TIENE LA PALABRA
La izquierda construye; la derecha destruye
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Relacionado con el título, envío un caluroso saludo y efusivas felicitaciones al señor embajador Franklin González, por el nuevo y rotundo triunfo del señor Hugo Chávez Frías. No hay dudas de su liderazgo en Venezuela; y también en Latinoamérica. Los yanquis en retirada, ya no nos gobiernan, como lo hacían hace algo más de un lustro. Que Dios le dé salud, por muchos años.
En lo referente a la derecha, quiero contestarle al señor Feldman, que me critica un artículo en el que hago referencia a los terroristas de derecha. Me llama poderosamente la atención que usted, señor Feldman, haga hincapié en mi ignorancia de historia (cosa que reconozco, tiene razón) y que él no agravió al poeta don Juan Gelman y que sólo expresaba su discrepancia.
Pues vea, señor Feldman; yo no hablaba de historia, sino de derechos humanos; lo mismo hizo don Juan Gelman. En el tema derechos humanos, su pueblo es transgresor; y la historia dice que junto con el «Imperio amigo», de Estados Unidos, ha cometido numerosos genocidios de inocentes.
«El diablo sabe por diablo, pero más sabe por viejo».
No tengo buena memoria, pero algo tengo; por un hecho muy traumático, en el año 1967, cuando vivíamos en el Interior, mi esposa estaba internada en el sanatorio Larghero y yo «mataba el tiempo» consumiendo diarios y revistas. Si mal no recuerdo transcurría el mes de abril del mencionado año cuando mi esposa fue operada. Los diarios noticiaban dos sucesos preocupantes: 1) Aquí se había producido un accidente, el vuelco de un automóvil en el que viajaban dos jugadores de Nacional, Juan Martín Mujica y Domingo Pérez. 2) Estallaba la guerra de los 6 días.
Más de 40 años pasaron y el tratado que se firmó, de no agresión, todavía no se ha cumplido. Mujica estaba internado en una pieza vecina a la de mi esposa y fuimos a verlo con un médico sobrino nuestro.
Los «abogados» de Israel son varios, aunque obviamente son muchos más sus detractores. En una contratapa del 17 del corriente un señor, Marcos Aghinis, escribe: «siento envidia de Israel». Allí se explaya, haciendo la apología de ese país tan contradictorio. Mi ignorancia de historia, sin embargo, no me inhibe de algún conocimiento de cosas positivas realizadas en toda su historia por ese país; sus ciudadanos están en todo el mundo. Desde niño conocí judíos que se establecieron en el interior de nuestro país. Vergara, Treinta y Tres, Cerro Chato, Montevideo, etcétera. Casi todos venían de Europa; comenzaron casi sin capital y después de mucho sacrificio y privaciones, lograron hacerse propietarios de importantes inmuebles, de casas de comercio mayorista… En fin, fueron muy trabajadores y merecidamente progresaron. Hace muchos años que supe que la tenacidad y la inteligencia de los israelitas, hizo posible hacer del desierto un terreno fértil… Todo eso es muy meritorio. El problema es que no saben, o no quieren saber nada, del tema derechos humanos. Su amistad con los terroristas más inhumanos del mundo (Estados Unidos), los hace parecerse demasiado a ellos.
¡Qué diferencia con Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay actual, Uruguay, Venezuela, y algunos países isleños, centroamericanos, etcétera que rápidamente, están mejorando el panorama después de muchos años de vasallaje, ahora estamos independizados de los gringos! Por orden alfabético, grito viva… Viva Bachelet, Correa, Chávez, Da Silva, Lugo, Morales y Vázquez… Gobiernos progresistas de Sudamérica; y Raúl Castro (y el heroico Fidel) y varios gobiernos centroamericanos de izquierda. Todos los que construyen un porvenir mejor. Los que sólo se han preocupado de destruir, ahora con nuevo presidente, deben mejorar su imagen internacional. Hasta la próxima…
LUIS CARLOS PIEDRABUENA FERREIRA CHAVES C.I. 3.400.065-0
Bicicletas asesinas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Pero no las maneja ningún ciclista. Están en un estante contra el techo del Supermercado Frigo y caen sobre la gente porque no están ni siquiera atadas, simplemente están sueltas y los empleados suben al techo y en una relación directa e inevitable de causa-efecto, las bicicletas caen sobre la gente. A mí me cayó una encima el 23 de enero a las 17 horas y no sé cómo no me mató, todavía estoy recuperándome del golpe que me dio. Obsérvese que digo a las 17 horas, o sea que se ponen a manipular las bicicletas (repito, sin atar) en pleno horario de atención al público. Para nada se les ocurre hacerlo antes de abrir o después del cierre. Total, ¿para qué? Si en este país la vida humana no vale nada. Hace más o menos un año se les derrumbó el techo, que estaba sostenido por hierros ferrugientos en desastroso estado de oxidación y afinamiento, lo cual provocó su caída encima de un cliente, provocándole la muerte, y salvándose otros de milagro. En cualquier momento puede ocurrir otro desastre y así sucesivamente sin que a los señores dueños del Super-Frigo (Calle Uruguay esquina Paraguay) les importe algo o demuestren la más mínima preocupación al respecto. Lo único que les preocupa es hacer dinero, aunque también debería preocuparles la seguridad de sus clientes. La indiferencia en cualquier aspecto es una de las peores formas de destruir la democracia y sembrar la desesperanza. Más o menos esto dijo Obama: No debemos esperarlo todo del gobierno, algo tienen que preocuparse los ciudadanos, y podríamos agregar nosotros que con tan apáticos ciudadanos, ningún gobierno puede adelantar mucho. Si fuera el techo de su casa o un artefacto que hubiera estado por caerse, de seguro que lo habrían reparado enseguida sin que nadie tuviera que salir lastimado.
GUALBERTO ROS AGUIRRE C. I. 609.965-1
Reclamo a OSE
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Le escribo para felicitarlo por su diario, es un señor sincero y me gustan sus respuestas.
Yo le escribo para decirle que el 20 de enero solicité a la OSE que me cambien un caño que es la entrada a mi contador, que está obstruido porque ya tiene muchos años, y llamo una y otra vez y me dicen que vienen. Dicen que tiene que haber alguien en casa.
Yo no culpo a la administración, culpo a los empleados, sólo pido que lo arreglen. Vivo en la calle Avellaneda 3849 esquina Larravide.
Muchas gracias, lo admiro
MYRIAM FIERRO
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