Funcionará con un sistema progresivo

Reabrió un nuevo hogar Desafío

El hogar Desafío del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), ubicado en Chimborazo y Gral. Flores, reabrió ayer sus puertas tras siete meses de reciclaje. Allí se alojará a todos los adolescentes infractores menores de 15 años.

El arquitecto encargado de las obras, Fernando Faget, explicó que se invirtieron seis millones de pesos para reconvertir un hogar que estaba «inhabitable». El edificio cuenta con 28 camas, espacios para visitas, un gimnasio con sala de musculación, dos patios (uno interior y uno abierto), un aula de informática y salones para los talleres de mimbre y plástica.

«Tuvimos que hacer la instalación eléctrica y sanitaria de nuevo. Los dormitorios ni siquiera tenían puertas», comentó Faget. La remodelación buscó acondicionar algunas de las áreas del edificio para adaptarlas a las propuestas socioeducativas que se lleven a cabo. Además, «se hizo hincapié en las medidas de seguridad», explicó Faget.

Por eso, todas las áreas están adecuadamente separadas y se cubrió las cisternas, los tomacorrientes y las luces, con el fin de que los jóvenes no puedan acceder a ellas y transformarlas, por ejemplo, en posibles armas.

El hogar funcionará con un sistema progresivo, lo que significa que los adolescentes se alojarán en diferentes áreas (intermedia, preegreso y egreso), de acuerdo a los avances en su proceso socioeducativo. Treinta educadores, junto a otros profesionales, trabajarán en el centro.

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