Concientización. Formarán docentes en la temática

Trabajan 45.000 niños, pero  sólo hay 10 denuncias al año

No son muy visibles, pero sí muy vulnerables. Trabajan en las calles, en el medio rural, en la forestación, en los comerciales, en los comercios de sus padres y en sus propias casas. En 2006 eran alrededor de 45.000, el 6,1% de los niños y adolescentes uruguayos, a pesar de que la legislación nacional prohíbe el empleo infantil entre los menores de 15 años y regula el de los adolescentes de entre 15 y 17.

El Día mundial contra el trabajo infantil, que se conmemora hoy, este año hace énfasis en la eliminación de las tareas domésticas, la forma más solapada de que un niño cambie el rol que le corresponde ­aprender, estudiar, recrearse- y asuma las tareas de un adulto en forma prematura. Si cumplen estas tareas por más de 14 semanales, ya estamos frente a un caso de trabajo infantil.

Los datos sobre el tema datan de 2006, pero a partir de agosto el Instituto Nacional de Estadística emprenderá un nuevo censo. Uruguay firmó diversos convenios internacionales para amparar a los niños e impedir que trabajen. Sin embargo, son pocas las denuncias que llegan al Comité Nacional de Erradicación del Trabajo Infantil (CETI). Según la secretaria técnica del CETI, Graciela Pardo, «son entre 10 y 20 por año». «Ocurre que muchas veces las denuncias que llegan no buscan alejar al niño o adolescente de su situación de vulnerabilidad, sino que se deben, por ejemplo, a un disgusto del denunciante con un determinado empleador».

Para sensibilizar a la población sobre esta temática, el INAU imprimió folletería que repartirá hoy en la plaza Cagancha.

 

Más inspectores

Los integrantes del CETI preveían que para estas fechas ya estaría pronto el decreto del Poder Ejecutivo que establece la lista de trabajos peligrosos. No obstante, las discusiones con los empresarios se enlentecieron. Los del ámbito rural, particularmente contrarios a restringir el trabajo adolescente, «están tratando la reglamentación del Convenio de Seguridad y Salud en la Agricultura, así que por el momento no han fundamentado qué tareas podrían cumplir los niños y adolescentes». Uruguay se comprometió a abolir las peores formas de trabajo en 2015 y a terminar con cualquier forma de labor infantil para 2020.

La lista de trabajos peligrosos (que incluye recolección de residuos, forestación, manejo de químicos, la construcción), prohibidos para todos los menores de 18 años, y las sanciones previstas en caso de incumplimiento ya han sido reglamentados por el INAU, pero un decreto le otorgaría mayor jerarquía. Y es que el control de las violaciones de estas normas se ha hecho cuesta arriba, aunque hace pocos días se cerró un llamado que permitirá contratar entre diez y quince inspectores más. Desde el CETI esperan fortificar los controles y crear un programa regionalizado y descentralizado, aunque dependiente de Montevideo.

El CETI espera concretar este año la formación de maestros y profesores sobre esta temática. De este modo, los docentes de algunas zonas de Montevideo estarían capacitados para abordar el trabajo infantil y prevenirlo. El programa iría de la mano con la difusión del trabajo decente que realiza el Ministerio de Trabajo en los bachilleratos.

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