Ingeniería: desde 2008 sólo el 40% de los cascos fue homologado
El laboratorio de la Facultad de Ingeniería retoma desde el 2 de julio, por decreto nacional, la homologación de los cascos protectores a pesar de que la norma UNIT 650/81 existe desde 1981, pero quedó en desuso en 2000 por diversos motivos.
Certificación con trabas
Hasta el momento, a pesar del incumplimiento de la normativa vigente por parte de importadores y comerciantes, la Facultad de Ingeniería ha homologado desde 1979 hasta el 2000 unos 195.149 cascos.
Son más de 7.000 los que hoy están en circulación y habilitados para la venta. Debido a que las 19 intendencias no fiscalizaban debidamente la normativa, y que algunas de ellas vendían un sello que habilitaba a los cascos sin someterlos a ninguna prueba, «en el 2000 dejamos de homologar cascos», reveló el ingeniero Blas Melissari Costa, del Instituto de Ensayos de Materiales (IEM).
Acompañado por la directiva de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev), Melissari mostró a los presentes en el laboratorio las diversas pruebas de ensayos que se le realizan a los cascos para cumplir con la Norma UNIT 650/81.
En primer lugar se realizó el ensayo de sujeción, en el cual se comprueba la resistencia.
Los cascos habilitados deben aguantar hasta 100 kilos. En la demostración el implemento sólo soporto 36 kgs, por lo que terminó de vencerse la correa que sostenía el peso.
Luego se realizó el ensayo de inflamabilidad, donde se somete al casco a calor mediante un soplete.
El casco tampoco pudo superar esa prueba.
También deben soportar cuatro horas en un refrigerador, a 20 grados bajo cero, e igual tiempo bajó agua.
Por último el especialista realizó el ensayo de impacto, en el cual se dejaba caer desde dos metros de altura un objeto cónico punzante sobre la parte superior del casco, para verificar el impacto que recibiría el usuario del implemento en un accidente.
«Los materiales absorben la energía del impacto, pero queda un remanente que deriva en la cabeza del motociclista», explicó el facultativo.
Además de las pruebas descritas, a los cascos y las viseras de estos implementos se los somete también a pruebas de flexibilidad, rigidez e inspección visual.
Cabe recordar que el Reglamento Nacional de Uso de Casco Protector establece que desde el 1º de junio no se podrá importar, fabricar ni comercializar cascos que no dispongan del sello que acredite su certificación y a partir del 1º de diciembre de 2010 sólo podrán ser usados los que cumplen con la certificación requerida. Las 19 intendencias son las que deben fiscalizar la normativa.
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