TIENE LA PALABRA

Carta abierta del profesor Nelson Pilosoff

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens:

La poca inteligencia del desconocido Pilosoff le permitió interpretar de la peor manera, de sentirse aludido cuando sabemos bien quiénes son y fueron atorrantes para que este país llegara a esta decadencia; muchos quieren recuperar sus privilegios y volver al pasado, también falta mucho para sentir una sociedad justa, pero no hay duda que en este país hay mucha gente que quiere ganar mucho con poco esfuerzo, otros que siempre estuvieron prendidos de la teta del Estado, otros que prefieren robar antes que laburar, y seguramente la mayoría es la gente honesta que sufre la decadencia, no sólo en nuestro país.

Parece mentira que la persona más popular sea Mujica, simplemente por haber recorrido el país y la gente haber escuchado un mensaje para los humildes o también aquellos que querían otro país para la producción y el trabajo.

Luchó toda la vida por sus ideas, no compartiendo su método que alimentó la reacción de tipo fascista dejándonos en el medio de la profunda crisis de los 70.

Hoy las cosas son diferentes, hoy parece mentira para los jóvenes enterarse por sus antecesores lo que ocurrió en este país, a donde fueron a parar los cientos de millones de dólares para bancos que cerraron, la libre importación de cualquier tipo de artículos principalmente chinos que fundieron la industria nacional, la pérdida de mercados por la inacción de gobiernos anteriores, el deterioro en la enseñanza y la salud; recordar que el FMI, tenía como principales recetas el control de salarios y pasividades, baja inversión en salud y enseñanza, control del mercado interno, generación de divisas exclusivamente a través del sector exportador y para determinadas líneas.

Para escuchar esta otra campana, pensar un poquito que hay cerca de 10.000 uruguayos que ven, cuando normalmente solo pagando altas cifras hubieran podido operarse de sus cataratas; el plan Ceibal, ordenamiento de todas las deudas de los productores que en pleno conflicto coincidió con el nuevo gobierno de 2005, soluciones que articuló justamente Mujica, el crecimiento y generación de fuentes de trabajo, el pago de deudas a los organismos internacionales a través de una inteligente maniobra a nivel de las autoridades económicas, el plan de desarrollo continuo de todos los ministerios.

Antes solo declaraciones altaneras eran las que escuchábamos ante el silencio de los periodistas; hoy se pregunta y se responde a todo aquello que la gente quiere saber, con defectos y virtudes se aceptan cambios que muchas veces merecen sus ajustes, cuando en la vida bajó la nafta que era utilizada como elemento impositivo para rentas generales a la bolsa grande de las cuentas jamás explicadas, ahora en discursos largos, para algunos tediosos, se da cuenta a la ciudadanía qué cosas se hacen y cuáles faltan por hacer.

Lamento enviar este mensaje que ojalá llegue al señor Pilosoff. Tengo 55 años y viví los años de la UBD, la UCB, de Lacalle, Sanguinetti y Batlle. Cuando se habla de la bonanza de los años de Lacalle, se olvidan por qué ganó Sanguinetti nuevamente, y si el PC tiene el 7% de la ciudadanía en su preferencia, no es casualidad.

Las cosas ahora son diferentes, pero falta muchísimo para satisfacer a una sociedad con 600 mil pobres y poco más de 3 millones de habitantes; no será fácil pero por lo menos se frenó el deterioro absoluto y crisis de confianza de los uruguayos, con cifras de 35% más en venta de 0 kilómetros, 9% de recuperación en el poder compra, muchísima más gente haciendo vacaciones, índices de desocupación que bajaron 13%, la confianza en la banca, un crecimiento generalizado de la industria, inversión pública en todas las áreas, aumento de salarios públicos y privados, reconocimiento a los peones rurales, pobrecitos explotados de los mismos terratenientes y algunos de los políticos tradicionales, propietarios de estancias que nunca se acordaron de ellos, ni hablar de las empleadas domésticas, parte del país de la cola de paja que nos involucra a todos cuando se les pagaba salarios en negro sin derechos ni futuro jubilatorio; qué decir de la oportunidad, a pesar de las falencias, de tener un ingreso a la salud, las políticas en salvaguarda del flagelo del cáncer, exonerando de órdenes para mamografías, Papanicolau, logrando salvar a mucha gente al prohibir fumar en lugares donde los no fumadores aspiraban en lugares de trabajo, restoranes y locales nocturnos el mismo humo de los fumadores.

En fin, todo eso salta a la vista, es solo estar informado. Claro, como olvidarme de la inseguridad, si es un tema principal después del económico; viendo las noticias de los diferentes países de América asusta pensar cuán peor se puede llegar si no se reacciona convenientemente.

Brasil, Argentina, Chile, Colombia, Perú y otros países muestras la tragedia social, mezclada con el narcotráfico que influye en las conductas delictivas donde se mata por una moneda, donde se adormece el cerebro y sentencia definitivamente a cientos de miles de personas totalmente irrecuperables para la sociedades que gastan millones de dólares por sus secuelas.

La realidad es una sola, las ópticas pueden ser muy diferentes, pero, evidentemente, tanto lo escrito por el Sr. Pilosoff, como lo escrito por mí, son aportes naturales de una sociedad democrática que conquistamos todos, por lo cual, entre todos es la única manera de salir lo mejor posible de un mundo actual donde no hay nada perfecto y donde lo más fácil es criticar, pero qué hacemos nosotros para que la realidad cambie y no nos entreguemos simplemente a ver lo más negativo de la sociedad, en los afectos, la solidaridad, la recuperación de los valores que no solo son de familia, sino que de las señales que den los gobiernos y su gente para cambiar la gran desigualdad que hay a veces, producto del modelo consumista en el cual el dinero marca todo y lo espiritual desaparece.

CARLOS

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