La Compañía. Esperará el fallo con la confianza del deber cumplido y la ilusión renovada

Sociedad Anónima, a paso de campeón,  desplegó otra vez su arsenal de risas

La Compañía, campeona de la pasada temporada, retornaba por tercera vez al Teatro de Verano para ratificar las bondades de su espectáculo. Luego de una segunda rueda donde notamos algunos desajustes en su actuación, la revista de Gustavo Pérez demostró que es firme candidata al título y para ello brindó un show de excelente nivel.

Uno de los puntos altos de este título es el contenido del texto, obra de Eduardo Rigaud, quien no se quedó con «materias pendientes» y plasmó una serie de cuadros que rinden en buena forma.

El cuerpo de baile es muy efectivo aunque se privilegia la parte medular del texto, y por ende del espectáculo, en los intermedios interpretados maravillosamente por Danilo Mazzo, Roberto Romero y Verónica Caisiols. El entorno de la propuesta es adecuado, elaborado con mucha creatividad y apela a elementos de utilería que apoyan cada escena.

En resumidas cuentas, La Compañía está para ganar pero su rival es muy duro y aventuramos un final de bandera verde donde pesará la diferencia que otorgue el jurado de voces a la hora del juicio final. Para nosotros es de difícil pronóstico.

 

Caballeros

Los parodistas de Raúl Sánchez y Néstor Montelongo pasaron las mil y una en ésta su primera temporada en las carnestolendas.

En la primera rueda los problemas de audio perjudicaron claramente su desempeño y es por este motivo que el jurado decidió no sancionarlos luego de pasarse 24 segundos del tiempo máximo. En la segunda ocasión, la vincha de Albino Almirón dejó de funcionar faltando muy poco para finalizar la segunda parodia y en esta liguilla se completó el combo: el grupo tuvo que reiniciar su actuación pues los micrófonos no funcionaban, producto de un error de programación.

Lejos de bajonearse, este título integrado por artistas de mucha experiencia salió a flote y brindó un excelente espectáculo que lo posiciona muy bien a la hora de pelear por ese tercer lugar del podio. Hay que destacar, sin dudas, los altos rendimientos de Albino Almirón, Pablo Miranda, Raúl Sánchez y Gustavo Rivero en lo actoral, y los ya consagrados hermanos Gabriel y Gonzalo Morgade junto a Pablo Cocina.

Sintetizando, este conjunto entró al Carnaval por la puerta grande demostrando que esta nueva historia comenzó a escribirse con mayúscula. Caballeros es un casi seguro ganador del bronce.

 

Sociedad Anónima

Volvía para demostrar una vez más que este conjunto tiene la solidez como para retener el título que ostenta desde hace dos años.

Carlos Barceló plantea su espectáculo sobre la base del tiempo. Ahí nos introduce en la primera de las humoradas, «Los Bomberos», donde el humor está presente aunque sin la efectividad de anteriores ruedas.

Sin dudas, el punto fuerte es la humorada de «Artigas en Cerro Ñato», donde el personaje vive su regreso del Paraguay de una manera muy particular, y es ahí justamente donde se logra la efectividad en comicidad.

Este conjunto cubre notablemente los rubros y es muy sólido a la hora de plantarse en el escenario. Es por todas estas virtudes que, a pesar de los cambios de componentes, se mantiene en un altísimo nivel.

La categoría no está cerrada pero, por un tema técnico, creemos que nuevamente el festejo sería en la ciudad de San José y que Sociedad Anónima sumaría una nueva estrella para sus ya famosas remeras.

 

Demimurga

Cerró esta nueva etapa liguillera con la premisa de poder mostrarles a todos los presentes que está en el mejor año desde su nacimiento. Este título definitivamente se puso los pantalones largos y logró armar un espectáculo con chance de pelear posiciones jamás soñada por la murga hasta esta temporada. Nos alegra profundamente comprobar que hubo una autocrítica de parte de los realizadores del texto y decidieron darle un vuelco a sus propuestas. No puedo olvidar la charla del año pasado con Christian Font, cuando me manifestó (enojado con algún comentario): «Evidentemente, si es así lo que ustedes argumentan, yo no entiendo nada de Carnaval».

¿Vieron? Christian el año pasado se enojó por los comentarios y la murga se cayó al final de la tabla. Este año no se queja y la murga está en la liguilla. ¿No será problema de entendimiento?

Capaz que nosotros nos equivocamos, el jurado se equivocó, el publicó se equivocó o Christian empezó a entender…. Me alegro por una murga que me encantó. (Va con onda, tonto).

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