PERSONAJES DEL VIEJO CARNAVAL
Para tener un feliz Carnaval no hay que olvidarlos y por eso abrimos nuestra cajita de los recuerdos. Personajes y agrupaciones cuyos nombres se repiten en los cafetines cuando los veteranos se entusiasman con sus añoranzas de los pasados febreros.
En la vieja Casona de Daecpu, el Dalton Rosas Riolfo y Enrique Castro charlaban sobre el carnaval de antaño con Ruben Madera, el Tito Larraz y Hugo Arturaola. Los más jóvenes se arriman y escuchan sus historias. Cuando el Lito Carmelo Imperio, allá por el 1940, sacaba una espectacular revista. Se llamó Los Negros Melódicos y marcaron una época. El maestro musical era el señor Courau, junto a integrantes como los tenores Venturiello e Isidori, los barítonos Rositto y Bochetti al lado de los geniales acordeones recorrían los más de 100 tablados que tuvo aquel Montevideo.
Una exquisitez del viejo carnaval fue el conjunto «Shangai de mis sueños». Su auge fue cuando lo integró el tenor Samuel Puchet que luego terminó su carrera viajando por todo el mundo cantando con los míticos Lecuona Cuban Boys. La historia de Puchet, sus humildes orígenes de trabajador de la primera Funsa, donde fuimos amigos y compañeros, lo hicieron un símbolo del poder del Dios Momo . Y ese «Shangai de mis sueños» tenía como violoncelista a una niña prodigio llamada Aída Pasavento, la hija del muy rubio director del conjunto, don Antonio. Para marcar el nivel creativo de esa agrupación, sólo les decimos que sus canciones las escribía Víctor Soliño.
Además del candombe, el Barrio Sur supo estar muy orgulloso de Los Parodistas del Chocolate. Fueron una creación del moreno Armando Silva, una gloria. Por los años 30 había fundado una troupe llamada «Todo a Viejo Verde», que ensayaba frente al gasómetro. Ese talentoso negro también había presentado una murga que dirigió con entusiasmo: La Jazz Band. Murgueros negros y algún blanco que ensayaban y salían del barrio La Mondiola. Pero fue con sus parodistas del Chocolate donde obtuvo grandes y recordados primeros premios que festejó junto a sus hermanos de etnia y la alegre barra de muchachos del bravío Club Atlético Rambla Sur. En la categoría de los humoristas, los veteranos memoriosos jamás olvidaron a Los Charoles de Luis Alberto Carballo.
Por el año 1945, hicieron reír a todo Montevideo con una desopilante sátira a la por entonces reciente Ley de Asignaciones Familiares, donde Carballo mostraba su agudeza y picardía para captar la viveza criolla de los vecinos que hacía aparecer hijos por todos lados. Hay que recordar para tener un feliz Carnaval y todos estos personajes de la gran historia de Momo, le están dando la mejor onda a los pibes que se pintan la cara en un nuevo milenio.
COORDINACION: ANGEL LUIS GRENE
Compartí tu opinión con toda la comunidad