En etapa inconclusa. La murga de Antonio Iglesias volvió por sus fueros

Diablos Verdes y Los Calmantes se posicionan para dar pelea

Volvió en su segundo año la revista de Katya Zakarian Madame Gótica. Esta vez muestra una propuesta diferente, donde no se realizan parlamentos entre cuadro y cuadro, lo que en lo personal creemos que no está de acuerdo a lo que marca el reglamento.

Mostraron su ciudad y las miserias que en ella se viven desarrollando cuadros que no en todos los casos fueron efectivos. Debemos destacar el numeroso cuerpo de baile de la revista, dado que tiene 18 integrantes y en líneas generales cumplieron su trabajo.

Su apuesta artística llevó a que el espectáculo se hiciera (por lo menos para nosotros) poco entendible, pero seguramente esa sea una limitación intelectual nuestra y no un desacierto del grupo (o sí).

Sus cantantes no estuvieron en una buena noche; seguramente les pesó la responsabilidad del debut y su juventud.

Para redondear, Madame Gótica arriesgó y el fallo definitivo lo tendrá el jurado.

 

Diablos Verdes

Rafael González se encontró este año con la enorme responsabilidad de poner a Diablos Verdes en la calle. Sin su alma máter todos teníamos la impresión de que este título se jugaba mucho más que un concurso de carnaval: se jugaba la permanencia.

Todo se despejó cuando la vieja murga de pibes se plantó frente a los micrófonos. Diablos Verdes vive y lucha, seguramente como lo quiso siempre Antonio Iglesias.

En cuanto al espectáculo, pensamos que tiene en muchos pasajes un muy buen libreto. Para destacar: las puntas, el cuplé del calefón emulando la década del 80, la canción de Soledad y el final del súper niño.

Hubo rendimientos notables del coro en general y de los solistas en particular. Entre ellos destacamos a Ricardo Villalba y Damián Lescano.

Carlos «Bananita» González se comió la escena demostrando que la llama sigue encendida. A Alvaro Borselino estos Diablos le dieron la confianza actoral que necesita y se ganó con talento.

En resumidas cuentas, un muy buen año de Diablos Verdes, que lo pone expectante de que sus rivales pasen por el concurso.

 

Los Calmantes

Desde San José llegaron Los Calmantes, conjunto de humoristas que está integrado por componentes que saben lo que es concursar en el Teatro de Verano y llegar a la gloria.

Si bien notamos algunos problemas de ritmo en la primera humorada, los maragatos sacan provecho de sus inagotables recursos para lograr la risa, a lo cual el público responde notablemente.

Debemos destacar el trabajo de Diego Montes de Oca, Cléber Esteche y Ana Laura Almirón, entre otros, dado que todos aportan lo suyo en pos del espectáculo.

Hay una buena cobertura de rubros, una ambientación musical adecuada y un sublime rendimiento de Benjamín Rodríguez y «el Vasquito» Urruti-Etchepare en las interpretaciones.

Sin dudas este grupo tiene todo para pelear la categoría y seguramente, con el pasar de los escenarios, conseguirán el ritmo necesario para redondear su tarea y perfilarse como uno de los más serios candidatos.

 

La Muñeca suspendida

Lamentablemente, cuando esperábamos por el comienzo de La Gran Muñeca, la lluvia se hizo presente en el Parque Rodó. Los cabildeos de rutina, algunos paraguas que se abrían y las dudas de si empezar o no.

Finalmente la murga cantó su presentación, y mientras realizaba el salpicón un chaparrón frustró el resto de la actuación del grupo, que quedará para el final de la primera rueda.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje