TIENE LA PALABRA
¿Qué pasa en UTU?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Durante muchos años, la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU), hoy Consejo de Educación Técnico Profesional, ha sido la Cenicienta de la educación, característica que desde 1976, con la incorporación del Ciclo Básico Común, que prácticamente igualó los planes con los de Secundaria, se hizo más flagrante.
Los remedos de laboratorios de las Escuelas Técnicas daban pena frente a los de los liceos; y así las aulas en general, los equipamientos, las bibliotecas, todo… (Hoy, con el nuevo gobierno, eso es un triste recuerdo, por suerte).
Sólo nos enorgullecía nuestra «compensación extraordinaria» (un decimocuarto salario anual), nuestra partida para libros, nuestra integración del Consejo por representantes de los gremios, todas conquistas penosamente logradas que borró de un plumazo la dictadura.
En épocas recientes, aún nos quedaba el ámbito fraternal de nuestras Escuelas (no debe existir institución pública donde se den más matrimonios entre funcionarios e hijos que sigue los pasos de los padres en la carrera docente o administrativa).
También, la eficiencia de nuestra Contaduría, que nos ponía siempre en la delantera frente a Primaria y Secundaria a la hora de percibir los salarios y en otras tramitaciones como las «acumulaciones».
Después las cosas, con entera justicia, se emparejaron, y Secundaria y Primaria se nos pusieron a la par en esos aspectos.
Pero desde el 2005, empezamos a perder pie de manera clara. Los nuevos docentes que toman horas en UTU cada año, son los últimos en cobrar; las acumulaciones se demoran de manera irritante; hay profesores que cobran mal durante meses; se envían partidas para salarios en forma equivocada, lo que determina todo un trámite de devolución, gestiones, envíos, que producen varios días de retraso para que los trabajadores (generalmente pasantes o becarios) perciban sus remuneraciones.
En los últimos meses cobramos varios días después que Secundaria. Este mes, los compañeros de Secundaria tenían el dinero en los cajeros el 30 de abril y nosotros recién el 5 de mayo, después de pasar un fin de semana largo tomando Sol, que era lo único accesible a nuestros recursos. ¿Qué pasa?
Siempre hay un pretexto: se cayó el sistema, se rompió la computadora central… Ahora se jubilaron de golpe todos los liquidadores y al parecer no le dejaron la tarea aprendida a ningún sucesor.
«Para mí, con cuarenta años en la Institución y que jamás vi tanta ineficiencia en esta área, hay una clara intención de deteriorar la imagen del Estado a los ojos de los funcionarios. Curiosamente, sucede desde marzo de 2005.
Puede que sea una «persecuta» que tengo, después de 20 años de pelear desde el llano contra el poder establecido, del dedazo y los privilegios. Pero es una sospecha que cada vez se me hace más certera. Acá hay un interés espurio y nefasto de desprestigiar al gobierno, a las autoridades, al sistema.
¿Nadie podrá tomar medidas?
R. LEIZAGOYEN – C.I. 3.539.739-5
Faltó un agradecimiento especial
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Tantas lágrimas de emoción y risas de alegría por mi hermana encontrada en Brasil, luego de casi treinta años de no saber de ella, gracias a la comunicación a través de las páginas de LA REPUBLICA, con carta de agradecimiento de mis padres publicada el 27/5/09 en el diario plural, e igual nos vemos obligados a volver a la rutina en medio de un sin fin de sentimientos que se agolpan y desordenan nuestros pensamientos. El hecho es que mi madre reparó en que hablamos con tres personas del multimedio escrito que se sensibilizaron por nuestro caso ayudándonos, y en la carta nombramos solo a dos. Así que vayan nuevamente y de mi parte a Jorge Pasculli, Fredy Fasano y especialmente a Gustavo Vieras, secretario del Dr. Federico Fasano, nuestra enorme gratitud y las reiteradas bendiciones maternas a todo el equipo de LA REPUBLICA. Menos mal que a mamá se le antojó que nombrara también sólo a sus ocho hijos y no a los veinticuatro nietos y ¡ni sé cuántos bisnietos!
SUSANA ANDRADE
Mieres a favor de los partidos tradicionales
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Tiempo atrás, en un noticiero de TV, escuché al Sr. Pablo Mieres, que cada vez que tiene oportunidad se dedica a criticar a nuestro gobierno frenteamplista, decir: «Que era ilegítimo anular la ley de caducidad; que lo correcto, en todo caso sería abolir dicha ley».
Obviamente el señor no conoce, o no maneja correctamente la lengua castellana. La Real Academia Española dice sobre el término abolir: «anular, derogar, abolir.
Anular una cosa establecida, como ley o costumbre, destruir, reformar, etc.». Obviamente son sinónimos. Sucede que el señor Mieres como antes dije, pretende siempre desprestigiar a nuestro gobierno, uniéndose a la oposición blanquicolorada, o rosada si se prefiere, y me permito predecir que con su escaso 1 o 2% del electorado, terminará su «partidito» integrándose a uno de los partido tradicionales, en este caso al blanco, ya que es el que mayores posibilidades de subir o trepar, le ofrecen.
Agradezco la publicación de la nota.
CARLOS T. MAGALLANES M. – C.I: 923.465-0
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