequeñas, y sus descendientes tienden a parecerse a los padres», agrega el científico Tim Coulson, del Colegio Imperial de Londres, uno de los autores del estudio.
Los biólogos sabían que los procesos ecológicos y los evolutivos están intrínsecamente relacionados, pero no tenían forma de saber cómo contribuye cada uno de estos procesos.
En el nuevo estudio, el doctor Coulson y sus colegas llevaron un registro desde 1985 de las medidas del peso corporal y el registro de los datos de vida (que establecen el momento en que ocurren los hitos más importantes en el desarrollo del individuo) de las hembras de la población de ovejas de Soay de la isla de Hirta.
Decidieron llevar el registro del tamaño corporal de los animales porque ésta es una característica heredada y porque sabían que, en promedio, las ovejas habían estado «encogiéndose» durante los pasados 25 años.
Con esta información, los científicos crearon un modelo matemático para predecir de qué forma el tamaño corporal puede cambiar con el paso del tiempo debido a la selección natural y a otros factores que incluyen en la reproducción y supervivencia de las especies en la vida silvestre.
«Los resultados mostraron que la disminución del tamaño es básicamente una respuesta ecológica a la variación medioambiental durante los pasados 25 años», dicen los autores.
«Y que el cambio evolutivo ha contribuido muy poco», agregan. Las ovejas no son capaces de reproducir corderos tan grandes como lo fueron ellas. Los científicos descubrieron también que los corderos ya no están creciendo tan rápido como lo hacían antes. Creen que a medida que los inviernos se hacen más cortos y más cálidos, debido al cambio climático, estos animales ahora no necesitan engordar mucho en sus primeros meses de vida para sobrevivir su primer cumpleaños.
«Así que incluso los corderos que crecen más lentamente ahora tienen probabilidades de sobrevivir», dice el doctor Coulson. Y como las ovejas ahora no son tan grandes como antes, no son capaces físicamente de producir corderos tan grandes como lo fueron ellas cuando nacieron.
Esto es lo que los científicos llaman «el efecto de la madre joven». Y aunque no saben todavía qué es lo que está causando esta tendencia, el efecto de la madre joven está teniendo un impacto en la selección natural que suele favorecer a los corderos más grandes, dicen los autores.
Los científicos tampoco saben con claridad si a medida que continúa calentándose el mundo y se incrementan las temperaturas del planeta, llegará un día en que veremos ovejas de tamaño de bolsillo.
«Todavía es demasiado pronto para afirmarlo», dice el doctor Coulson.
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