Una larga apuesta al desarrollo de Uruguay y toda América Latina
Días atrás visitó nuestro país David M. Malone, actual presidente del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC), creado en Canadá en la década de los setenta. Designado en julio de este año, Malone está realizando una recorrida por las sedes del centro en los distintos continentes.
En conversación con LA REPUBLICA, explicó por qué la sede para Latinoamérica se encuentra desde 1989 en Montevideo y cuál es el interés que tiene Canadá para incentivar investigaciones científicas en los países en desarrollo.
Latinoamérica en Montevideo
«Vine a conocer a mis colegas», comenzó diciendo Malone en la entrevista, «porque en Montevideo está la sede regional para toda Latinoamérica», agregó.
Contó que al asumir el cargo, su principal preocupación era visitar cada una de las oficinas regionales del IDRC, ubicadas en Montevideo, Nueva Delhi, Singapur, El Cairo, Nairoby y Dakar; tarea que lentamente está llevando a cabo.
En pocas palabras sintetizó la razón por la cual el centro decidió instalarse en Uruguay, en vez de hacerlo en otro país de América Latina. «Teníamos muy buenas razones: buenas condiciones para operar comercialmente y facilidades administrativas, además de la calidad de la gente».
La sede se instaló hace casi 20 años y al día de hoy, la zona «sigue presentando condiciones favorables para operar», dijo. Además destacó que la ciudad tiene muchas ventajas para que vivan las personas que llegan del extranjero.
Incentivo
El Centro Internacional invierte cada año 200 millones de dólares en investigaciones en los países en desarrollo.
El objetivo de la promoción es que los resultados sirvan para «influenciar en sus propios gobiernos y en las políticas de Estado», comentó. Sobre este punto, el vocero del Centro afirmó que «a los gobiernos les resulta más fácil aceptar los resultados de las investigaciones cuando son hechas por investigadores de los propios países y no así cuando fueron obtenidos por extranjeros».
En Uruguay y la región, el organismo canadiense, en los últimos años financió parte de algunos proyectos, entre los que se encuentran Red Mercosur de Investigaciones Económicas, Plan Ceibal, Manejo Costero Integrado, programas vinculados al tabaco, y otros que lleva adelante la Agencia Nacional de Innovación e Investigación (ANII).
«Sabemos que en los países en desarrollo la gente tiene buenas ideas, pero no cuentan con los recursos necesarios para su desarrollo», enfatizó Malone. El presidente de IDRC destacó que no se trata únicamente de financiar proyectos, sino que también se brinda asesoramiento técnico y profesional.
En cuanto a los beneficios que obtiene Canadá, el presidente del centro dijo que «directamente son pocos». Indirectamente sí gana, porque amplía las posibilidades de la comunidad científica de Canadá.
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