TIENE LA PALABRA

Por qué voto a Carámbula

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

La idea de cambio en el mejor sentido del concepto, arranca conmigo desde que tengo uso de razón. He pasado en mi vida larga y azarosa, por situaciones de todo tipo. Como el que más. Y cada una de las feas, de las desagradables, de las injustas, me ha aportado un aliento de rechazo, conformándose en mi interior profundo, una muy fuerte postura de hacer algo o convenir con otros que también pensaran cosas parecidas. Hoy tengo setenta y pico. No puedo decir que todo lo que me ha pasado ha sido feo y desagradable. No. Me han pasado cosas que fueron inolvidablemente lindas. Muchas de ellas por suerte aún las conservo y no solo en el recuerdo.

Pero en fin, estamos en este 2009 bendito. Algo así como otra «cruz de los caminos». Nuestro pueblo, con la ayuda de este gobierno que elegimos va a ser 5 años, hemos dado vuelta la tortilla. Hoy se nos han abierto otros caminos por los que podemos ir mucho más a lo hondo. Es en esta serie de «cruces de caminos» que tenemos que seguir siendo valientes y acertadamente tomar la ruta que efectivamente nos lleve a nuestros objetivos tan acariciados, tan soñados. Ese camino no tiene que ser ni el menos malo, ni el más fácil de andar. Tiene que ser aquel que en menos tiempo nos conduzca a ellos. No podemos perder tiempo. Y no por esto estoy pensando en una aventura. La democracia, ese elemento tan esquivo para el pueblo genéricamente hablando, esa condición malversada, maltratada y negada para los de abajo, es el objetivo que para alcanzarlo debemos recorrer sin prisa pero sin pausa y aventuras. Carámbula no es una aventura. Como conductor de uno de los departamentos más complejos de nuestro país, ha probado cabalmente ser una persona absolutamente confiable. Ese lugar donde probó su capacidad, gigante y cada vez más populoso, es hoy, uno de los departamentos que más cambios ha vivido. Pese a haber encontrado una situación caótica y desastrosa -herencia de la anterior administración- tanto en lo económico como en infraestructura, ha sido realmente dado vuelta. Desde todo punto de vista. Y por sobre todas las cosas, a diferencia del anterior intendente a quien se le habían volcado totalmente en contra la mayoría de los canarios, al punto de que muchísima gente en su rebelión ya no pagábamos siquiera la contribución inmobiliaria, pues no queríamos regalar más la plata; el intendente actual o sea Marcos Carámbula, el gobernante de Canelones, ha hecho una revisión muy acertada, solucionando con justicia el disparate que había hecho Hackenbruch en torno a la contribución, logrando ser acogido con admiración y respeto -cuando no con mucho cariño- en su aparición donde quiera que sea.

Ha atendido y orientado en su República de Canelones, todas y cada uno de sus tareas variadas como máximo responsable de tan complejo departamento.

Y por si fuera poco lo dicho en realizaciones, ha delineado para el futuro inmediato, la proyección de varias obras importantísimas como son, por ejemplo, las obras sanitarias en la Ciudad de la Costa.

Pero el Uruguay en su conjunto precisa más que un conductor que solucione los problemas que afligen en la actualidad a los uruguayos. Precisamos un estadista que abarque en su proyecto las aspiraciones de futuro de este país, insertándolo en una América Latina que no deja de sorprendernos en sus avances sobre la unidad de pueblos y gobiernos de cara a la democracia, al tecnicismo en toda su complejidad, tanto como en la atención a los postergados de siempre. Y ese es Carámbula. Sencillo y modesto pero que está en todas. Desde los sueños de muchas décadas pasadas, a un futuro sin explotados, pasando por un sentido humanista probado por todo lo hecho. Frenteamplista de toda la vida, aún desde antes de fundarse éste, ha incorporado las experiencias de los éxitos y los fracasos de este mundo tan convulsionado.

La sola presencia de este compañero con sus probados méritos, conocido y reconocido por todos, amerita no sólo la indiscutible confianza que genera su personalidad, sino y por consiguiente, la consideración como presidente de Uruguay.

Por esto, pero sin despreciar a nadie en la contienda frenteamplista, considero que por un futuro que deseamos todos, vale la pena repensar y extremar la puntería en junio próximo. Por todos,

ROBERTO GRETTER

 

«Chabacanería» de periodistas televisivos

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Cultura, valores, mediocridad, prudencia, ¿cómo se construyen los positivos?, ¿cómo se evitan los negativos?

Mi abuelita repetía dos o tres veces por día: «Lo que Pedro dice de Juan, dice más de Pedro que de Juan» si bien yo no tenía la menor idea de lo que ella quería decir con esa frase, hoy sí lo comprendo en toda su profundidad.

Deseo comentar un hecho que me impactó e hizo reflexionar, provocando estas conjeturas, posiblemente equivocadas pero muy sentidas.

Estaba mirando el noticiero de Canal 12 en la madrugada del viernes 24 cuando me llama la atención un informe sobre el posible futuro presidente de Sudáfrica, lo agarré ya empezado debido al zapping, me es muy difícil no hacerlo pues paso del 4 al 12, permanentemente, me es difícil soportar la mediocridad y chabacanería de los periodistas y noteros, seguramente esto es un problema mío.

Volviendo al tema, en esa información explicaban que esa persona pertenece a la tribu Zulú, en la que es tradición tener 4 esposas, y además él tiene 16 hijos, también lo mostraban con ropa occidental, de traje y corbata, en diferentes foros y aparecía muy bien y en otras imágenes vestido con la tradicional ropa indígena perteneciente a su tribu, danzando con una lanza en la mano o algo parecido, cuando el canal vuelve a poner en pantalla a la pareja informativa, percibo una sonrisa sobradora en la ¿periodista? Y escucho el comentario que manifiesta el compañero ¡qué figurita!

Y aquí es cuando recordé la frase de mi abuela pues en esa sola expresión el periodista me sugirió cuál es su nivel cultural, cuál es su comprensión de las diferentes particularidades culturales de los que son diferentes a él, cuál es su nivel de empatía.

El periodista no comprendió que el candidato vivía de acuerdo a su tradición, cumple con los ritos que su cultura le impone y sin mayor información que lo contradiga sus valores están totalmente de acuerdo con los de sus conciudadanos y electores.

Al mismo tiempo no pude dejar de comparar esa actitud aparentemente ética y tradicionalista del mencionado futuro presidente de Sudáfrica con la del presidente de Paraguay, quien según las noticias de estos últimos días, vivió en permanente violación y traición, a los principios que él manifestaba y predicaba a los demás en un permanente: «Haz lo que yo digo y no lo que yo hago».

Entre estas dos figuras, un presidente y un presidenciable, ¿cuál es el hipócrita? ¿Cuál es el que vive de acuerdo a la tradición sin traicionar al pueblo? Yo sostengo que «la tendencia natural del ser humano, es hacia la imbecilidad y sólo aquellos pocos que son conscientes de esa posibilidad, logran algunas pocas veces, no se imbéciles, cosa a la que yo no escapo la mayoría de las veces.

Por lo menos esto es lo que yo creo.

GUILLERMO ASI MENDEZ – C.I. 1.064.746-4

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje