Drogas: en la Aguada "Sí, se puede"
Al lugar podrán asistir, desde el próximo 15 de abril en el Centro Comunal Zonal N°3 (CCZ3), tanto personas adictas a todo tipo de drogas (alcohol inclusive) o familiares de éstos. «No es un centro de tratamiento ni de rehabilitación. Escucharemos los casos y los derivaremos», explicó la responsable del centro.
Prevención comunitaria
«Es un ámbito comunitario, un lugar de amparo para quienes buscan ayuda; los propios vecinos creamos los mecanismos de contención y asistencia», dijo Fabiana Larrobla sobre el primer Centro de Información y Escucha del Centro Comunal Zonal N°3 (CCZ3) que surgió en la Mesa Local para la convivencia y la Seguridad Ciudadana (Mlcsc).
El centro está conectado con la red asistencial y cuenta con el apoyo de instituciones (públicas y privadas). En ese marco, vecinas y vecinos de la Aguada se reunieron y se organizaron para recibir capacitación y asesoramiento de la Junta Nacional de Drogas (JND), el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) y el Ministerio del Interior (MI).
«Es la respuesta organizada de vecinas y vecinos de la zona; sólo funciona con nosotros, que sentimos que el tema drogas es un compromiso de todos», dijo Larrobla a LA REPUBLICA.
Dijo además que el Centro abrirá sus puertas el próximo 15 de abril todos los miércoles de 18.30 a 20.30 horas, en la sede del CCZ3 (terminal Goes), ingresando por la puerta que da sobre la calle Marcelino Sosa.
Atiende y derivan
Allí no se atenderán los casos, «no es un centro de tratamiento ni de rehabilitación», sino que se derivará a los lugares indicados. «Mucha gente quiere hacer algo pero no sabe a dónde llevar a su hijo. No todo el mundo tiene ASSE, muchos tienen cobertura privada y se preguntan adónde pueden ir», relató Larrobla.
A las personas que se acerquen al Centro, primero se los escuchará, tratando de calmar su ansiedad, y luego «hacemos la conexión». También se realizará el seguimiento de los casos, sobre todo aquellos sean ambulatorios.
Según Larrobla, no todos los vecinos que participaron en la conformación del Centro tienen vinculación directa con las drogas. «Eso demuestra que los vecinos se han comprometido a muerte con esta causa».
Sergio y su historia
Cuando se le preguntó a la responsable de la novel iniciativa si alguno de los presentes quería contar su experiencia de vida a este matutino, comentó que «prefieren no hablar con la prensa».
Minutos más tarde se acercó junto a ella un joven.
«El dice que no tiene problema en contar su historia», dijo Larrobla haciendo referencia a Sergio de 18 años. Mientras despuntaba el vicio con su cigarrillo, Sergio no puso reparos en ser fotografiado. «Ningún problema», comentó a las risas.
Recordó que estuvo internado hace un año en Manantiales, que ahora está recuperado y que se acerca al centro para dar «una mano en lo que sea».
«La pasta base fue la droga que me llevó a internarme. Fumé un año y medio y me arruiné. Me dije «o me interno o no zafo más», relató. Desde los 12 años comenzó a tomar alcohol, a los 14 empezó con el porro, y a los 15 con la «pasta». Sergio, muy tranquilamente, cuenta su historia, no tiene vergüenza ni mucho menos miedo.
«Lo más importante fue pedir ayuda en mi casa. Era obvio que sabían que andaba en algo, pero no se querían dar cuenta. Desaparecían cosas, me encerraba una hora en el baño y salía con el pelo seco», recuerda.
En un principio él mismo pidió ayuda, pero luego se arrepintió. Primero quería ingresar para desintoxicarse, pero luego se prendió con el tratamiento y se quedó 13 meses. Hoy sigue el tratamiento ambulatorio. Consultado si nunca más probó pasta base u otra droga dijo que no tuvo recaídas, pero que muchas veces «tengo ganas». «Vas caminando y ves a la gente. Ahora fumo cigarrillos, que había dejado cuando me interné. Te dan ganas pero por suerte no volví nunca más», asegura con naturalidad, y lamenta haberse enganchado simplemente para «hacerme notar» en el grupo de amigos y en el barrio.
«Quería que me viera como un zarpado». La mayoría de esos amigos «hoy están muertos o internados». «Salir se puede; depende de uno», finalizó Sergio.
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