TIENE LA PALABRA

La violencia que generamos y enseñamos todos los días

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Seguimos hablando de violencia. 

¿Y qué se enseña más que violencia?

¡Si se nos programa para ejercerla!

El niño nace, se lo sienta delante de la televisión, y ¿qué ve? los dibujitos:

Tom que persigue a Jerry y lo aplasta, trata de comérselo, lo mata. Y luego al revés. Lo normal es perseguirse, lastimarse, competir por la vida.

Todos los personajes luego reviven y no aprendieron nada de lo que les sucedió. Solo intentan molestarse más, volver a matarse. Ejercer violencia unos contra otros. Y Tom y Jerry son de los más buenitos. Sin ahondar en la ilusión de que a pesar de que padezcan cosas terribles pueden sacudirse y revivir.

El niño crece y ¿qué sigue viendo? Juegos de computadora de matar a riesgo de perder la vida si no es eficiente, es más si se desempeña bien, gana «vidas» para poder seguir matando. Otra vez, si mata mucho, gana más.

Y por fin es adolescente y sigue viendo la tele.

Y con un control remoto en la mano, pasa de la bomba que estalla y rompe todo, al que están torturando, al que están pegando, al todopoderoso que gana mil batallas.

Y no hablemos de los programas que se ríen de las equivocaciones que hicieron otros, o de Tinellis, Susanas y Giordanos con toda la subversión de valores, el sexo mercancía, la envidia exacerbada.

¿Cómo aprendió el adolescente a comportarse en sociedad? ¿Qué le enseñó la tele, de qué hablan, qué se comenta en las casas? Los padres miran sin consideración de horarios lo que hay, «aquello que no los haga pensar después de un largo día de trabajo».

¿Y qué tienen en el liceo ?

Horas de clase que lo obligan a pensar, a ejercer un trabajo, que son aburridas y a las que no ve utilidad, porque la tele no habla de estudiosos exitosos y nadie le explica porqué es importante estudiar, saber.

Aún peor que la violencia en sí misma, que muestra la tele, el cine, de la que comentan los diarios y las radios, el hecho implícito es que al hablar del violento se le está dando una jerarquía que parece que el estudioso, el que sigue las normas no merece. Y el adolescente quiere destacar. Cada vez se detallan más los hechos delictivos de toda índole abundando en detalles. No se habla de gente de bien, parece ser que nada les sucede digno de ser contado.

Se habla del malísimo, merece que se haga una película de él. La vedette que tiene algo malo que contar de otra es la que aparece en todos los programas. Los vivos son los que se ríen de las equivocaciones de otros.

¿Que estamos enseñando?

Los juegos de computadora están hechos para ser manejados fácilmente, pegar dos gritos es fácil, ejercer violencias mayores también y además genera que se hable de uno, pero no es comentable ningún acto altruista, los buenos son inexistentes y estudiar supone más dedicación y no tiene como contrapartida el éxito inmediato y se pone en duda el éxito a largo plazo.

Así como se dice que si se oyó en la tele es así, también si no se oyó no existe.

Reclamo la intervención del Ministerio de Cultura en el tema de la violencia, porque no se trata de reprimirla, se trata de que no se genere. Se trata de rever contenidos televisivos, alentar otras opciones de programas, de enseñar a los padres a elegir, a que ejerzan la patria potestad apagándole la tele a los hijos, a hacer propaganda positiva, a hacer pública la descodificación de lo que se ve, a que los padres y los adultos en general también puedan defenderse de lo que se ofrece. En definitiva, a educar.

ELENA GEORGI  C.I. 1.189.483-2

 

Peñarol/ Nacional=violencia en las tribunas=pasividad  policial

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El título es relacionando algunos hechos de violencia que vienen ocurriendo en las diferentes canchas de nuestro ex tranquilo Montevideo, donde los protagonistas principales son los hinchas de estos dos clubes.

También quiero aclarar que soy socio e hincha de Defensor desde hace 50 años, y comenzando con el tema quiero mencionar algunos hechos ocurridos en los meses recientes:

-Parque Viera, partido Racing-Peñarol hinchas de este cuadro ingresan de «pesados» agrediendo a varios funcionarios de puerta, igual entraron a la tribuna y pudieron «ver» el partido ante la pasividad policial.

-Jardines, al final del encuentro que Danubio le ganó a Nacional hinchas de éste ingresan y llegan hasta el medio de la cancha, allí ven que nadie los sigue y vuelven a buscar más adherentes a la causa, en la TV se vio claramente incluso como la Policía a un costado miraba sin intervenir, termina en gran trifulca con procesados.

-Centenario ­según Policía y Ejecutivo de la AUF, el escenario más seguro­ hinchas de Peñarol (¿otra vez los mismos?) salen unos minutos antes del final del encuentro, de la Tribuna Amsterdam con la expresa finalidad de agredir a los hinchas del ganador Defensor en la América, e intentando incluso entrar al vestuario violeta; pero ningún funcionario policial se percató de sus insanas intenciones; llegaron y se encontraron con una fuerza policial de dos hombres uniformados, por supuesto que ante tamaña gentileza pudieron agredir a niños y mujeres.

-Belvedere hace 2 domingos luego del partido de Liverpool contra Defensor, salimos de la tribuna visitante rumbo a Carlos María Ramírez, donde había dejado mi auto, también iban delante los pibes de nuestra barra de aliento que tenían el camión por Agraciada, y pudimos ver que solamente hubo una discusión con un señor mayor de Liverpool y siguieron hacia el camión, pero parece que ante una denuncia de la Estación de Servicio de allí, media docena de patrulleros con sus policías armas en mano, detuvieron a los muchachos y se llevaron esposados a los mayores, no faltó el «escribidor» deportivo para decir que éstos habían querido robar la recaudación del partido y por eso el procedimiento policial.

Y finalmente reflexiono:

-sabiendo que la modalidad de los «locos lindos» aurinegros es entrar llevándose por delante lo que haya y generalmente luego de comenzado el encuentro, ¿no es posible poner algunos funcionarios policiales de la Metro custodiando la entrada?

-en Jardines ¿la Policía no podía haber puesto una barrera con funcionarios de la Metro e impedir que los «locos lindos» tricolores provocaran el lío descomunal que se armó?

– en el Centenario el sábado no se imaginó la Policía que en el caso de que Defensor le ganará el encuentro a Peñarol, «locos lindos» de estos iban a arremeter contra los hinchas?, pero igual si no se lo imaginaban podían perfectamente poner gente en la Amsterdam o en las cercanías para prevenir una agresión, llegaron unos 60 anormales perfectamente identificables con sus colores aurinegros.

Por todo esto que he escrito me queda la duda de si la Policía no actúa ante los hinchas de estos dos cuadros porque son hinchas de ellos, si no lo hace para que en el caso de Jardines y el Viera, las canchas de estos equipos no sea habilitada para que jueguen Penarol o Nacional (algo que se consiguió igual con la complicidad del Ejecutivo de la AUF, pero para todas), o directamente no tienen la más mínima gana de prevenir incidentes en las canchas de fútbol y que los que se perjudiquen dejen de ir a los partidos frente a estos 2 clubes, lo miren por tv y menos trabajo para los funcionarios policiales.

Sea como sea ¡lamentable!, y le aclaro a la Sra. ministra que no me mueve ningún móvil político.

Atte.,

ROBERTO D’ANGELO C.I. 1.261.553-8

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