Arranca campaña de alimentación saludable
La campaña nacional para promover la alimentación saludable con precios accesibles, estimulando el consumo de frutas y verduras, anunciada el pasado lunes, fue presentada ayer en el Ministerio de Salud Pública (MSP).
Los ministerios y organismos intervinientes se dividieron en tres grandes grupos y ya comenzarán a unificar criterios.
El programa comenzará a implementarse a mediados de marzo.
El primero de los grupos, en el que participan los ministerios de Economía y Desarrollo Social, el Mercado Modelo, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Asociación de Nutricionistas, realizará un recetario de comidas con alto valor nutricional con una estimación de costo para derribar el mito de que «comer sano es más caro», dijo el director general de Salud, Jorge Basso.
Para poder llevar a cabo el menú semanal o quincenal (resta definir ese aspecto) se realizará un seguimiento periódico de frutas, verduras y otros productos nutritivos. El segundo grupo, en tanto, se encargará de la comunicación social, para definir «cómo llegarle a la población unificando los mensajes a difundirse en los distintos medios de comunicación», señaló Basso.
El último de los talleres implementará el programa en distintos ámbitos: en las escuelas (a través del Codicen), lugares de trabajo (PIT-CNT) e instituciones de salud. «El programa es concreto y será fácil de llevar a cabo, ya que los organismos intervinientes trabajan en el tema desde hace años. Es sólo coordinar y unificar criterios», dijo el jerarca del MSP, quien reveló que, a mediados de marzo, comenzarán con el recetario y la parte comunicacional de la campaña.
Según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de 2006, el 55% de la población adulta tiene problemas de peso y obesidad; además, un porcentaje elevado es sedentario.
En niños, hay grandes carencias nutricionales, y no sólo en los estratos bajos, comentó el director del Instituto Nacional de Alimentación (INDA), Uberfil Monzón.
«La disalimentación (mala alimentación) también dice presente en familias de alto poder adquisitivo», afirmó el sacerdote, quien declaró que en el Interior del país se come menos frutas y verduras. «Hay menos cultura alimentaria, en cierta medida porque carecen de recursos y medios de comunicación», agregó Monzón.
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