Agresión que trajo un paro
El SMU explicó ayer que la realización de un paro médico en los hospitales, debido a una agresión sufrida la noche anterior por un médico de Salud Pública en plena calle, cuando asistía a un ciclista que había perdido el conocimiento, no fue una decisión oficial del gremio.
«Este no es un hecho aislado», indicó a LA REPUBLICA el vicepresidente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), doctor Julio Trostchansky. «Constantemente hay agresiones de tipo verbal contra los médicos», agregó.
Para el profesional, esta situación es causa del deterioro de la relación entre el médico y el paciente, así como de las condiciones laborales. Pero también denunció el constante ataque hacia la profesión por parte de las autoridades.
«Se le ha perdido el respeto al médico. Ha predominado el ataque a la profesión de quienes generan opinión. La responsabilidad es de las autoridades, que tienen que resguardar a los que resguardan la salud», afirmó el dirigente.
El médico entiende que la agresión es constante incluso en la prensa, donde, al contrario de lo que ocurre con los delincuentes, se publican nombres, dirección y otros datos personales de los profesionales.
Trostchansky explicó que como sindicato han «tratado de rescatar la relación entre el médico y el paciente». El dirigente entiende que el SMU ha realizado constantes autocríticas, pero «lamentablemente para la sociedad un médico vale poco».
El presidente del SMU, doctor Alfredo Toledo, indicó a la prensa que el SMU no decidió oficialmente la paralización de Salud Pública, aunque sí se solidarizó con el profesional agredido.
«El núcleo de base de las unidades móviles de Salud Pública mantiene el paro hasta el lunes», indicó a LA REPUBLICA el dirigente del SMU Daniel San Vicente.
Por su parte, las ambulancias de Salud Pública comenzaron un paro ayer atendiendo solamente casos de emergencias y urgencias, como son las claves 1 y 2, según informaron integrantes de la Red de Atención Primaria (RAP).
El médico Jorge Bermúdez sufrió el jueves de noche un golpe en el rostro cuando atendía a un ciclista en la calle, mientras que el enfermero que lo acompañaba también sufrió agresiones (más información en pág. 10).
Compartí tu opinión con toda la comunidad