Víctor Giorgi. El ex presidente de INAU habló sobre la institución que encontró, los problemas que afrontó y los logros

"En el tema infancia faltó coraje político"

No eludió ningún tema. Habló de motines orquestados, intereses políticos, falta de comunicación y timidez a la hora de abordar uno de los temas candentes de nuestro país.

­¿Qué sabor le deja su gestión en el INAU?

­Contradictorio. Por un lado la sensación de haber hecho mucho, de ver una institución que, lejos de estar en crisis, tiene mucha fuerza. Los últimos expedientes que firmé no eran burocráticos sino de ingresos de funcionarios y compras de inmuebles para instalar nuevos servicios. Eso da una sensación de trabajo realizado, así como la respuesta de los funcionarios y de los mandos medios. Tal vez, el sabor amargo está en la sensación de que las políticas de infancia siguen siendo mal comprendidas en el sistema político uruguayo en su conjunto, y no solamente en la oposición. Se las sigue viendo como políticas de control social, donde la prioridad pasa por los infractores, los adictos, los niños en situación de calle. Creo que faltó coraje político para mostrar que el trabajo estratégico está en las causas de esos fenómenos, y no en los fenómenos en sí mismos, a pesar de que en eso también se ha hecho mucho.

 

­¿También faltó coraje político desde el Gobierno?

­Desde algunos sectores. Creo que se está entrando en el juego de la oposición, en el sentido de hacer girar el tema de la minoridad en torno a la seguridad. No hubo decisión como para introducir algunos cambios en el Código (de la Niñez y la Adolescencia) que se plantearon al principio de la gestión, para disminuir la privación de libertad y generar procesos de inserción social.

En la interna del propio Gobierno hay algunos bloqueos en la comunicación. La que tuvimos con el Presidente, concretamente, no fue buena. No pudimos tener una sola entrevista en 4 años.

 

­¿La solicitaron?

­En varias oportunidades. La respuesta siempre era que la conexión debía hacerse a través del Mides. Es entendible, pero no fue el criterio que se aplicó en otros casos. Concretamente, al padre Mateo lo recibió por lo menos 3 veces en 4 meses de gestión. Es claro que Tabaré Vázquez es un excelente presidente; no va a dejar de serlo porque no me haya recibido. Pero me llama la atención que ahora se definan como prioridad algunos temas sobre los que ha habido avances muy significativos, reconocidos incluso por el Poder Judicial, como adicción y calle. Ganamos 2 juicios en este sentido. Por otro lado, no se analizan cosas muy importantes, como la cobertura en primera infancia, que ha sido el gran logro de esta gestión.

 

­¿Se arrepiente de haber aceptado un cargo del que nadie sale ileso?

­Eso es así, pero no me arrepiento, por lo que decía al comienzo. He recibido distintos gestos de apoyo muy importantes.

 

­¿Cómo analiza las presiones que sufrió?

­Una cosa es el manejo que hizo la oposición de los problemas que hubo en el INAU y de los que se inventaron, como motines que no existieron. Hubo una legisladora (Sandra Etcheverry) que denunció una violación de una cocinera en la Colonia Berro y todavía estamos esperando las pruebas. En cuanto al Poder Judicial y la Fiscalía, creo que hay un juego político. Cada vez que el fiscal (Enrique) Viana planteaba una intervención había resonancia en el Parlamento. De cualquier modo, creo que hay cosas que el INAU no ha podido cumplir, hechos graves. Que no se retiraran a tiempo los adolescentes de un Juzgado en toda la noche lo es. Hay que agregarle denuncias de las ONG, en algunos aspectos con razón, aunque denunciaron supuestas torturas 6 meses después que visitaran la Colonia Berro.

 

-Su administración destituyó a 3 funcionarios por golpear a adolescentes.

-Desde el principio de la gestión fuimos muy duros con el maltrato infantil. Nos hemos encontrado con situaciones graves, que venían siendo investigadas desde la gestión anterior. Las rescatamos y tomamos decisiones.

Hoy sigue habiendo denuncias, pero hay algo nuevo: están firmadas por los muchachos.

­¿Le llegaron casos de corrupción?

­No tenemos denuncias serias. Las pocas que hubo las investigamos. Estos años he descubierto que el funcionariado de INAU está muy comprometido, aunque es cierto que hay un puñado que no cumple con sus deberes y estigmatiza al conjunto. El histórico del Interj considera un traslado como un castigo.

 

­Castro se refirió a la importancia de la salud laboral para no enfermar a la institución. En su opinión, ¿el INAU está enfermo?

­Tiene aspectos enfermos. Uno de ellos es una lógica de los funcionarios: defender determinadas situaciones porque generan un ingreso inmediato a costa de su salud. Sin embargo, cuando se plantea bajar las horas extra, hay resistencia. Esas cosas habría que manejarlas con mayor dureza.

 

­¿Faltó mano dura?

­Tal vez en algunos momentos, pero yo creo que no siempre es la mejor solución.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje