CALEFACTOR
El agua caliente cambia todo
«Para uno es común y de pronto no aprecia las cosas que puede disfrutar en la ciudad», opina Verónica Reina, directora de la Unidad de Vinculación con la Comunidad de la ESPE, «pensar que los niñitos puedan disfrutar de algo tan elemental y bañarse en agua caliente, a mí me pareció genial».
Hasta la llegada del «biocalefón» el agua se calentaba en fogatas o con hornillas a gas licuado, sin embargo los pobladores tratan de prescindir de esta última opción para tratar de salvaguardar este combustible.
Para llegar a esta zona sólo se puede utilizar un vehículo todo terreno y la ciudad más cercana se encuentra a tres horas de camino, aunque, con los escasos recursos de los pobladores, la única opción de movilizarse es a lomo de burro.
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