TIENE LA PALABRA
¿Qué quieren los cinco ex presidentes?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
«Somos amigos de los Estados Unidos», así comienza diciendo una misiva enviada por cinco ex presidentes al presidente electo de Estados Unidos. Julio Ma. Sanguinetti, Uruguay, José Ma. Aznar, España, Andrés Pastrana, Colombia, Francisco Flores, El Salvador y Vicente Fox, México; en la misma, estos paladines de la libertad, sin que nadie se lo pidiera, salen corriendo a abrazarse a la piernas de papá como niños chicos y pedir ayuda de vaya uno saber qué monstruo que los hostiga.
Hablan de amenazas, se sienten los únicos demócratas y enfundados en un traje de amanuenses patéticos y solitarios intentan infundir el miedo, como siempre lo han hecho cuando las cosas no son como ellos desearían.
Lo que no alcanzo a comprender es qué tiene que ver en este «pedido de auxilio» para nuestra América Latina, el ex presidente del gobierno español José Ma. Aznar; seguramente él es un hombre muy consustanciado con la problemática latinoamericana, las leyes contra inmigración aprobadas durante su gestión son una muestra de la solidaridad con nuestros pueblos, amén de la eterna deuda por el vaciamiento y genocidio que su reino hizo por estas tierras a partir de la llegada del genovés Cristóbal Colón.
Es tan vago el pedido, tan carente de sentido y tan poco ético (es una falta de respeto a todos lo presidentes electos democráticamente) y alguno de quienes firmaron la misiva, alguna vez en su auténtico espíritu democrático aceptaron participar de comicios con adversarios proscritos, ¿lo recuerda, Dr. Sanguinetti?
Hay ocasiones, cuando los hombres están en el ocaso de sus vidas, que se aferran a ella de una manera desesperante y se sienten salvadores e iluminados para darnos cátedras al resto de cómo conducir una nación, se sienten imprescindibles, se sienten referentes; cuando en realidad, representan el pasado más rancio y arcaico, siguen moviendo los brazos y hablando de Robespierre, la Revolución Francesa y dando cátedras, olvidando que sucumbieron a los militares, permitiendo que estos guardaran citaciones a la Justicia en la caja fuerte de un cuartel, en una de las mayores manchas de la democracia uruguaya, olvidando que no desoyeron el mandato constitucional de cumplir con el Artículo 4º de la Constitución, por citar algunos ejemplos.
En la carta de estos «cinco mosqueteros» no hay una sola mención a los verdaderos problemas de América Latina, que están relacionados con el proteccionismo norteamericano y europeo, pagando miserias por nuestros productos o fijando ellos sus precios; esos hechos generan los problemas de nuestros países. Durante el mandato de los cuatro presidentes latinoamericanos la pobreza creció, acaso esa es la democracia que ellos persiguen y desean recuperar; en el caso de Aznar la derrota de su partido obedece a uno de los hechos más burdos y penosos cometidos por un presidente, mentirle a su nación, dos días después del atroz atentado a Atocha, su partido recibía en las urnas la respuesta de un pueblo al caradurismo de un impresentable que puso a España de carne de cañón del fundamentalismo islámico, con su absurda alineación a la política exterior de un incapaz.
Me pregunto, ¿a quién representan estos hombres, qué buscan con estos hechos, salir del ostracismo en que han sido sumergidos por sus propios pueblos? Acaso tanta soberbia les impide ver su fracaso, tanto afán de protagonismo alcahuete es una muestra de las miserias humanas de algunos hombres que no asumen que han sido derrotados, que sus mentiras han llegado al final.
Qué pensarían ellos si algún dirigente político hiciera esto, estando ellos en el poder, pondrían el grito en el cielo, hablarían de desestabilización, de no aceptar las reglas del juego democrático, etc., etc.
Qué pobreza intelectual, por Dios, cinco ex presidentes como enanos
llorones pidiendo a su madre patria, auxilio de algo que no queda claro qué es, ¿de Chávez?, ¿de Raúl Castro?, ¿de Evo Morales y su colosal ejército imperial?, ¿de Rafael Correa? Nosotros debiéramos pedir ayuda de ellos mismos, pero son los últimos manotazos de ilustres cadáveres políticos y hay que ser compasivo con aquellos que sufren. Muy pobre, muy triste, señores ex presidentes le han faltado el respeto a quienes hoy dirigen sus países por mandato popular y a nosotros el pueblo todo, pero por alguna razón esta actitud no me extraña en lo más mínimo.
JORGE PEREZ BIGOT – [email protected]
Baño de realidad… con ajustes
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Estas líneas surgidas de una catarsis personal, tal vez sirvan a algún otro desventurado.
El congreso del FA del domingo 14 de diciembre ha destruido varios mitos.
Los mitos hacen la realidad más atractiva, más fácil, más sugestiva y pueden ser inofensivos cuando los tomamos como un condimento o como una flor en el vestido femenino.
Lo malo de los mitos es cuando nos empiezan a determinar, y allí pensamos y hasta «razonamos» a través de ellos.
Y el primero que cayó, y para no levantarse más, fue aquel: «No te preocupes, que al final verás que en el FA siempre llegan a un acuerdo».
Si no fuera por el alto precio pagado, no hubo acuerdo; deberíamos festejar esa caída.
Era una frase perversa, absolutamente idealista en el mejor y más filosófico sentido del término. Al último que me la dijo, le sugerí que fuera comprando velas y buscando alguna imagen para ofrendárselas.
Otro: «El FA es coalición y movimiento».
Desde hace tiempo, costaba encontrarlo y este congreso se encargó de liquidar al movimiento.
Algunos buenos e inteligentes compañeros pueden que se enfurezcan con esto, pero antes debemos definir qué entendemos por «movimiento». Parecería bastante obvio, que sin «independientes» no puede haber movimiento.
Los sectorizados por definición, responden a su sector, que es el que elabora, acuerda e impulsa las políticas principales.
Somos muy poquitos los independientes que aún vamos a los comités, y más allá de algún comité específico, somos la estrepitosa minoría, en ellos.
Se puede decir con mucha razón que la gran mayoría de los frenteamplistas, no está sectorizado, no milita y ni siquiera tiene el voto atado a ningún sector.
Visto así, esta masa de ciudadanos «independientes» no genera «movimiento» y no se diferencia mucho de los votantes de los partidos tradicionales.
Pero existe una diferencia y es que muchos fueron militantes en otras épocas, y se consideran expulsados por la estructura, o por quienes la coparon.
Quedan los frenteamplistas de las «Redes» u otros agrupamientos, que al parecer se preocupan, discuten, pero en el millón de votantes y fuera de la estructura, no existen.
Y así llegamos a otro mito: «La estructura del FA es intocable».
Ahora surgen voces que por lo menos piden estudiar ese funcionamiento.
Y la frase anterior se explica con otro mito, no expresado, no escrito, no verbalizado, pero que ha condicionado mucho el pensamiento de muchos compañeros: «El FA es la estructura» o esta similar: «El FA sin la estructura no existe».
Pero toda estructura es un instrumento y nada más.
La época en la que se creó el FA y esta de ahora, son bien distintas. «No se puede andar de sobretodo en verano» o «con los mastodontes, no se puede gobernar».
El FA que está muy vivo y coleando es el que está en la cabeza y corazón de miles y miles de compañeros, por suerte.
Esos miles que ni se acercan a la estructura y tampoco a las «redes», están hoy trabajando muchas horas para que alcance la plata; cuidando, criando y educando a sus hijos, turnándose unas horas madres, padres y hermanos. O si son abuelos, cuidan nietos, oyen radio y ven tele.
A todos esos, deberíamos llegarle con los aciertos del
gobierno, complementando el esfuerzo de algunos pocos medios.
Otro mito: «En el FA hay una sola línea, porque hay un solo programa».
Este programa es muy light (a pesar de la tendenciosa opinión de la derecha), y la diferencia de líneas está en su aplicación.
A) La Socialdemocracia que se transforma en radical por los cambios que concreta.
B) El radicalismo verbal que no puede concretarlo en los hechos y deviene en populista.
En general la caída de los mitos es dolorosa, pero ruego no matar al mensajero…
¿Qué podemos ganar en octubre? Sí. Con los dos candidatos juntos. El orden se verá en junio. Esto ya nadie lo niega.
LUIS FERNANDEZ – [email protected]
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