Volvieron a habilitar dos playas colonienses para baños

Cinco días después de que la intendencia inhabilitara para baños dos playas de Colonia del Sacramento, ahora las vuelve a autorizar. Lo que sigue sin saberse es qué causó la contaminación que había causado la clausura y cómo desapareció con tanta rapidez.

El domingo 8, LA REPUBLICA informó que las playas Oreja de Negro y Balneario Municipal, dos de las principales de la capital de este departamento, habían sido inhabilitadas para baños por orden de la Dirección de Higiene del municipio. Se había constatado «un pronunciado incremento en la presencia de coliformes fecales», explicaban las autoridades.

Era una situación muy extraña, ya que al comienzo de la temporada estival esas dos playas habían sido calificadas como «excelentes» por la misma repartición de la comuna.

La medida de clausura se adoptó el viernes 6 de febrero y se colocaron letreros en ambos lugares indicando que se trataba de un impedimento «momentáneo», a la vez que se ponía en marcha una investigación para saber qué había pasado.

Ayer, cuando esta inhabilitación era tema obligado para los colonienses, Oreja de Negro y el Balneario Municipal «volvieron a estar aptas para baños», según informó a este corresponsal Martín Cabrera, responsable de prensa de la Intendencia de Colonia. «Los estudios realizados por Bromatología (de la Dirección de Higiene del municipio) mostraron que los coliformes comenzaron a bajar y hoy (miércoles 11) ya no se registra ninguna presencia», explicó Cabrera. Por ese motivo, las autoridades municipales volvieron a autorizar a lugareños y turistas a bañarse en ese amplio tramo del Río de la Plata.

En cuanto a los motivos de la situación anómala, el funcionario indicó que podría tratarse de «alguna filtración de cámaras sépticas, pero todo eso se está investigando». Por su parte, el director de Higiene, doctor Gonzalo Lobecio, se negó a ampliar información. «Hice llegar un informe a la Oficina de Prensa (del municipio) y no tengo nada más que agregar», dijo Lobecio.

El intendente Walter Zimmer aseguró a la publicación local La Colonia que iba a pedir «una investigación a la Dirección Nacional de Medio Ambiente para identificar cuál es la fuente de contaminación». Zimmer consideró que los causantes del problema podrían ser «algunos edificios costeros» y dijo que «en caso de ser así, la intendencia tomará las decisiones correspondientes para parar la contaminación».

El comentario generalizado, a nivel popular, insiste que el foco contaminante radicaría en «una gran cámara séptica situada en la zona de calle Vilamajó y Rambla Costanera».

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