Lavalleja. Niños y adolescentes se vinculan entre sí y son estimulados a volver a clases

Haciendo malabares, jóvenes de Minas estudian y se relacionan socialmente

La montaña humana, una pirámide de jóvenes, se formó dentro mismo del piso uno y medio de la Intendencia Municipal de Montevideo.

Allí se realizaba un foro de inclusión social semanas atrás y los jóvenes se apilaban coordinados, dependiendo unos de otros. La decena de niños y jóvenes de Minas disfrutaba de los aplausos del público y las felicitaciones de sus profesores. El Centro Juvenil «Entresierras» de Lavalleja (Minas), en convenio con el Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU) brinda actividades educativas y de integración a jóvenes de entre 12 y 18 años, que son tanto escolares como liceales. Algunos de ellos dejaron de lado sus estudios.

 

Apoyo mutuo

Ignacio Díaz (15) no estudia pero en sus planes está volver a retomar sus estudios en la UTU. «Este año no estudié pero para el próximo año tengo pensado hacer secundaria y taller de gastronomía». Explicó que dejó de asistir a clases «porque no tenía mucho interés por estudiar».

Para Ignacio, estar abajo en la montaña humana significa «que no solamente nosotros los que estamos abajo tenemos la responsabilidad de que nadie se caiga, sino que los de arriba también la tienen. En general somos cada uno un individuo pero cuando nos juntamos somos un gran equipo». Luciana Santos (12) estuvo arriba en la montaña humana. «Yo no tengo miedo porque tengo confianza en mis compañeros». Luciana comenzó primer año de liceo pero según dijo, «no me gustó». Luciana, así como Ignacio, forma parte del porcentaje de estudiantes que fracasan en el ciclo básico, que alcanza más del 25%. «Yo igual quiero seguir estudiando pero todavía no sé», explica Luciana, que fue a la UTU. Luciana es la más nueva del grupo «y nunca había hecho esto de malabares y en realidad me gustó mucho y más cuando pude ya que nunca pensé que podría».

 

«Que hablen todos»

Ignacio, en un claro sentido democrático, antes de realizar la entrevista se manifestó preocupado por que todos sus compañeros, más de una decena, tengan la oportunidad de expresarse. «Creo que está bueno que todos hablen, ya que todos tienen el mismo derecho y además, todos tenemos diferentes opiniones sobre una misma cosa». El trabajo colectivo incluye además la producción en la granja. Matías Uribarri (13) explicó que se realizan trabajos de plantación mensual. «Ahora estamos plantando tomate y choclo y vamos a vender lo cosechado para poder pagar un viaje que tenemos pensado», explicó Matías. Ese viaje seguramente será a las termas, tal como explicaron los estudiantes.

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