TIENE LA PALABRA

Una crónica  incompleta  desinforma

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Leyendo y releyendo la crónica de la página 11 del ejemplar del 28 de enero que refiere a los incendios habidos en este departamento, particularmente el del balneario «Ocean Park», veo que allí se describe como intervinientes en su combate a los «bomberos, militares, policías y voluntarios».

Quien, como la suscrita, fue testigo directo de lo sucedido vio que también hubo importante actuación del Municipio, la que es absolutamente ignorada en ese extenso artículo, siendo las máquinas municipales las que abrieron los cortafuegos, sus cisternas las que alimentaron de agua los camiones de los bomberos, sus mecánicos los que auxiliaron esos vehículos, y fueron también municipales los camiones dispuestos para las eventuales evacuaciones.

Ante la sorpresa por esa información «a medias», sino tendenciosa, sin ninguna duda incompleta, y por lo tanto carente de credibilidad, busqué información sobre cuál había sido la participación del Municipio, resultando que en ese solo incendio, sin contar los de Piriápolis, trabajaron una motoniveladora, una pala mecánica, una retroexcavadora, dos bulldozer, tres camiones sisternas, un camión barométrico (que aspiraba agua de la laguna y lo traía a los bomberos), tres camionetas con capataces de ingeniería vial, una de ellas al servicio del comisario Leao, bombero a cargo del operativo, una camioneta del taller de mecánica vial y gomería y otra con mecánicos y electricistas automotrices, unidades todas estas con su respectivo personal ­más de cuarenta funcionarios­ que estuvieron desde el primer momento hasta la sofocación del incendio. También se me informó que fueron contratados por el Municipio los tres camiones de una empresa privada que veía arrimando agua al lugar.

Además de todo esto vi al propio intendente recorriendo la zona, como lo ha hecho en todos estos casos, así como al secretario y varios directores.

Todo esto es demasiado para que se lo obvie en una crónica, y si esa omisión llegara a ser no intencional hablaría claramente de la incapacidad del periodista para transmitir la realidad de la situación que todo el mundo veía. Lo que acarrea, consecuentemente, descrédito en el medio, pues si esta verdad más grande que una casa el escriba no la vio, ¿cuánto y hasta dónde podemos creer de crónicas de las que no fuimos testigos?

Los lectores esperamos la mayor objetividad y ecuanimidad en la información que día a día adquirimos a través de ese medio, y que se tomen las medidas necesarias para que no se nos escamotee información, tan evidente como la de este caso.

Con mi mayor consideración, por respeto a los lectores y a la trayectoria de «nuestro» diario, siempre en pos de la verdad.

MIRIAN CASTRO  C.I. 1.048.484-6

 

Curbelo  antirrepublicano

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Hoy nuevamente al señor Luis Curbelo, del programa «Es Noticia» de Radio Sarandí (va de 6 a 7 horas) criticó al diario que usted dignamente dirige. No sabemos qué tiene este señor contra LA REPUBLICA pero cada vez que se le presente, la critica sin piedad.

El tal Curbelo dijo que la foto del fútbol de tapa es vieja pues el jugador uruguayo mostrado no tiene barro en la camiseta, siendo que la cancha del match Uruguay 2-Colombia 1 estaba en pésimas condiciones. Muy detallista el criticón, que mejor debería saberlo antes y no perder tiempo como ocurrió en el programa de hoy, buscando el resultado del partido entre Paraguay y Venezuela, que finalmente le arrimó un colega.

Saludos

MARGAC.I. 2.890.555-8

 

Pseudoizquierda antisemita

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Con gran indignación constato el continuo ataque antiisraelí y antisemita que su diario expone en base a una propaganda instigada por una pseudoizquierda mentirosa e ignorante y el odio islámico y cristiano al pueblo del cual, los tres, son hijos renegados.

Ocultando las causas reales del conflicto del Medio Oriente, a las cuales cualquiera puede acceder leyendo sin sesgo la historia mundial desde Canaan hasta hoy, evidentemente no se contribuye a la justicia y la verdad, acogiendo cualquier mentira o insulto antisemita, con el pretexto de una ecuanimidad e inacción frente a los brulotes göbelianos. Así empezó el nazismo, así procedió la iglesia cristiana durante muchos siglos, así procede el fanatismo islámico, el fundamentalismo católico y desgraciadamente, esta pseudoizquierda, hoy, añadiendo, los primeros, la inquisición y el holocausto cuando adquieren total poder.

¡Y estos intelectuales y proletarios desmemoriados!

Ya no recuerdan los 30.000 (si, treinta mil) niños que mueren por día a consecuencia de la pobreza, según cuenta y proclama con horror la ONU, ya no recuerdan la plutocracia, el capitalismo y la superestructura derivadas que la causan. En su resentimiento de milenios y su irracionalidad, en su indolencia de indagar, descubren para sus males un renovado chivo expiatorio. No entienden que, en el desarrollo histórico de la sociedad, toda religión, y en especial el fundamentalismo islámico, es una etapa de enorme retroceso, incluso frente al capitalismo extremo y que sólo se explica por el atraso mental que a las masas trae la enseñanza de esta religión y la superestructura que conlleva. Sus sacerdotes-gobernantes ejercen el despotismo más aberrante e inhumano en todas las manifestaciones sociales, afectivas e intelectuales. Ya no recuerdan que en los últimos sesenta años han sido asesinados doce millones, si, 12.000.000 de mahometanos, en guerras y conflictos inter e intra islámicos, cuando sus vanos intentos de eliminar al Estado de Israel les costó sesenta mil, 60.000, de sus congéneres. No recordar esto es monstruoso. Especialmente irritante resulta la postura proislámica y cristiana de personas de raza negra e india: la esclavitud en Arabia se abolió ¡en 1962! y en América Latina, en Asia y Africa, hasta hoy persiste un estado de pobreza cuasi esclavista, por más presidentes mulatos o pseudosocialistas haya. Sabemos que su efecto se prolonga por siglos e incluye la postración de los pueblos sometidos a los ideales y cultura de los esclavistas, con efectos tipo «Estocolmo» moralmente repugnantes. Antes de atacar a Israel, que se defiende para no ser exterminado de nuevo, ocupémosnos a sacar a decenas de miles de personas de los basureros de los que viven, ocupémosnos de alimentar al 40% de los niños que no reciben suficientes alimentos como para conformar un cerebro normal, aquí en el mismísimo y ahora progresista Uruguay. Ocupémosnos de formar una mentalidad científica y social en que el arraigo del conocimiento y la afectividad humanos posibiliten la distribución equitativa de la riqueza cuya falta es causa principal de los odios sociales que se convierten en raciales. En fin, solamente queda una profunda tristeza de revivir el antisemitismo, el odio irracional que viví en Austria hasta 1939 y que terminó en el holocausto que algunos fanáticos quieren negar y repetir. Pero hay un enorme cambio esperanzador: el estado de Israel asegura que nadie podrá matar o torturar impunemente lo que impide males mayores.

P.D. Llamo pseudosocialista a quien, diciéndose socialista, gobierna o acepta una economía capitalista, de mercado, no socializando los medios de producción y servicio ni planificando periódicamente a la economía y a la sociedad en su conjunto.

ERWIN REIZES [email protected]

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje