Los laboratorios nacionales dejarían de usar CFC este año
El protocolo de Montreal identifica las sustancias agotadoras de la capa de ozono y establece calendarios graduales de eliminación. Forman parte de estas sustancias los CFC o clorofluorocarbonos que se usan en los inhaladores para el tratamiento de enfermedades respiratorias como el asma.
Según lo establece el protocolo, Uruguay debe eliminar totalmente el consumo de CFC antes del 2010. Desde 1993 el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma) desarrolla un Programa Nacional de Reducción Gradual del Uso de Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono. En conversación con LA REPUBLICA, Luis Santos, director de la Unidad de Cambio Climático de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), aseguró que hasta la fecha se ha reducido en un 80% el consumo nacional de CFC con relación a 1992.
«Gradualmente se fueron eliminando los CFC del sector industrial, pero quedaron algunos sectores sensibles, como el de los inhaladores de dosis medida», aseguró el jerarca.
Un decreto emitido a fines de 2008 establecía que estos productos quedaban fuera de la prohibición de comercialización, producción e importación. «Como se considera que aún se necesita tiempo para la reconvención de los inhaladores a nivel nacional, el Mvotma publicó una lista de exclusiones a la prohibición. Este procedimiento está previsto en el decreto», aseguraron desde el ministerio.
Como lo establece el protocolo, el año que viene se debe dejar de usar todos los productos con CFC.
La reconvención
«Antes de prohibir, nuestra estrategia fue conseguir fondos para la reconvención. En carácter de donación, Naciones Unidas entregó a la empresa nacional los nuevos equipos con la condición de que se comprometiera a dejar de usar sustancias agotadoras del ozono», dijo Santos.
En Uruguay hay un solo laboratorio que fabrica inhaladores de dosis medida, que ya cuenta con la tecnología necesaria y está en la etapa final de pruebas. Se espera que este año la empresa esté preparada para dejar de usar CFC.
«No es sólo un problema tecnológico sino de salud; el producto tiene que ser eficaz para el tratamiento del asma», explicó el director de la unidad.
Una vez que la industria nacional se adapte, los productos importados también deberán cumplir con las exigencias del protocolo.
Desde el ministerio aseguran que el principio activo del medicamento es el mismo y lo único que cambia es el propelente y el disolvente. El nuevo propelente HFC (hidrofluorocarbonos) ha sido probado en el mercado mundial. La única diferencia radica en el gusto y en que es un aerosol más suave y más caliente.
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