El problema del Interj
¿Sigue siendo el Interj el gran problema?
No tengo una visión totalmente clara para decir qué se debería haber hecho. Pero el primer problema es que la población que atiende el Interj es impredecible en número. Para los privados de libertad se tiene una capacidad de cerca de 200 plazas. No se puede prever, como pasó en enero, que ingresen 150.
El otro problema es que la privación de libertad, en todo el mundo, sigue siendo una medida que da poco resultado. La privación de libertad no es el espacio propicio para que desarrollen el respeto a las normas y el manejo de su autonomía, porque no los tienen.
Y en ese sentido, insisto, falta coraje político. En nuestro país no puede haber 200 chiquilines presos. Sin embargo, en este momento se pide una baja en la edad de imputabilidad. Es un planteo demagógico. No habrá más seguridad por eso. Los delincuentes no piensan las consecuencias de sus actos cuando cometen el delito, amén de que esa pena más temprana implica una formación de delincuentes.
¿Una estadía en un hogar del Interj no lo es también?
Sí, por eso creo que debería haber menos chiquilines presos. La privación de libertad, como dice el código, debería ser excepcional. Eso no se cumple.
Lo plantea como una situación sin salida.
Es que creo que lo es hasta que no se adopten determinadas medidas. No es un tema que pueda resolver el INAU solo. Hay que pensar en mecanismos no privativos más exigentes y largos. Hay que articular con otros organismos, como el Ministerio del Interior o el de Salud, para tratar, por ejemplo, la salud mental o las adicciones.
Compartí tu opinión con toda la comunidad