TERAPIA SEXUAL
Querida Sole: Tengo un gran dilema en mi vida.
Siempre fui heterosexual. Estoy felizmente casado hace más de veinte años. Amo a mi esposa y a mis hijos. Sin embargo, en estos últimos meses, algo ha cambiado en mí, lo que me tiene muy preocupado.
Mis visitas al psicólogo se han transformado en una auténtica obsesión.
Creo que logré una confianza desmesurada en la relación terapeuta- paciente, que no es demasiado conveniente.
No se trata de una mera amistad. Creo que me estoy enamorando de mi terapeuta. Incluso, lo deseo sexualmente.
¿Serán los efectos del tratamiento? ¿Estoy descubriendo una faceta desconocida de mi personalidad? ¿Está en tela de juicio mi masculinidad?
Incluso, cuando tengo relaciones con mi esposa, para excitarme tengo que pensar en él. Si no lo hago, no sucede nada. Ella no entiende qué me sucede.
Lo que me molesta más es que mi analista es muy profesional y, si bien me trata afectuosamente, no responde a mis permanentes insinuaciones.
¡Por favor! Necesito un consejo urgente, porque está en juego mi futuro y mi pareja. Por favor no reveles mi identidad. Gracias, no sé qué haríamos sin tu columna, es muy importante en nuestro país.
Es parte del proceso de la terapia sentirse enamorado/a del analista, pero es necesario trabajarlo con él, que te animes a decirle: «me siento enamorado y hasta tengo deseos sexuales con usted…» y, si es un buen psicólogo, te ayudará a darte cuenta de que, en realidad, tú no sabes nada de él, (supongo que es así, por que otra cosa se saldría del encuadre), pero que lo que te ha obsesionado con él se relaciona (también es una suposición, pero muy posible) es que él te oye y no te juzga negativamente, cosas que te estaban haciendo mucha falta y que te hacen sentirte muy agradecido y bueno, surgen sentimientos llamados «transferenciales» que son comunes y hasta positivos para que la terapia surta el efecto buscado…
Eso que dices de que has logrado una confianza desmesurada terapeuta-paciente, me plantea la duda de si no se ha dado un vínculo más allá de lo profesional… que no es adecuado… en ese caso, háblalo con él y si es necesario, cambia de psicólogo.. Y, si aceptara tus propuestas afectivo-sexuales, faltaría a la ética profesional y bueno, estarías malgastando tu dinero… No te preocupes que nunca revelo ningún dato de las personas que me consultan.
Estimada Soledad:
Quisiera me dé un consejo con respecto a lo siguiente. Yo hace 3 años y medios que estoy casado, tenemos buen sexo con mi esposa pero nunca hemos practicado sexo anal, pues ella no se anima, dice que la va a hacer sufrir, etc. cosa que yo siempre respeté pues creo que en sexo vale todo, pero siempre que estemos de acuerdo. Ahora me ha dicho que se animaría, pero utilizando alguna sustancia para que no la haga sufrir tanto. ¿Que me recomendaría?
Agradezco la reserva
Estoy de acuerdo en que entre dos personas adultas, sin presiones, en la intimidad, sin hacerse daño ni físico ni psíquico uno/a al otro/a, la decisión de lo que se hace juntos les pertenece a ellos y a nadie más… y no hay nada que pueda estar catalogado como «malo» o incorrecto…
El sexo anal no es para todas las personas… pues así como tú se lo solicitas a ella, ella puede pedírtelo a ti… y tú quizás no quieras acceder… sin embargo, la sensibilidad en el ano es similar en el varón que en la mujer… los dos tienen que vencer un esfínter que está hecho para retener y expulsar y no para ser penetrado… y ambos pueden sentir placer o rechazo en esa práctica sexual. No tiene nada que ver con la orientación sexual que se tenga… aunque popularmente se considere que los varones que tienen sensibilidad en el ano tienen tendencias homosexuales, eso no es cierto, pues ser homosexual es sentirse atraído/a por personas del mismo sexo, no por los juegos sexuales que se realicen … y todo el cuerpo es erogeneizable, es decir, puede producir placer ante los estímulos que reciba.
Para que sea menos molesto, conviene hacerlo gradualmente (algo más pequeño y luego otro objeto de mayor tamaño según se vaya tolerando) y con un lubricante acuoso o crema evanescente que pueden conseguir en cualquier farmacia… Interrumpiendo cada vez que se sienta dolor o molestias… nunca forzar… pues el esfínter, en una primera instancia, va a contraerse más y hay que masajearlo suavemente y esperar a que se afloje. No te olvides que siempre deben usar preservativo pues las bacterias que en el intestino son normales, no lo son ni en tus vías urinarias ni en su vagina y pueden hacer un trasiego de ellas, con las consiguientes infecciones.
Por supuesto que no irá tu nombre ni tu dirección en el diario, pues es mi forma de trabajar: no dar datos nunca de quiénes me escriben.
Compartí tu opinión con toda la comunidad