Terapia sexual

Te escribo para comentarte un problema que estoy teniendo hace un tiempo y que me está generando inconvenientes para tener relaciones. Sé que tú, con mucha voluntad y desinteresadamente ayudas a las personas, a mí ya me has ayudado y eso es algo que valoro mucho, que un profesional se dedique a atender las consultas de personas necesitadas sin nada a cambio…o si? Durante las relaciones sexuales mis labios menores se inflaman, se hinchan, al punto que tengo que interrumpir porque me resulta muy molesto. La primera vez que me pasó tenía 14 años. Yo estaba con el chico que era mi novio en ese momento y, después de haberlo hecho, fui al baño y cuando vi que mis labios menores se salían hacia afuera quedé impactada, asustada. Alguna que otra vez me volvió a pasar, pero nunca como me ha estado sucediendo ahora. Hace muy poco rompí una relación que tenía hace 2 años casi, el sexo era una de las mejores cosas que tenía, ya que la comunicación era muy fluida. Con él me pasó alguna vez y bromeamos al respecto. Pero he estado viendo a un compañero de clase desde hace unas semanas, y el 70% de las veces tuve que frenarlo porque me sucedía esto. Además de ser bastante doloroso, me da miedo la apariencia que le queda a mi vulva. Me da mucha vergüenza, claro, y me obliga a tener que frenar. Va pasando gradualmente, o sea yo siento como a lo largo de la relación sexual se van hinchando hasta que no aguanto más. Al principio lo relacionaba con el flujo vaginal, que es algo que también me aqueja, o a la mala lubricación (ésta creo que la descarto porque he estado muy lubricada pero muy hinchada también). Sin embargo, creo que tiene que ver con algún aspecto psicológico. Siempre me ha costado disfrutar de las relaciones sexuales con personas que recién conozco, por las que tengo pocos sentimientos. Me cuesta mucho alcanzar al orgasmo, aunque logro excitarme muchísimo con él.

Un detalle, que puede que no sea menor es que me gustan también las chicas y he estado procurando tener una relación con una.

Te agradezco mucho que me puedas ayudar, es verdaderamente admirable tu trabajo.

 

Creo que nada lo hacemos gratuitamente… que todo tiene algún motivo y que recibimos algo a cambio, aunque más no sea el sentirnos bien con nosotros mismos por lo que hicimos… no soy una excepción y recibo mucho a cambio de mi columna en el diario.

La respuesta sexual tiene varias etapas. Se parte del deseo, sigue la excitación, luego el orgasmo y por fin la resolución. El deseo es lo que nos motiva al acercamiento con otra persona; la excitación es la etapa en que nuestro cuerpo responde a los estímulos que recibe y entre esas respuestas, está el que se llenen de sangre los genitales, tanto del varón como de la mujer. Esta llegada de sangre en el varón provoca la erección y los fluidos lubricantes que le permitirán la penetración y en la mujer, también la lubricación y la prepara para el orgasmo, que consiste en contracciones en la vagina que tienen una culminación y que, por lo general, son gratificantes en grado sumo; y la resolución es el retorno al estado original, es decir, en el qué todo nuestro organismo vuelve a estar como antes de comenzar a sentir deseo.

Pienso que lo que te Sucede esté relacionado con ese llenado de sangre de tus labios menores en la etapa de excitación y que, si es molesto en exceso, tienes que ir a un/a ginecólogo/a para ver qué es lo que te está pasando. O sea, es normal que se hinchen tus genitales en todas sus partes, pero no lo es ese dolor que dices tener. No te preocupes por lo «estético», es decir si quedan (indos o feos, si grandes o chicos, es momento de permitirte disfrutar de tu sexualidad al máximo y de nada más.

Lo psicológico por supuesto que está presente en ti en todo momento y, en este caso, por ejemplo, puede relacionarse con el temor de ser rechazada por la apariencia de tus genitales y eso angustiarte y no poder seguir adelante en el proceso hacia el orgasmo.

No veo en cambio relación al hecho de que sientas atracción también por las chicas, pero la mente humana es muy particular y puede decirte que no es lo que realmente deseas hacer lo que estás haciendo y frenar tu placer. También inciden y mucho, las «normas» de la sociedad, que no aceptan con naturalidad las relaciones con personas del mismo sexo, aunque se haya logrado mucho en este sentido y existe, por ley, la prohibición de la discriminación por orientación sexual. Puede ayudarte hacer terapia psico-sexológica, pero primero debes descartar que no haya ninguna infección o elemento orgánico que esté incidiendo en lo que te sucede. Gracias por la valoración que haces de mi trabajo.

 

 

Tengo 29 años, estoy en pareja hace 6, tenemos una nena de 1 año y medio, todo bárbaro. El tema es que yo, desde hace unos años, me he dado cuenta que me gustan las chicas, además de los hombres. Todo comenzó hace casi 6 años, cuando con mi pareja alquilamos una película condicionada para ver juntos, previo a nuestra actividad sexual, que por cierto siempre fue muy buena, pero quisimos agregarle un condimento extra. Ahí me comencé a sentir atraída por las chicas, porque me gustaba mucho lo que veía en las películas. Un día mi pareja me propuso integrar una chica a nuestra relación y, aunque me gusta mucho la idea, no soportaría ver a mi marido con otra aunque estemos compartiendo esa situación, por eso nunca lo hemos hecho. O sea, nunca estuve con una chica aunque me siento muy atraída por ellas, a tal punto que me excita más ver una película en la que hay chicas lesbianas o masturbándose, que una pareja. Mi marido lo sabe y, aunque a veces ironiza con el tema, no le preocupa mucho, pero a mí sí. No sé si está bien o mal; no sé qué hacer por un lado me gustaría mucho estar con una chica, y por otro me da un poco de vergüenza. Nunca se lo he dicho a nadie. En el caso de que quisiera intentarlo, ¿cómo conozco a alguien? ¿qué pensaría mi familia? Espero puedas ayudarme, orientarme y darme algún buen consejo. Te felicito por tu trabajo, el cual sigo hace algunos años.

Un beso grande y desde ya muchísimas gracias por todo.

 

Pienso que no hay nada bueno ni malo en sí mismo, que todo depende de las circunstancias… La Sexología considera normal todo lo que hagan en la intimidad dos personas adultas, sin presiones de una parte a la otra y sin lastimarse ni física ni psíquicamente, a sí mismas o a otras.

O sea, entiendo que va a depender exclusivamente de ti lo que decidas hacer y, si tienes en cuenta esos límites, no tienes por qué dar cuenta a nadie de tus actos ni pedirle permiso.

Incluso estando en pareja es saludable conservar espacios que no se comparten, en que cada uno de los integrantes es libre de actuar por sí mismo/a, sin el control de la otra parte.

No es el objetivo de esta columna el contactar personas pero alguna idea puedo darte: hay una revista que facilita encuentros sexuales y también puedes buscar en Internet. Cuídate mucho y no olvides usar protección en todos los juegos sexuales.

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