Significativa. La reducción de algunas señales que indican el desarrollo del cáncer

Confirman la propiedad del té verde para retrasar el cáncer de próstata

En la investigación, que se dio a conocer en la publicación especializada estadounidense Cancer Prevention Research, se demostró una significativa reducción de algunas de las señales que indican el desarrollo del cáncer. Paralelamente, una organización no gubernamental en el Reino Unido señaló que el té podría ayudar a los hombres a controlar tumores de riesgo bajo.

En este estudio, llevado a cabo en Filadelfia, los científicos estudiaron un componente llamado Polyphenon E. Su objetivo era buscar algunas moléculas como el Factor de Crecimiento Endotelial Vascular (FCEV) y el Factor de Crecimiento del Hepatocito (FCH).

Ambas moléculas son indicadoras del desarrollo de un cáncer. Por otra parte, también estaban tras la pista del Antígeno Específico de la Próstata (AEP), una proteína sólo hallada en ese órgano. Los niveles de esa sustancia pueden aumentar si el cáncer está presente.

«Creemos que el uso de los polifenoles del té por sí solos o en combinación con otros componentes, actualmente usados para los tratamientos de cáncer, deberían ser explorados desde una perspectiva que prevenga la evolución del cáncer y su recurrencia», opina James Cardelli, director del trabajo.

En el estudio participaron 26 hombres, cuyas edades oscilaban entre los 41 y los 72 años, que habían sido diagnosticados con cáncer de próstata y quienes tenían previsto someterse a una cirugía de próstata.

Los pacientes ingirieron, durante 34 días, cuatro cápsulas que contenían Polyphenon E, lo que equivale a 12 tazas de infusiones de té verde concentrado. El último día de su ingesta se hacía coincidir con el día previo a la cirugía.

La investigación encontró una disminución significativa de los niveles de FCEV, FCH y AEP. En algunos pacientes se observó una reducción de más del 30% de esas moléculas. Cardelli señaló que el componente, que fue suministrado por la compañía Polyphenon Pharma, «podría tener el potencial de reducir la incidencia y retrasar el desarrollo del cáncer de próstata».

Se registraron pocos efectos secundarios y el funcionamiento del hígado se mantuvo normal. «Creemos que el uso de los polifenoles del té por sí solos o en combinación con otros componentes, actualmente usados para los tratamientos de cáncer, debería ser explorado desde una perspectiva que prevenga la evolución del cáncer y su recurrencia», indicó Cardelli.

«Existe una evidencia razonable y buena de que muchos tipos de cáncer pueden ser prevenidos y nuestros estudios (en los que se usaron sustancias derivadas de la planta de té, Camellia sinensis) refuerzan la idea de que el consumo de los componentes de esa planta, puede jugar un papel clave en prevenir el desarrollo del cáncer y su avance», señaló el médico.

 

El secreto

El té verde es un tipo de té camellia sinensis que ha tenido mínima oxidación durante su procesado. No es fermentado, a diferencia del té negro. Las hojas se recogen frescas. Después de someterse a la torrefacción, se prensan, enrollan, trituran y se secan.

El té verde supone entre una cuarta y una quinta parte del total de té producido mundialmente. Los principales países productores son China, Japón y Vietnam.

Recientemente se ha hecho más popular en Occidente, que tradicionalmente toma té negro.

Los chinos fueron los primeros en descubrir el té, y en China se encuentra la mayoría de variedades de té, que ha sido utilizado como bebida medicinal para promover la salud en mente y cuerpo durante cinco milenios. La más remota referencia al té como una ayuda de la salud es de 2737 a. C.

 

Aislar la expansión

Mientras tanto John Neate, director ejecutivo de la fundación británica Cáncer de Próstata, señala que «hay muchos estudios relacionados con el té verde y sus beneficios potenciales, pero todavía no hay una evidencia determinante».

«Los resultados de este análisis sugieren que se deben hacer más investigaciones sobre los efectos de los extractos de té verde, relacionados no sólo con la prevención del cáncer de próstata, sino con el control del mismo», indica.

De acuerdo con el médico, estos hallazgos positivos podrían indicar que el té verde asumiría un rol de «vigilante activo», en una etapa en la que el desarrollo de la enfermedad es lento y el riesgo de un tumor es bajo.

Es en esa fase que los pacientes monitorean los cambios y buscan frenar la evolución del cáncer. «Potencialmente, podría significar que, en algunos casos, los pacientes no tengan que someterse a las usuales intervenciones médicas y a sus efectos colaterales», señala el especialista.

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