Taxistas esperan respuesta
El gremio del taxi aguardaba ayer una respuesta a sus reclamos por parte de la Intendencia de Montevideo.
La dirigencia sindical propuso medidas de seguridad sólo en la puerta lateral izquierda y se deslindó de responsabilidades sobre las agresiones denunciadas por taxistas que no acataron la medida de paro.
Volvieron a insistir en que la patronal los «reprime» y se niega a aceptar medidas de seguridad tales como colocar alzacristales en las cuatro puertas alegando que los costos serían demasiado altos.
«Hemos propuesto ahora, ya que se nos vinieron encima con que era caro y limitaba las libertades de los pasajeros, que las medidas de seguridad se tomen sólo en la puerta izquierda», dijo el sindicalista Carlos Silva, ya que «es de este lado donde generalmente ocurren las agresiones». Informó que un 20% de la flota de taxis «ya cuenta con estas medidas de seguridad, y la Intendencia lo sabe».
Polémica
«Los hechos de violencia, la inseguridad, los robos a los compañeros, nos llevó a tomar una medida de lucha», destacó el dirigente sindical. En el medio, la polémica.
El miércoles de noche, los taxistas se enfrentaron en la puerta de Canal 4.
Allí, los que acataron el paro discreparon con aquellos que decidieron no acatarlo y denunciaron ser agredidos mientras trabajaban.
Por la noche, el presidente del Suatt, Sergio Pereira, habló con Telenoche y dijo que, aunque aún no tiene pruebas, considera que gran parte de esos trabajadores respondían a los intereses de la patronal, a la que acusó de impulsar una «organización amarilla». También manifestó su «molestia» respecto al hecho, «porque cada vez que la organización sindical está por lograr algo aparecen este tipo de maniobras de la patronal». Recordó situaciones similares en 1995, cuando estaba por concretarse la mampara, y en 2005, a las puertas de un acuerdo salarial histórico. Por su parte, representantes de la patronal insistieron en que «la agresión es el modus operandi» del sindicato. «Detrás de esto hay algo más oscuro», sostuvo Heber Laurito, en tanto que Mario Soca insistió en que el paro es «inconducente» porque la posibilidad de trabar las puertas traseras es ilegal.
Según Pereira, en cambio, si los trabapuertas pueden accionarse de modo opcional, nada indica que no puedan utilizarse obligatoriamente.
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