Un autor fundamental para los liceales
Para un adolescente, uno de los primeros acercamientos a la literatura adulta ocurre en tercero de liceo. Cuentos como «Puntero izquierdo» o «Los pocillos» están entre los preferidos por los docentes a la hora de propiciar que chicos de 14 años se asomen, en muchos casos por primera vez, al mundo de las letras.
Benedetti es uno de los autores cuya obra es de tratamiento «fijo» en el programa de Literatura de tercer año, junto a otros nombres destacados, como Horacio Quiroga, Francisco Espínola, Felisberto Hernández y otros grandes de nuestras letras. La obra lírica de Benedetti también se incluye en el programa de tercero, al igual que la de José Martí, Rubén Darío, Julio Herrera y Reissig o Delmira Agustini, entre otros.
La inclusión de la obra de Benedetti en los programas liceales fue propuesta en las asambleas técnico-docentes en 1976. Como era de esperar por aquellos años, las autoridades educativas lo negaron. En 1986, luego del retorno de la democracia, sus textos pasaron a integrar los núcleos variables (u optativos) y fue sólo en 1996 cuando pasó a ser un autor «fijo» en tercer año del ciclo básico.
Cuestión de valores
Los profesores destacan, unánimemente, la importancia de que su obra sea conocida por los adolescentes. En un lenguaje simple y accesible pero no por ello carente de valor logra reflejar la sociedad nacional de un modo actual (a pesar del transcurso de las décadas, muchas cosas no han cambiado demasiado), transmitir valores importantes para la formación de los jóvenes en tiempos en que parece primar la violencia a cada instante y lograr que éstos se identifiquen con aquello que los rodea cuando Internet nos pone a un paso del mundo pero, muchas veces, nos aleja de lo más cotidiano.
Muchos han subestimado la literatura de Benedetti en los últimos tiempos. Los docentes, sin excepciones, la rescatan.
Compartí tu opinión con toda la comunidad