TIENE LA PALABRA
El guiño del General
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertenes:
No podía dejar pasar la ocasión de relatar lo que sigue. Allá por febrero del año 1979 el brazo largo del Plan Cóndor me hizo desembarcar en Carmelo, desde Buenos Aires, adonde había llegado en 1975 corrido por el mismo enemigo que tuvo el General Seregni.
Pero la anécdota que hoy me lleva a escribir estas líneas, va más allá de mi detención. Es para resaltar la personalidad del ‘General del Pueblo’, como merecidamente se le llama a Líber. Que en un 19 de marzo de 1984, fue liberado luego de una década de permanecer de rehén de la dictadura, a la cual él había enfrentado junto al pueblo uruguayo y demás compañeros de armas que lo acompañaron.
¡Qué ofensa para aquellos engendros de gorilas que se alzaron en armas y pretendieron emular al más feroz de los dictadores conocidos hasta el momento (Hitler)! Y vaya si lo emularon. ¡Qué ofensa que un general en actividad se declarara en contra de sus planes feroces y que nunca olvidaremos los uruguayos todos, uno y otro hecho.
Ese día, de sol radiante, desde la rampa de ingreso a «Casa Grande» (como la llamaban en sus códigos de movimiento las autoridades del momento, que estaban a cargo de la Jefatura de Policía de Montevideo), egresaba hacia la libertad definitiva el General Seregni en su vehículo particular, conducido por su hija. El pueblo lo sabía y lo acompañó fervorosamente hasta su domicilio (Bulevar y Bulevar). Allí, envuelto en el cariño de sus familiares y amigos más íntimos (aunque amigos nos considerábamos muchos), apelando a un megáfono, y con voz firme y emocionada, sin rencores, sin palabras de ofensa hacia quienes lo habían retenido tanto tiempo pretendiendo mellar sus ideas y su lealtad a la Patria, se dirigió a los orientales que lo vivaban frente al balcón de su domicilio. Y resonó fuerte: ¡Seregni amigo, el pueblo está contigo!
Sus palabras hasta el día de hoy, y creo que para siempre, repicarán en los oídos de los uruguayos, señalando una meta única: Unidad. Y su sueño se cumplió. Ya en los últimos días de su vida, recibió en su casa, premonitoriamente, a dos dirigentes del FA: Tabaré y Danilo. El sabía con quién hablaba. El sabía que ellos conducirían a una victoria segura. El sabía que podía irse tranquilo, ya que dejaba en muy buenas manos la conducción de la fuerza que se venía gestando previa a la dictadura y que luego de ella, había tomado fuerza y se dirigía hacia la meta con destino cierto.
Decía que tenía una anécdota con el General. Ella mirada a la distancia, luego de muchos años, y que mucha agua haya corrido por debajo de los puentes, me llena de orgullo. Porque como decía, el brazo largo de la dictadura me había hecho recalar en Uruguay. Luego de algunas idas y venidas, mi destino fue «Casa Grande» (San José y Yi).
Cuando debían trasladar a los detenidos a los Juzgados Militares para ‘trámites’ (careos y demás), se preocupaban por el aseo personal. Por lo tanto, baño, afeitada y corte de cabello eran obligatorios. Y en uno de esos ‘viajes’ a la peluquería dentro de Cárcel Central, en las escaleras, custodiados ambos, nos cruzamos, el General y yo. Mi sorpresa fue grande, a pesar de que sabía que coincidíamos en el mismo recinto de detención, pero en diferentes pisos.
En ese instante y mirándome firme y esbozando una sonrisa me hizo un guiño, que me quedó para siempre en mi retina y en mi corazón. Ya que interpreté en él un abrazo, un vamos adelante compañero, un aliento a seguir firme en nuestra huella.
Por ello, hoy que se cumplen 25 años de su liberación, y que encuentra al Frente Amplio en plena batalla por conquistar un segundo período de gobierno, e intentando reunir, todas las organizaciones sociales, las pocas firmas que faltan para lograr habilitar un Plebiscito que erradique para siempre una Ley que no debió existir y poner en su lugar las cosas, me asaltan a la mente las palabras que ese día el General pronunció desde el balcón de su casa, donde resaltaba dos actitudes para el camino a seguir: Unidad y que el FA es la fuerza del futuro que llevaría a nuestro país por una senda de bienestar y paz para los habitantes de este Uruguay.
No se equivocó el General. Y recordemos que en el camino quedaron muchas y muchos orientales que dejaron la vida para llegar a esta instancia. Detalle este que no debemos olvidar en ninguna circunstancia.
CARLOS SCOROVICH – [email protected]
Trato deplorable de Salud Pública para con los médicos del país
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Mi esposa es médica diplomada desde hace 6 años. En este transcurso de tiempo debió aceptar todo tipo de trabajos mal pagados (muchos de ellos vinculados directamente a Salud Pública), incluso cuando eso implicaba pasar más de 1 día fuera de casa, teniendo un hijo pequeño.
Grande fue su sorpresa cuando hace unos días recibió una llamada del MSP para ofrecerle una «suplencia» a realizar en el Hospital Filtro, por medio de la Red Primaria de Asistencia, gracias a un concurso realizado hace algún tiempo, en el cual quedó con cargo suplente.
Anteriormente, las opciones que se le ofrecían, consistían en cargos en Departamentos como Salto, Artigas, etc., cuando vivimos en Montevideo, hecho que, de aceptar, hubiera implicado abandonar todo (inclusive mi trabajo) para afincarnos allí.
Por lo antedicho, se presentó ilusionada en la oficina de la R.A.P. en la calle Cerro Largo, pensando que al fin los años de estudio, los años de sacrificio realizando guardias en forma precaria (incluso de 24 hs. en el interior del país), darían su fruto.
Mayor fue su sorpresa al escuchar el ofrecimiento del Ministerio de Salud Pública: suplencia eventual en el Hospital Filtro, con la dudosa posibilidad de que surgieran «otras» guardias en los distintos centros de la Red Primaria de Asistencia.
La forma de remuneración: a mes vencido (algo normal).
¿Cómo se documenta el pago del salario? En principio imaginó que debería facturar (como trabajador independiente)… pero no. Entonces (algo lógico) preguntó si eso implicaba que el MSP le pagaría en un recibo de sueldo aportando al BPS, y qué posibilidades de obtener un cargo presupuestado tenía.
La respuesta: el MSP no aporta al BPS (recuérdese que tampoco se factura) y tampoco ofrece garantías de un cargo presupuestado, ni siquiera formal… es decir, precariedad absoluta, trabajo de vez en cuando (cuando surja «alguna» guardia), y pago de salario en negro.
¿Así se pretenderá retener a los médicos en el país?
Francamente, siendo frenteamplista hay cosas de mi gobierno que me calientan más que algunas perlas de los partidos tradicionales.
¡Deprimente!
JORGE C. – [email protected]
Vergonzoso
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Al decir vergonzoso me refiero al salario de los médicos de emergencia que por trabajar 12 y 24 horas ganan solamente 13.000 pesos. Esta política del Ministerio de Salud Pública, que se ha quejado en reiteradas oportunidades de la emigración de intelectos de nuestro país, debe tener conciencia y lógica común de que no es un sueldo para quienes manejan vidas humanas y no es esta la forma de encarar remuneraciones acorde con las responsabilidades. Pienso que se debe estudiar esta situación en particular, porque realmente no es justo, y si la justicia social que caracteriza a nuestro gobierno progresista toma conciencia de la injusticia social esperamos se analice y llegue a oídos de la ministra que a veces da la impresión de estar ausente de temas tan importantes.
ATTE – SERGIO SPILLERE
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