Servicio Nacional de Sangre. Irregularidad fue "meramente administrativa"

Niegan haber usado reactivos

El doctor Ismael Rodríguez, director de Unidades Especializadas de ASSE, de la que depende el Servicio Nacional de Sangre (SNS), negó que la compra de reactivos próximos a vencerse, un hecho que se investiga y que determinó el sumario del director del SNS, doctor Andrew Miller, haya puesto en riesgo la salud de la población. Rodríguez afirmó enfáticamente que los reactivos «no se utilizaron» y que la irregularidad fue «meramente administrativa». Consultado sobre más detalles, se excusó recordando que «se está en la etapa de sumario».

 

Riesgos y prevención

Cada año se realizan entre 140.000 y 180.000 transfusiones en nuestro país, merced a 90.000 donaciones. Llegaron a ser 140.000 en el año 2000, pero desde entonces han descendido. De éstas, 35.000 se practican en los 39 bancos de sangre de ASSE, que dependen del SNS. Además, existen otros 39 bancos no estatales.

Ninguna transfusión está exenta de riesgos. Entre el 5 y el 8% producen reacciones adversas, siempre para el receptor, ya que el acto de donar sangre carece de riesgos. El 80% de estas reacciones son simples escalofríos, y el 15%, alergia. Luego se sitúa la incompatibilidad por diferencia de grupo sanguíneo, que en Estados Unidos aparece en un caso cada 23.000. «Acá se registra en un caso cada 350.000 porque se hace una reclasificación ‘bed-side’, en la cama del paciente. Si hubo un error en el banco, el técnico lo descubrirá en el momento mismo de la transfusión, porque la sangre se revisa nuevamente», explicó Rodríguez.

Finalmente, existe un riesgo mínimo de adquirir una enfermedad transmisible por vía sanguínea. En nuestro país, ocurre en un caso cada 750.000 transfusiones para el VIH. Para reducir la posibilidad, a los donantes de sangre se les hace un test serológico que investiga la presencia de sífilis, hepatitis B, hepatitis C, enfermedad de Chagas, VIH y HTLV, un virus linfotrópico con ciertos rasgos similares al sida.

En caso de detectarse la enfermedad, inmediatamente se desecha la muestra. Posteriormente se contacta al donante y se le extrae sangre por segunda vez para confirmar el resultado. Al buscar anticuerpos a la hora de analizar la sangre, la cifra de falsos positivos suele ser más alta que lo habitual.

 

Las causas

Los contagios se producen por tres causas principales, explicó el doctor Rodríguez. Una de ellas es, justamente, la sensibilidad y especificidad de una técnica, que está dada por la calidad de los reactivos. Esta se puso en tela de juicio al investigarse la compra de reactivos a punto de vencerse en el SNS, motivo por el que Miller fue separado de la dirección. Sin embargo, Rodríguez negó rotundamente que este material haya sido utilizado, según lo que indicó la investigación.

«La sensibilidad de una técnica es la capacidad de no dar falsos negativos. Nosotros usamos tres o cuatro marcas comerciales que son las líderes en el mundo. Si hay cosas que no hacemos, es escatimar en el gasto de muy buenas técnicas serológicas para el despistaje de enfermedades transmitidas por transfusión. No existe ninguna que tenga 100% de fiabilidad, pero exigimos el 99%, que es lo que ofrecen los reactivos líderes», explicó Rodríguez.

La causa más frecuente para que se produzcan contagios es el período preserológico o ventana, que se redujo de cuatro meses a 12 días para el VIH con la adquisición de técnicas de cuarta generación del test Elisa. Para la hepatitis C, este período puede llegar a los 36 días. Para reducir este lapso, el SNS comenzarán a aplicar este año, en forma piloto, las denominadas pruebas NAT para VIH y hepatitis C. Consisten en técnicas de amplificación de ácidos nucleicos que disminuyen el período ventana a los 22 días para la hepatitis C y la semana para el VIH. Los reactivos no serían necesariamente más caros, ya que permiten realizar varias pruebas simultáneamente.

Finalmente, los contagios pueden deberse al error humano. «Puede haber fallas de pipeteo de la sangre, pero para que eso no ocurra tomamos medidas. En todos los servicios de sangre procesamos las muestras en un solo lugar, con sistemas totalmente robóticos», explicó Rodríguez. De las 35.000 donaciones que se reciben en ASSE, 32.000 se analizan a través de este sistema y, según se informó, aguardan un proceso de licitación para extenderlo a la totalidad de los bancos públicos.

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