Préstamos que financian, más que emprendimientos, sueños
Silvia vive en Pueblo Bolívar, es madre de diez hijos y siempre tuvo el sueño de trabajar en la apiculatura porque le apasionan las abejas.
Hace algunos años, accedió a un curso gratuito de apicultura organizado por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides). Actualmente cuenta con doce colmenas y las trabaja junto a su familia.
A futuro la meta de Silvia es incrementar el número de colmenas; para ello solicitó apoyo económico al programa de Emprendimientos Productivos que lleva adelante el Ministerio, y se lo ortorgaron.
Ayer, durante el acto de firma de los convenios se manifestó emocionada y muy agradecida. En conversación con LA REPUBLICA exclamó: «¡Ahora sí vamos a poder acceder a un fondo para invertir en las abejas!».
Ana tituló su emprendimiento «Taller mi sueño». «Empecé haciendo arreglitos de costura para una vecina con una máquina que me prestaron y de ahí no paré», contó.
Realizó cursos de costura en el Consejo de Educación Técnico Profesional (ex UTU), pero el hecho de ser madre de seis hijos no le permitía salir a trabajar. Hace dos años encontró en la costura una buena manera de generar ingresos sin dejar su casa, además comenzó a tejer ropa de abrigo para complementar el negocio. Ahora quiere que su emprendimiento crezca y para eso invertirá y trabajará junto a su hija.
«Trabajé mucho tiempo sola y ahora gracias a Dios puedo decir que no doy abasto», reflexionó Ana. «Pedí el préstamo para poder comprarme una maquina propia, de esta manera voy a producir más y salir a otros pueblos a vender», añadió.
Con el préstamo, Beatriz apuesta a agrandar su negocio. «Soy peluquera a domicilio, quiero mejorar el servicio, la calidad y en el futuro tener mi propia peluquería», explicó.
Cada productor invertirá en distintos rubros el subsidio recibido. Algunos comprarán materias primas, otros herramientas para mejorar la calidad del trabajo o para la ampliación del negocio.
Ayer fueron otorgados 70 subsidios en Montevideo y Canelones del Programa de Apoyo a Emprendimientos Productivos y de Formación de Redes Locales, que cuenta con el apoyo del Fondo Binacional Uruguay-Venezuela. En total, en esta oportunidad, se entregarán 200 subsidios en todo el país.
«Venezuela donó 2 millones de dólares en 2005 para el programa; con los 200 emprendimientos que recién aprobamos vamos a cubrir con el cumplimiento total del fondo donado, invirtiendo en más de 1.200 emprendimientos», señaló Mariela Mazzotti, directora de Desarrollo Ciudadano del Mides.
Inversión en trabajo
El destino de los emprendimientos es para personas, grupos o familias en situación de vulnerabilidad. En promedio otorgan entre 15 y 20 mil pesos a cada iniciativa.
El subsidio no tiene intereses y se devuelve parte en dinero y otra parte con trabajo.
«La devolución del dinero que se paga con trabajo se hace mediante lo que ellos realizan o producen. Si por ejemplo confeccionan ropa, van a tener que hacer algo para donar a una guardería, escuela, hogar de ancianos», dijo Mazzotti.
El mínimo y el máximo del subsidio lo determina cada emprendimiento. «Un equipo técnico analiza los costos y las capacidades del emprendimiento para la devolución del dinero en el plazo de un año», detalló la directora de Desarrollo Ciudadano.
Por otra parte, la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, expresó su disconformidad con las críticas que se hacen a las acciones que lleva adelante el ministerio.
«No es verdad que los uruguayos no quieren trabajar. No es verdad que repartimos dinero a gente atorranta que no quiere trabajar», puntualizó la ministra y sus palabras fueron interrumpidas por los aplausos de la gente.
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