TIENE LA PALABRA
Incendios forestales y Franja de Gaza
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
¿En qué se unen estos dos temas del título? ¿En la palabra fuego? ¿En la devastación que dejan? ¿En las familias que sufren tras el paso del siniestro? ¿En las ruinas edilicias que dejan? ¿En las muertes? No solamente por lo anterior, sino en las grandes dudas que plantean en todos aquellos que nos interesa indagar y saber un poco más allá de la mera noticia que nos entregan los medios de comunicación. Que existe detrás de lo vernáculo que nos está sucediendo desde que comenzó la temporada estival. Son frecuentes los incendios forestales en la época veraniega en todas partes del mundo. La sequía, la falta de limpieza de los lugares en donde abundan los árboles, la poca responsabilidad de los que acuden a sectores de camping a veranear, a los campamentos en montes con mucha arboleda y no se toman el trabajo de extinguir el fuego totalmente. En fin, falta de responsabilidad.
Y la duda, ¿dónde está? La tengo, la tenemos, porque lo he escuchado en diferentes medios de comunicación, en la calle. ¿No habrá una mano negra detrás de todo esto?
Alguien podrá decir que estamos delirando. Que vemos mala intención donde no existe. Más si uno busca e hila más fino, logrará llegar a algunas conclusiones que, desde mi punto de vista, nos van a dejar perplejos. Y que alimentará la idea de la duda que ronda en el ambiente.
Recordemos los incendios forestales en la República Argentina (verano del 2007-2008), que llevaron a la Justicia a varios dueños de campos en la provincia de Buenos Aires y Entre Ríos, en los que se comprobó intencionalidad. ¿Que existía en ese momento en el hermano país? Un incipiente conflicto, de ribetes muy graves más adelante, entre productores del campo y el gobierno, que hizo tambalear al Gobierno de Cristina Fernández.
En nuestro país, siempre hubo incendios en esta época del año. Más, este 2008-2009, se han intensificado de tal magnitud, que los bomberos llegaron a tener que tomar la resolución de cual siniestro les parecía más grave para acudir al llamado. ¿Se habrán importado piromaníacos de otras latitudes? No, para nada. La naturaleza, factor preponderante para que ocurran los incendios ha influido, y en mucho. Pero, permítanme dudar, que todo sea producto de la casualidad y de la irresponsabilidad de algunos.
Y con la agresión de Israel a la Franja de Gaza, me sucede lo mismo. Tengo dudas. ¿Por qué? Justamente cuando el aliado mayor de Israel, desde todo punto de vista, y principalmente militar, Estados Unidos, encuentra que su papel de invasor ha sido desbaratado por el contexto internacional, con un Bush que se retira, y confiesa que lo engañaron sus asesores. Pero no pide perdón. Cuando su país cae en una crisis económica, que ellos mismos fabricaron. Y que el gobierno salvó, con una cantidad enorme de miles de millones de dólares, a empresas que sus gestiones dejan mucho que desear, y que, en lugar de castigar las premian en pos de mantener un nivel de vida elevado, a costa de mucho hambre en el resto del mundo, siendo arrastrados los países emergentes y perjudicados por su accionar.
Tengo dudas. El gobierno de Israel se acordó en este preciso momento de quietud en la zona (a pesar de que Hamas atacaba con misiles) desde hace años su territorio, pero que muy poco daño han producido, por su limitado poder de alcance. ¿Cómo se permitió esta agresión a un pueblo desarmado, pobre, con un 45% de niños en su población, acorralado, ya que las fronteras estaban custodiadas por el bien pertrechado ejército israelí, sin que la comunidad internacional interviniera?
Me dejan dudas. Por supuesto que sí. No nos olvidemos de que Israel (su gobierno) siempre se sintió atacado por todo aquel que no pensara como él. Y esos dirigentes han arrastrado a su población a que actúe de la misma forma, al imponer un pensamiento persecutorio a sus habitantes desde niños, y que el palestino, el árabe, es su enemigo, sin importar en qué circunstancia.
Un párrafo aparte merece el no acatamiento por parte de Israel, la resolución de la ONU que votó unánimemente una censura e invitó a un alto el fuego, en una sesión especial hace varios días. Hizo oídos sordos. Hamas tomó la misma postura. Y se acentuó el ataque a la Franja de Gaza. Israel ha matado a sus propios soldados por error. Han bombardeado locales de ONU, donde se encontraban refugiados, en espera de ser evacuados, y luego pidieron perdón a dicha organización. Han muerto siete médicos extranjeros, que estaban en Gaza al servicio de organizaciones para la paz.
Entonces, aquí es donde encuentro una coincidencia entre los incendios forestales en nuestro país y la invasión a la Franja de Gaza. Las coyunturas políticas pueden llevar a hechos impensados por parte de mentes anormales, sin medir para nada las consecuencias. La historia está llena de hechos bélicos y de otro tipo realizados por el hombre, que llevaron a la muerte y sufrimiento de millones de ciudadanos de todas las razas y creencias, en pro de la defensa y de los intereses corporativos.
CARLOS SCOROVICH – [email protected]
Aclaración
La nota publicada el día 17 de enero bajo el título «El objetivo del Frente Amplio debe ser ganar las elecciones» fue remitida por quien se identifica con las iniciales B.I. y no por Samuel Kaufman a quien le brindamos nuestras disculpas.
A continuación publicamos la carta que sí pertenece al lector.
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
He leído muchos de los artículos de columnistas y lectores, publicados en ese diario, acerca del conflicto de Medio Oriente.
Veamos los hechos: hace ocho años que Hamas bombardea, con distintos proyectiles, el sur de Israel. En esos años han muerto 123 niños israelíes, es decir, ni cuatro ni doce, como sostienen algunos. Cuando los radares israelíes detectan un proyectil, suena una alarma y hay 15 segundos para correr a los refugios. Israel protege a sus ciudadanos, no los inmola. No es difícil suponer los terribles traumas que esto ocasiona, sobre todo a los niños, que son tan niños como los niños palestinos.
Ni Hamas, ni Irán que lo banca, no ocultan, más bien hacen alarde, de borrar a Israel del mapa. Y, si pueden, lo harán.
Frente a esto me sorprende que ninguno de los que atacan a Israel sobre todo aquellos dos que son cuña del mismo palo diga qué debió hacer Israel después de estos ocho años.
¡Señores, algo de crítica constructiva! Quedo a la espera de las sugerencias.
SAMUEL KAUFMAN – C.I. 925.499-1
¿Y un paro médico no es un crimen?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
No tiene sentido que los médicos paren 24 horas porque mataron a un colega en la ciudad de Salto. El crimen, según se dice, fue obra de un enajenado poseído de que el facultativo fue el causante del fallecimiento de su esposa, la que murió, según dicen los que saben, como consecuencia de un mal oncológico.
En todas las profesiones y actividades laborales se producen crímenes diariamente en el mundo por las causas más variadas. Sólo en Uruguay, si bien la solidaridad es una virtud destacable, se procede de inmediato a un paro de la actividad que obviamente trae perjuicios y pérdidas económicas a miles de ciudadanos.
Suele ocurrir que los transportistas dejen de a pie a los usuarios cuando un obrero del transporte es herido o muerto. También hay paros en la construcción cada vez que se produce un accidente laboral. ¿Soluciona algo toda esa paralización de tareas?
En verdad, nada.
Sin embargo se reitera y en una actividad tan sensible como la de los médicos. Ante lo que nos preguntamos si el paro médico, en cierto modo no es también un crimen.
Poner a los médicos como víctimas de una »
agresión generalizada y creciente», resulta lamentable. Como lo es también, hasta culpar a autoridades del BPS porque hace algunas semanas, ¡revelaron sueldos de algunos facultativos!
En el mundo todos los días, hay crímenes contra profesionales gobernantes o modestos obreros. También es alta la cantidad de periodistas fallecidos en atentados. Pero porque un tarado le dé un puntapié en la cara a un galeno y a otro lo asesine a balazos una persona fuera de sí, dejar a la población sin la asistencia médica normal es algo carente de sentido. ¡Por favor doctores… no se hagan las víctimas que esa «enfermedad» es muy, pero muy peligrosa para la gente que los necesita!
Saluda
GABRIEL ULLOA REY – C.I. 890.650-7
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